Después de
la victoria de Obama y cuando las pugnas políticas empiezan a calmarse, entre
los muchos defectos y virtudes que se han esgrimido y que han salido a palestra
entre los contrincantes, hay uno que se me ha grabado, el de crecer más a la administración pública, como
una de las urgentes medidas a tomar para empezar a paliar la descomunal crisis económica
que agobia a ese enorme país, cuando ya es recontra sabido que el overol de
empresario privado no le sienta al empleado público, simplemente porque la
empresa no es suya.
Como yo no
estoy entre los votantes del 6 de noviembre, estoy en mi balcón encastrado en la pequeña tripa que es Centroamérica, sentí en este verde paisaje caribeño al
escuchar esa crítica preelectoral antes descrita, que acá estábamos sufriendo
del mismo cáncer, lógicamente aplicado a
nuestro tamaño en cifras menores pero en porcentajes comparativos mayores, detalle trágico que está pasando en
casi todos los países que nos llamamos democráticos capitalistas y en
descomunal proporción con ya terribles consecuencias en los países que están
tratando de volverse socialistas, como el triste caso de Venezuela.
Y este
preludio viene al caso porque en Costa Rica el cáncer antes descrito ya nos
tiene, a los que no pertenecemos a esa élite privilegiada a punto de ingresar a
“cuidados intensivos”. No voy a extenderme porque no podría moverme de la
computadora en dos días sin dormir y
tratare de poner algunos ejemplos de los
que está pasando en este extra caro y
verde paraíso, fruto lógicamente de entes estatales administrando áreas
delicadísimas como son la salud, la banca, la electricidad, los combustibles y
otras. Son datos y comentarios que se leen y se escuchan, ninguno de ellos me
consta a mí con papeles en la mano, pero
muchos de ellos los estoy viviendo y masticando además de que “cuando el rio
suena, piedras trae”.
El salario
mensual del gerente del más grande banco estatal es de $ 40, 000, creo que es más de lo que gana el reelecto Presidente de los Estados Unidos.
La gasolina es una de las más caras del mundo, ya que se importa más que el petróleo crudo, dicen
por ser más barato que refinar, según opinión del ente estatal que la importa y
distribuye, un dólar sesenta el litro, $6.00 el galón de gasolina. Una cita para una colonoscopia, si tienes
molestias en el estomago, te la dan para
dentro de 10 meses o mas con la Caja del Seguro Social, ente del estado por
supuesto.
Hasta acá
llego y esto fue lo que me quedo del comentario que les hice al principio, de
crecer los entes estatales más de lo que ya están y que respecto a solucionar
la crisis que agobia a los norteamericanos,
no les vaya a salir más caro el remedio que la enfermedad.