Entre la espada y la pared
Ciudadanía | 28/08/2011

Entre la espada y la pared


*del latín A fronte praecipitium a tergo lupi

¡Cuántas veces decimos que nos encontramos entre la espada y la pared! Nos pasa a los padres cuando nuestros adolescentes nos piden salir a la noche y pasamos la responsabilidad al padre o viceversa. Nos ha pasado a todos alguna vez. Por eso es bueno tomar decisiones de a dos. Por eso es bueno el oído atento y la boca presta a una buena charla con los hijos. La comunicación es primordial en toda relación.
Entre la espada y la pared cuando tenemos que decidir el cambio de un trabajo, será mejor futuro, será más redituable, progresaré más. Son decisiones a fronte praecipitium a tergo lupi.
El precipicio o el lobo, y tomamos determinaciones, algunas más viables que otras, siempre para una felicidad intensa.
Ni pensar en el lobo cuando decido sobre un amor o el otro. El amor algo tan universal y tan complicado tantísimas veces, allí sí que me topo con el precipicio o enfrento el lobo.
Encontrarnos entre la espada y la pared es poner sobre la mesa todas las cartas de juego, van nuestros valores, nuestras creencias, nuestro corazón y porqué no, nuestra razón y fe.


Beatriz Valerio

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