Prostituta maltratadora
Esta mujer lo pasó muy mal, era una mujer maltratada por su elección psíquica y morbosa, que luego se convirtió en una gran maltratadora y una manipuladora de su entorno, que supo jugar con sus ambiciones y flaquezas.
Envidiosa, plena de planes malignos, iba cada semana a un cibercafé hasta que logró su ambición. Vivía de lo que le daban los demás. Un pedazo de pan, un litro de leche. Un tipacho de esos que son bisexuales, trisexuales que lo conoció en un chat de dominación le despertó la algarabía del más. Y así se convirtió de tarde a la noche en señora cibernética. Abandonó su mísera vida por una aventura que le costó su paz, su tranquilidad. La maltratada maltratadora hoy envejece, su piel se achicharra como el lodo bajo el calor y cada noche va en busca de clientes ocasionales que los barcos traen al puerto de una ciudad mediterránea.
Las relaciones de internet no siempre son reales, salen bien. El abandono brilla sobre las teclas y sobre la pantalla de la pecé.
Y maltratada por su elección, ella eligió su vida, ella eligió su destino. Sumisa por elección de un dominante amante del bondage y el fetichismo. Hoy llora su destino en el maltrato a una flor, a un jilguero que revolotea en el jardín. Enredada y encerrada en su propio juego del tener...perdida en lápices labiales, rubores y pinturas de uñas, recorriendo bares del puerto del mar acompañada de su amo o de algún ocasional acompañante de pago envejece llena de semen de hombres de todo el mundo.
Beatriz Valerio
*de Cuentos de prostitutas