Siempre será un buen momento para detenerse a reflexionar sobre lo realizado en nuestras vidas, asimismo
para que cada cierto tiempo se haga un balance sobre los avances obtenidos y los asuntos que aún tenemos
pendientes de solventar.
Este proceso de recapitulación para muchos, es sinónimo de un sentimiento de
pesadumbre, desilusión e impotencia al mirar las
oportunidades perdidas y valorar que lo alcanzado es poco respecto a lo
ambicionado. Aun más si consideramos que los últimos tiempos no han sido, por mucho, los más pródigos en las oportunidades
brindadas para mejorar nuestras condiciones de vida.
Sin embargo, antes de caer en la lamentación y la autoflagelación al recriminarnos las escasas
posibilidades que tenemos para alcanzar el éxito, convendría
meditar un poco sobre lo relativo que puede llegar a ser este concepto y por
tanto, las múltiples formas que puede
adquirir: profesional, social, económico,
afectivo y un largo etcétera de dimensiones en donde
el individuo puede establecer metas y emprender acciones para alcanzarlas.
Partiendo de ese gran repertorio de objetivos, es fácil inferir que también hay una gran cantidad de
caminos para alcanzarlos. Por tanto, sería
imposible creer que existe una sola receta para lograrlos, no obstante algunos
autores se han dedicado a identificar algunas características comunes en personas que
la gran mayoría considera como triunfadoras.
Uno de los estudiosos que más
ha profundizado en este tema, en el contexto profesional, es Richard St.
John's, quien con su libro Stupid, Ugly,
Unlucky and RICH (Estúpido, feo, sin suerte y RICO)
hace un análisis empírico de los factores que
llevaron al éxito a algunos de los
profesionales más destacados en diversas
especialidades.
Por lo que después de realizar 500 entrevistas
durante más de 7 años a personas de la talla de
Bill Gates, Frank Gehry, Rupert Murdoch y David Gallo, concluyó que las claves del éxito fueron las mismas para
todas las actividades profesionales: pasión,
trabajo, talento, enfoque, autoconfianza, servicio, creatividad y persistencia.
Según St. John´s, la pasión es elemental para triunfar
en cualquier actividad, las cosas se deben hacer por convicción y no por dinero. En el mismo sentido, se debe tener
claro que para conseguir algo, hay que esforzarse y trabajar muy duro para
alcanzarlo.
Además de esos factores, se
requiere contar con el talento suficiente para dedicarse a la actividad
elegida, y no solo eso, también
es necesario practicar constantemente con la finalidad de perfeccionarlo. De la misma forma, se requiere
enfocarse en una sola labor, pues al querer abarcar muchas áreas forzosamente le restara
el tiempo y la dedicación requeridas para alcanzar el éxito en alguna de ellas.
Asimismo, se requiere ser
creativo con la finalidad de que por medio de la actividad que vamos a
desarrollar podamos brindar algún
servicio valioso a los demás: satisfaciendo una
necesidad, ofreciendo una experiencia o solucionando un problema.
Por último, la confianza en sí mismo y la persistencia son
fundamentales para poder superar los obstáculos
que se van a encontrar rumbo al éxito:
timidez, incertidumbre, fracasos, críticas,
rechazos, entre muchos otros.
Es así que en lugar de lamentarnos
por lo no conseguido hasta el momento, dediquémonos tiempo a reflexionar sobre que es lo qué realmente queremos lograr y -lo más importante- cómo lo podemos alcanzar, ahora
que ya conocemos lo secretos del éxito.
Milenio Hidalgo Diario
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Twitter @AlonsoHuerta