Ciudad del Este
Ciudadanía | 23/10/2011

Ciudad del Este en Paraguay

Salimos a las 6 de la mañana al centro comercial que se encuentra en la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, Ciudad del Este.
Ya al acercarnos a la ciudad las personas las veía como hormigas, está casi pegada con la ciudad de Foz do Iguazú en Brasil donde nos alojamos. El puente de la amistad y la ciudad de Foz do Iguazú se comunica a su vez con Puerto Iguazú, o sea la triple frontera donde todo lo imaginable es posible.
Hay shoppings, abundantes puestos callejeros, y proliferan los vendedores ambulantes.
No llevé más de 400$, fui simplemente a conocer y ver que chuchería podía comprar. Aluciné con lo electrónico y lo de informática.
Me habían advertido que compre en los shoppings, que no use puestos callejeros. Esta geminiana, de una gran viveza criolla, le ofrecieron un pendrive de 256 gigas a 100$, le dije que no, el vendedor me seguía, me lo dejaba a 60$, le dije te doy 50$ y me traje el pendrive, feliz de sacar la negociadora de adentro... por supuesto aún hoy no pude hacerlo funcionar, una truchada que venden en las calles.
Uno ve que hay varios paseros que te pasan la mercadería, pero eso tiene sus riesgos. No es lo mismo pasar verduras que aparatos electrónicos. Y si pensás que con un botecito pasás toda la mercadería te digo que vi como lo pasaban en balsas con más de 10 autos. Es la ciudad del viva la pepa, todo se hace, todo se vende, todo se regatea y todo se trucha.
Caminé por entre los puestos callejeros y es tan común ver puestitos de ventas de armas como si fuesen golosinas. Armas del tamaño que quieras. Hombres con bigotes mirando por el pistilo de las armas como queriendo medir su potencia.
También hay paseros que pasan caminando por la aduana y nadie les dice nada. Van y vienen por la aduana, con lo imaginable,desde un plasma de 100 pulgadas hasta 10 cajas de celulares.
Es alucinante ver como comercian. Me hizo recordar cuando Lucas era pequeño y teníamos el 1 a 1 y compraba por comprar. Cosas chinas, cosas taiwanesas, lo que fuera importado allí lo encontrás.
Pensé que compraba unos perfumes de olor a 0,50$ y vaya sorpresa cuando en el hotel abro y eran bolsas. Compré al azar y sin saber qué era.
La compra más bella, un reloj llavero para Lucas y unas flores importadas de una belleza increíble, lo demás chucherías por el hecho de comprar barato y truchas.

Beatriz Valerio


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