Comienza la
campaña electoral, el camino para sacar a Venezuela de la ruta al comunismo
esta allí, el rescate de la democracia es fundamental para la recapitalización
de la economía y la vuelta del capital privado nacional, sin la inversión
productiva privada no habrá crecimiento sostenido ni empleos de calidad. La
vuelta a la historia es de vida o muerte, pasa por eliminar el régimen
económico de servidumbre administrado por una nomenclatura fundada en el poder
económico del Estado/Gobierno poseedor de los activos más rentables de la
economía.
Ese poder
político ilegítimamente constituido configura un entorno institucional para
eternizar un poder totalitario que aplasta libertades y destruye el espíritu
creador y emprendedor del individuo. Que ha pasado en estos anos? Cuanto capital físico en propiedad de
venezolanos y cuanto capital humano en manos e inteligencia del ciudadano hemos
perdido? Cual es el costo
intergeneracional de ese experimento social ¿Cual es el valor económico de las
libertades perdidas y restringidas? Veámoslo en petróleo para hacernos una
idea.
1. Donde están los dólares del petróleo
En 1998 PDVSA
planificaba en conjunto con sus socios nacionales y extranjeros para unos 10
años una producción de 6 millones de barriles/día. La revolución mato el
capital humano y descapitalizo la industria, pateo los socios de PDVSA y redujo
la producción de petróleo a 2.4 millones de barriles/día. Una diferencia de 3
millones de barriles, y hoy somos importadores de combustibles. Si
multiplicamos por 80 $ el barril, las perdidas montarían a los 150.000 millones
de $. Además de contabilizar empresas de capital privado cerradas, confiscadas
y estatificadas que nos convirtió en un país que solo exporta petróleo e
importamos el 75% de la arepa. El capital humano ocupado en una buhonería
estimulada por el gobierno, por agenda política, sobreviviendo un régimen de
servidumbre que le compra su voluntad de vivir; en la esclavitud del
socialismo.
En resumen un
volumen de fondos cercano a los 300 mil millones de bolívares que en manos de
un buen gobierno pudo haber solucionado ingentes problemas en servicios públicos,
educación, salud, ahorro previsional de 18 millones de venezolanos. Sin
embargo, no todo estaría perdido, en perspectiva, hoy todo depende del voto del
venezolano que cambie el actual curso y permita construir un régimen socio
económico basado en el trabajo y el ahorro y en las economías de la propiedad
privada y sus derechos, se pueda producir la riqueza requerida para mejorar la
calidad de vida del venezolano, sin que intermediarios en el Estado/Gobierno la
derrochen y la sometan al orden de sus privilegios por administrarla. Así,
eliminado el régimen de servidumbre basado en un reparto del gasto publico y
afianzado en el principio de subsidiariedad,
los venezolanos den salida a su espíritu de emprendedor ejercido en un
entorno jurídico donde sus derechos no estén patrimonializados por el miedo y
el poder político.
2.
Bases y fuentes del progreso: transparencia y controlabilidad
Las bases de una
organización socio-económico para el progreso no están en el Estado propietario
y patrimonial, sino en la sociedad con individuos dueños de sus propias
economías. La República, por ahora dueña del recurso dominante, que tiene
naturaleza de renta fiscal, tendría que dedicarse con eficiencia a las labores
redistributivas expresadas en salud, educación, ciertos gastos previsionales,
infraestructura, en la creación de una
sociedad segura que elimine la violencia y mejore sustancialmente la seguridad
ciudadana, además que cumpla con un reordenamiento de las finanzas de la
Republica y del Estado y del proceso creador del dinero culpable de la actual
inflación, una de las mas altas del mundo.
Al mismo tiempo, habría que abrir a la oportunidad a los venezolanos
para participar en el negocio petrolero mas allá de lo que el gobierno
redistribuye en forma de gasto publico.
Si el Estado
cumple con esas labores, los fondos que se generarían con un petróleo a 60
dólares el barril, para indicar un límite inferior real, serian más que
suficientes para cumplir con esos objetivos. En ese sentido, hay que iniciar el
arqueo de los fondos petroleros y por endeudamiento puestos en manos del actual
gobierno; la banca internacional dispone de la información que los venezolanos
necesitamos, un nuevo gobierno de H Capriles que emerja de las elecciones del 7
de Octubre tendrá la tarea de acoplar esos fondos y disponerlos en las
estructuras financieras que permitan al ciudadano su control y dominio, la
democracia es para eso.
Las razones de
este planteamiento emergen de la naturaleza heterodoxa de los cambios legales
operados tanto en la AN como en la Presidencia de la Republica en Leyes
Habilitantes que han adecuado al BCV, a PDVSA y al Tesoro de la Republica, así
como a otros fondos para-presupuestarios, a practicas administrativas cuyo
objetivo ha sido diluir el seguimiento de las instituciones creadas para
auditar y vigilar su administración; es decir, crearon condiciones bajo marco
de precaria legalidad que hacen
imposible la controlabilidad de la acción administrativa en relación a la hacienda
publica por parte tanto del Presidente de la Republica, como del Directorio e
PDVSA y el Directorio del BCV.
3.
Detener el derroche y perversión en la administración de las divisas
petroleras
Esos cambios y
reformas legales relacionados con la administración del ingreso en divisas por
exportaciones petroleras, de la creación de dinero en el BCV y del manejo de
los activos monetarios y financiaros de la Republica por parte del Tesoro han
sido diseñados para proveer absoluta discrecionalidad en la administración de
los activos financieros por parte del Poder Ejecutivo. Todo ello se expresa
financiera y contablemente en la no presentación de los balances, estados
financieros y de ganancias y perdidas
que han hecho imposible al ciudadano mantener la contabilidad y
controlabilidad de los gastos fuera del Presupuesto y que provienen tanto del ingreso petrolero
como del voluminoso endeudamiento
público domestico y externo en los últimos diez anos.
Ningún cabo ha
sido dejado por fuera por parte del gobierno para el control político del
ingreso petrolero. Así, la salida de PDVSA de la SEC de New York, trajo como
consecuencia que la data de las actividades industriales y financiera de PDVSA
no pueda conseguirse a tiempo y con la confiabilidad del caso, como ocurría
antes del 2002, ello produjo las discrepancias en el mercado sobre el nivel de
producción de petróleo en Venezuela.
La reforma de la
Ley del BCV, se acopla en términos de información y administración con esa
salida de PDVSA del SEC, dado que esa reforma basada en una definición
peregrina de reservas internacionales optimas, creó a FONDEN para partir la
administración de las reservas internacionales eludir así las reglas
astringentes que reglamentan la colocación de las reservas internacionales en
el mercado internacional estrictamente en bonos AAA; al mismo tiempo que
monetiza activos del BCV que fluye como
gasto fiscal, aunque en curo para-presupuestario pero con uso fiscal.
4. Donde están los reales del
petróleo? Que responden Chávez y
Ramírez?
La otra parte de
la reforma, en ocasiones inexplicablemente , ignorada en los medios de
comunicación, lo constituye la eliminación de la obligatoriedad de PDVSA de
vender la totalidad de las divisas por exportación de petróleo al BCV. Con la reforma PDVSA solo esta obligada a vender
divisas al BCV en los montos requeridos
por la corporación para pagar derechos
de explotación, impuestos y dividendos al fisco, transferir 500 millones de
dólares/mes a FONDEN, así como el flujo de caja en bolívares para las
operaciones locales de PDVSA. PDVSA a partir de allí se dispuso a pagar a
contratistas extranjeros y nacionales con transferencias de dólares y no en
moneda nacional, eludiendo, al igual que sus contratistas las regulaciones del
mercado cambiario (CADIVI). Todos recuerdan también la intervención marginal en
el mercado del dólar permuta para manipular el precio del dólar en ese mercado.
Las razones
supuestamente técnicas establecidas en la reforma de la Ley es el de “reservas
óptimas”, un concepto peregrino y sin sentido, dado que la reforma fue
ejecutada también para crear los mecanismos que permitieran monetizar el
déficit fiscal, una especie de colateral fiscal –en bolívares- del manejo
discrecional de los ingresos de divisas, tanto por PDVSA como por el Tesoro,
FONDEN y banca publica que dispuso esa reforma de la Ley del BCV.
Lo ocurrido en los últimos años con el
violento crecimiento de la liquidez monetaria, que no explica la devaluación de
2.6 a 4.3 Bs/$, devela que el objetivo de la reforma del BCV era, además de
cubrir las operaciones en divisas de PDVSA y fondos “soberanos”, también para
abrir la puerta al financiamiento monetario del gasto publico, del déficit
fiscal. A refrendar esos mecanismos vienen las últimas dos reformas de la Ley
del BCV que lo transformaron en una especie Banco de Desarrollo que podía
descontar papeles de deuda de empresas del Estado, lo cual comenzó con furia
prestándole dinero efectivo en bolívares a la deficitaria caja en bolívares de
PDVSA pero en realidad financiaba las transferencias fiscales del gobierno a
empresas públicas.
El explosivo
crecimiento de la liquidez monetaria a partir de 2009, en un entorno de caída
en los precios del petróleo y en reservas internacionales devela que esos
mecanismos de monetización por parte del BCV del déficit fiscal surgido de la
caída del ingreso petrolero estaban puestos en movimiento. La persistencia y
fuerte inflacionaria registrada en estos anos revela el desorden monetario que
era consecuencia del desorden fiscal, pero sobre todo por la carencia de
mecanismos legales de controlabilidad de las finanzas publicas y del gasto
publico, particularmente el ejecutado a través de fondos para-presupuestarios
sin controlabilidad de los poderes públicos. El BCV había abierto la ventana de
atrás para imprimir dinero a la demanda de fondos del gobierno.
5. Filibusterismo en el manejo de las
finanzas publicas y de las divisas del petróleo
El marco
jurídico por el cual se rigen el Tesoro, las finanzas públicas y la banca
publica fue acoplado de inmediato con estas reformas mencionadas. Así, PDVSA
transfiere fondos off shore al Tesoro de la Republica (Ministerio Planificación
y Finanzas), creando una corriente financiera cuya actividad aparece casi menos
que "inauditable" e incontrolable dada la carencia de balances y
estados financieros en la administración de esos flujos en divisas. El marco
regulatorio de FONDEN, PDVSA y BCV
impide seguir la ruta del manejo de las reservas internacionales y colocaciones
en cuentas en el mercado internacional fuera del marco legal que rige las
colocaciones en reservas internacionales en administración del BCV. Ese sentido
de oscuridad y ninguna y transparencia parece cubrir, en ese sentido, las operaciones en compras de armas, algo que
se anuncia fait accumpli .
De esta manera,
los flujos desde y hacia el BCV hacia instituciones financieras de la
Republica, incluida el Tesoro (Ministerio de Planificación y Finanzas) goza de
la mayor oscuridad, en lo que refleja actos administrativos con las finanzas de
la Republica y los activos del BCV que mantienen al ciudadano totalmente
desinformado sobre el manejo de los activos externos derivados no solo de las
exportaciones petroleras, sino del manejo de la deuda publica denominada en
dólares.
Esta desaguisada administración de las finanzas publicas, esta imbricada conceptual y políticamente con la ninguna transparencia por parte del gobierno y PDVSA sobre su actividad industrial, particularmente en los volúmenes de exportación de petróleo que ha revelado en los mercados internacionales enormes discrepancias con la data oficial; igualmente respecto de los precios de realización, ambas magnitudes oscurecidas por los cuerdos económicos bilaterales y acuerdos multilaterales de suministro de petróleo. Una buena parte de esos acuerdos operan como canje de petróleo por bienes y servicios, muchos de ellos de imposible contabilidad, como la cancelación por parte de Cuba de la factura petrolera con Venezuela; el llamado crédito chino, cuya legalidad rezagada legislado a posteriori de su funcionamiento, y otros acuerdos petroleros donde emerge un nuevo bien como “servicio político” intangible, como medio de pago por petróleo venezolano.
Todos esos acuerdos hay que desalambrarlos; desmontar los de dudosa legalidad y constitucionalidad, y renegociar otros, como el crédito chino, de manera que el país vea y sienta que su petróleo se esta canjeando por bienes y servicios tangibles y de acuerdo a precios de mercado internacional, y fuera de acuerdos políticos e ideológicos que oscurecen las relaciones económicas internacionales de Venezuela.
Cuando se le
pedirán cuentas ?