El correo en América
Sociología | 01/09/2012
El correo en América
Relatar los acontecimientos que se fueron sucediendo en la conquista y colonización de nuestro continente entra en juego un 1 de setiembre ya que un día como hoy nacía Domingo de Basavilbaso.
Como en la actualidad, en aquel tiempo los españoles necesitaban estar comunicados, contar lo que estaban conociendo, informar a sus reyes de lo que estaban conquistando y recibir órdenes y noticias de sus compatriotas.
Desde el descubrimiento de América por Colón pasaron 22 años para establecer el primer Correo Mayor de Indias con sede en Lima, el 14 de mayo de 1514.
La actividad comercial crecía sin parar y esto exigía la instalación de un servicio postal en Buenos Aires. En 1747 un vecino de esta ciudad don Domingo de Basavilbaso que nació en 1709 y falleció en 1775, hace llegar al Correo Mayor en Lima, un proyecto para establecer servicios postales organizados entre ambas ciudades.
En Buenos Aires, los dos primeros administradores principales de la “Real Renta de Correos, Postas y Caminos en el Río de la Plata” fueron Domingo de Basavilbaso y su hijo Manuel, a quienes se les debe la organización de los servicios de correos y postas en el virreinato.
La historia se encargó de elegir al primer cartero: Bruno Ramírez fue su nombre.
Designado en Buenos Aires el 14 de septiembre del año 1771, es considerado el antecesor de los actuales carteros. Hasta mediados del siglo XVIII, la figura del cartero no existía y el servicio de correos en el Río de la Plata, recién comenzaba a organizarse.
Cuando Domingo de Basavilbaso asumió la administración principal del correo, creyó necesario "para el mejor servicio del rey" establecer el cargo de cartero a fin de que no se atrasara la entrega de la correspondencia a sus destinatarios. Muchos años después, la fecha de nombramiento de Ramirez quedó instituida como el Día del Cartero el 14 de setiembre.
Lectores no se olviden de seguir escribiendo una carta, nada más grato es recibir una carta de un familiar, amigo u amor. La rapidez y facilidad de un correo electrónico, una llamada telefónica o un sms nunca podrá ser comparada con la calidez de las palabras escritas y plasmadas en una carta.
Beatriz Valerio
Escrito para Prensa Serrana