“La salud se produce cuando se devuelve a la gente el
poder para efectuar las transformaciones necesarias que
aseguren un buen vivir y se reduzcan las causas que
atentan contra la salud y el bienestar. “
Carta de
Ottawa,1986
Comencemos por evocar que a su arribo a la Presidencia de la República en su primer mandato (2002-2006) el presidente Álvaro Uribe Vélez, decide fusionar los ministerios de salud y de trabajo en el ministerio de la protección social; como es sabido por todos, el estado como organización política y social que es necesita un programa sectorial administrativo, para ello se establecen políticas estatales y de gobierno, estas a su vez son metas que buscan el bienestar y el mejoramiento del nivel de vida de los ciudadanos; una de ellas es preservar la vida pero no cualquier vida, sino una vida digna, una vida de salud y bienestar, para que esto se cumpla debe existir una organización o estructura administrativa para poder desarrollar y conseguir los objetivos trazados siguiendo los parámetros internacionales que tiene establecido La Organización Mundial de la Salud (OMS), estos objetivos como tales normalmente en principio no son discutibles, si estamos en un estado es porque debemos buscar el bienestar de todos; el gobierno de turno trata de buscar la mejor estrategia para desarrollar sus metas en este caso el objetivo que nos ocupa es la salud en su sentido mas amplio, esto es prioridad de cualquier gobierno, fomentar una política que propenda el desarrollo y la cobertura total de la población.
Nunca antes
en la historia de Colombia se habían observado desfalcos tan monumentales,
donde Empresas Prestadoras de Salud (EPS) hicieron inversiones hasta de seis
mil millones de pesos a expensas del aporte de los colombianos, en la
construcción de clubes privados como también millonarias inversiones y bienes
de EPS en otros países. Estos desfalcos se dieron en el sistema de recobros, por todo lo que
estaba fuera del Plan Obligatorio de Salud (POS) en el cual se recobraban
costos a unos precios sin límites ya que los productos recuperados no tienen
valores máximos de reconocimiento; dentro de este marco ha de considerarse que se hace
necesario volver al ministerio de salud en Colombia porque durante años no ha
habido una política social y una política de estado que se dedique
exclusivamente al problema tan grave y tan sensible para cualquier sociedad en
el mundo como lo es el sistema de salud, No hay medicina preventiva, enfermedades
como la tuberculosis, la malaria, el sarampión y el dengue, padecimientos que ya
estaban erradicados han vuelto a
aparecer, los recursos se están dilapidando por ello el sector requiere de un
liderazgo exclusivo, requiere de una omnipresencia que abarque todos los
aspectos complejos que tiene la salud, de manera diáfana y transparente para poder tener un mayor fortalecimiento
de la inspección, seguimiento, vigilancia y control de la salud; Un gobierno
debe buscar la mejoría de la salud de sus
habitantes pero al fusionar estos dos ministerios lo que hizo fue
desmejorar la salud y evidenciar el
desorden, la falta de dirección y el deterioro progresivo del sistema de salud.
Visto lo anterior podemos concluir que el
anterior gobierno se equivoco cuando tomó la decisión de fusionar dos
ministerio de tanta sensibilidad social como lo es el ministerio de salud y el
ministerio de trabajo, el primero para nadie es un secreto que somos un país
enfermo y el segundo porque somos un país con un alto índice de desempleo por lo tanto no se puede concebir que se den
a un solo organismo estos dos ministerios que a la postre no llego como su nombre lo indica a una protección social si
no a una desprotección social.