La comunicación es la
base de todo ser y de aquello con lo que interactuamos, sin embargo nunca hemos
observado que para llevar a cabo una comunicación eficaz en cualquier medio hay
barreras que impiden que el mensaje no llegue a su destino, y por lo tanto no
establecer una buena relación con nuestro interlocutor.
A lo largo de la vida,
me he percatado que en todo tipo de comunicación hay 3 problemas que son los
siguientes:
Escasez de vocabulario. Es increíble escuchar a
personas que solo mencionan al menos tres palabras en su discurso y lo demás es
muy vago y repetitivo. A veces tratan de mencionar algo pero no saben cómo
describirlo. ¿ Es sorprendente verdad? Hay miles de palabras en el diccionario
de la real Academia Española y la mayoría de las personas no conoce ni la
cuarta parte, o es más no las aplican en su vida, mínimo para tenerlas
presentes.
En cualquier momento te
hará falta más léxico, para entablar conversaciones de tópicos relevantes, para
exponer un tema en público, para charlar con profesionales, para redactar,
simplemente para que te expreses de una manera clara y concisa hacia los demás.
También he oído de
personas que mencionan un término y desconocen su significado, ¿solo la
dicen porque suena bonito? Eso es más preocupante, porque ni siquiera
entienden lo que dicen; y si ellos no entienden, menos entenderá la
persona a la cual se dirigen. Es como si cada quien hablara de temas
diferentes.
El segundo punto es: -NO
escuchar.
¿Cuántas veces
interrumpimos a una persona porque no estamos de acuerdo con ella?
¿Cuántas veces has visto que todos hablan al mismo tiempo? Si te gusta hablar,
debes aprender a escuchar. Calla y presta atención a lo que te dicen.
Nuestro sentido del oído debe escuchar el doble de lo que hablamos.
Retomando la pregunta: “Todos
hablan al mismo tiempo”, me ha tocado estar presente en esa situación, y es
tan incómodo, porque no se logra entender ni “pío”, es como si
estuvieras en pleno mercado de la ciudad en el cual todos compiten para saber
quién habla más, o quién grita más fuerte. Y se vuelve desesperante,
estresante, porque realmente quieres escuchar la opinión de cada uno,
todos tienen algo importante que compartir.
No escuchar es como si
no te importara lo que tu receptor te dice, ignorarlo, no prestarle atención,
precipitarse a lo que te dirá. Si es difícil hablar, más complejo
es callar y escuchar.
Y el tercer punto
es: -Indiferencia. Vamos por la vida creyendo que oímos a los
demás.
Si entendiéramos que todos
dependemos de todos, que somos una sociedad en la que coexistimos, nuestras
conversaciones subirían a otro nivel en el cual dejáramos los prejuicios,
detenernos por un momento, mirar a la otra persona y atenderla.
Si te preguntará
si ¿te gustaría que los demás se pusieran en tu lugar y comprendieran tu
posición? Me responderías que sí, ¿cierto? y ¿por qué nosotros no podemos
hacer lo mismo? Si ya sabes escuchar, ahora lo que te corresponde a ti es
reconocer, apreciar y comprender a tu prójimo. Sé empático.
Ésta parte de la
comunicación pasa a ser un diálogo, y la relación entre ambas personas es
más sólida.
¿Tres
grandes problemas para algo cotidiano en nuestras vida, cómo será para algo
extra cotidiano?
Comentarios
Tenemos en estos años, aunque quizá siempre estuvo, pero ahora se fortaleció, un pensamiento "binario" dos realidades opuestas, amigos y enemigos. Por esto todo, todo lo que se dice , sin importar de que tema se trate, termina relacionado con lo político. Podemos comenzar hablando de arte, pero terminaremos en política y allí, todo lo que alguien dice, no importa si es verdad o no, si es bueno o malo, si es real o irreal, lo que cuenta es quien lo dice y a qué bando pertenece.
Así estamos Alma y en medio los modesto periodistas(que somos mayoría, pero con la menor llegada a la sociedad) viendo y comunicando las dos realidades y sus falacias.
Un beso y muy buena nota