El 25 de mayo, además de cumplirse
el 203º aniversario de la
Revolución de Mayo, se cumplen diez años desde la llegada de
Néstor Kirchner al poder. Como todo número redondo, tiende a realizarse un
resumen, una reseña que nos permita comprender este proceso histórico con características
y particularidades muy notorias y claroscuros, claro está. Hace 10 años,
Kirchner era un desconocido que venía del Sur, con el apoyo del entonces
presidente Duhalde, una última carta jugada por el no de Carlos Reutemann, la
poca medición de De la Sota,
parecía Kirchner en la previa, alguien que iba a ser fácilmente tutelado por
Duhalde. Nada de eso pasó. Hoy, el kirchnerismo acaparó en totalidad la arena
política, un proceso paulatino, ante una oposición absorta que nunca pudo
imponer la agenda, ni hasta cuando en 2009 le daban los números en el Congreso.
Chiquitaje, egos por doquier, una falta de respeto a la ciudadanía que en un
gran porcentaje bregaba para una equiparación de fuerzas. Mérito, digamos del
rival, que cuando pensaron que estaba groggy resurgió cual ave fénix y los pasó
por encima, sin contemplaciones. Con el kirchnerismo, ávido de revancha,
atenti. El kirchnerismo como divisoria de aguas en la sociedad argentina, con
los riesgos que esto trae aparejado, excesos de un lado y del otro.
Estos 10 años han traído luces y
sombras. La política de Derechos Humanos, activa en la búsqueda de Justicia
para las atrocidades cometidas en la última dictadura cívico-militar, ha sido
un puntal saliente. Un símbolo, la muerte de Videla, lo encontró detenido y
condenado en una cárcel común. Como tenía que estar un asesino, un hijo de
puta. Los juicios desarrollados en distintos puntos del país, con amplificación
de condenas a represores mostró la cara de un Estado activo, que no iba a
permitir la ilegalidad. La ampliación de derechos ciudadanos, como la AUH, Ley de Género, Ley de
Matrimonio Igualitario, entre otros, ha colocado a la Argentina en la
vanguardia de esta materia. La inclusión social, materia indispensable tras el
2001, muestra resultados intermitentes, avances mediante la Asignación Universal
por Hijo, una inversión predominante de Educación y otros aspectos no tan
fructíferos, caso Salud, en los que el Estado, hay que decirlo como sujeto
recuperado parcialmente desde 2003, debe lidiar con una estructura de pobreza
fija, difícil de remover. La deuda con los que menos tienen se sigue
manteniendo, mucho más saliendo de la General
Paz, a pesar de años creciendo a tasas chinas. Ésta es una
batalla que no se brinda con las potencialidades requeridas, aquí es la deuda
principal, la interna, la que más duele. La que no puede esperar más tiempo.
Nacionalización de Aerolíneas, YPF,
fondos de la AFJP. La
presencia de un Estado firme es condición indispensable para reducir las
brechas económicas, sociales y ambientales, esta última lamentablemente pocas
veces tenida en cuenta. Allí también vemos como la minería cielo abierto daña
sin consideración el suelo argentino. También el uso de agroquímicos. Hola,
Monsanto. El pensamiento único llamado neoliberalismo deschavó la mentira
mediatizada de que el mercado todo lo podía. El objetivo, en este incumplido,
es cómo transformar en menos deficitaria estas estructuras, ahora estatales. No
caer en la mentira privatizadora, que desguazó el orgullo que fueron YPF y
Aerolíneas, pero crear condiciones óptimas a inversores, para así prestar un
mejor servicio y que dé cuentas menos negativas, un propósito nada sencillo
pero cuando hablamos de un Estado inteligente, hablamos de esto, de
profesionalismo al límite en cómo administrar el dinero que es de todos. Ni más
ni menos que eso. Los amiguismos, de lado.
La
Ley
de Servicios de Comunicación Audiovisual fue otro mojón en estos diez años de
kirchnerismo. Una contienda, la más importante desde el arribo de Cristina
Fernández de Kirchner al poder como es contra el Grupo Clarín, amigos desde el
2003 hasta el 2007, incluyendo fusión Multicanal/Cablevisión, ilegal, pero
avalada por el entonces presidente Néstor Kirchner, hoy enemigos públicos
declarados. La llamada Ley de Medios, positiva desde su concepción, urgente
para una multiplicación de voces dentro de un mercado oligopólico, férreo, poco
apegado a cumplir normativas laborales, sigue, después de más de 3 años,
estando en despachos judiciales. La
LSCA, positiva, democrática y plural desde el papel, está
inmersa dentro de la guerra con el Grupo Clarín, iniciada en 2008 tras la Resolución 125, cuando
Kirchner entendió que el multimedios le estaba soltando la mano, tal cual hizo
con otros gobiernos, decidió patear el tablero, como hasta entonces nadie se había
animado. Pero fue el mismo que avaló la principal fuente de recaudación del
Grupo, Multicanal/Cablevisión.
La juventud juega un rol clave en
estos tiempos. El kirchnerismo les abrió la puerta, a algunos mediante dádivas,
otros por compromiso y convencimiento, al colectivo juvenil, invisibilizados en
los `90, que encontró la calle como respuesta a sus incertidumbres,
inquietudes, broncas. Un hecho puntual lo reflejó ante la opinión pública: el
velatorio de Néstor Kirchner. Allí se vislumbró de lleno la presencia masiva de
jóvenes, mochila en el hombro, que resurgían en la esfera política como
partícipes fundamentales. La política ya no vista desde la mala palabra que fue
en otros tiempos sino como una acción urgente para modificar la realidad. Un
error, repetidamente sostenido en los medios de comunicación, resulta la
estigmatización férrea de los jóvenes y cae en la simplicidad de La Cámpora. La llegada de los
jóvenes a la política excede los márgenes de una determinada agrupación.
En estos 10 años también hay que
hablar de inflación y política de transporte. Inflación, falsa desde lo vertido
por el INDEC, falsa también desde lo que dicen las consultoras privadas, en la
diferencia entre ambas cifras encontraremos un resultado más acorde a la
realidad. Esto es una tarea de ciudadano, de cada uno. Una inflación que come,
en su gran mayoría, los aumentos brindados en paritarias (logro de Néstor
Kirchner), y no permite un avance en los ingresos de los trabajadores, con
estrecha capacidad de ahorro y escasísimas posibilidades, en los sectores
jóvenes, de llegar a la vivienda propia. La política de transporte tiene
resultados: 51 muertos en la tragedia de Once. Jaime y Schiavi. La desidia del
Estado, más la complicidad de aberrantes empresarios, deseosos de exprimir hasta
la última gota de sangre, nos trajo la suma de cuerpos apilados, asfixiados. Inocentes.
Corrupción sí las hay. De abajo hacia
arriba o viceversa, no importa mucho, lo que sí es que está, y mucho antes de
que Lanata se hiciera el paladín de la Justicia. Papel que no le creemos,
también es cierto.
Siempre hay que sacar un poco la
nariz del plato, estos 10 años también encontraron una economía mundial que se
desbarrancó en 2008 y todavía no encuentra respuestas fehacientes, más allá de
las recetas de ajuste al gasto público, flexibilización laboral, el verso que
azotó Argentina con palabras del FMI, esa maldita palabra saldada del
vocabulario argentino tras el pago realizado por Néstor Kirchner en 2005. Un
acierto por dónde se lo mire. La economía se resuelve, bien o mal, acá y no
aguardaremos la entrada de salvadores como en otros tiempos, cual Colón
llegando en carabelas. Los trapitos, en casa. En un contexto adverso, y
mediante la globalización extrema, las economías se interrelacionan de forma
naturalizada y la crisis que es de allá, trae resabios para estos lados. El
gobierno, durante todo este tiempo, entendió que el consumo era fundamental
para capear este tipo de situaciones e incentivó con dinero fresco. Evitó
devaluaciones sugeridas por voces nefastas de otros tiempos y enfrenta un
escenario local y global con muchas complejidades de acá a 2015.
10 años han pasado. La llegada en
ese tumultuoso 2003, en un país a la deriva, encontró a Kirchner en el único
actor político, luego a su esposa, adquiriendo en exclusividad el peso de la
escena pública. Tomarlo o dejarlo, admiradores y detractores contemplaran este
tiempo político de una manera disímil, habrá mucho de verdad, también de
mentira. Finalmente es Argentina.![]()
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