Guerra de equipos de fútbol
Deportes | 15/05/2015
Durante el desarrollo de la obra, el autor se propone mostrar todas las confabulaciones que rodean al fútbol argentino retratando lo peor del ambiente que rodea al deporte más popular de nuestro país. Esta historia es la del Racing Club que lucha por permanecer en la Primera división. Destaco que Horacio Convertini es periodista deportivo y de policiales. Yo no lo soy. Pero sí soy madre, esposa, hija de fanáticos de Boca y el fútbol me harta bastante. Teniendo el tema instalado en casa, en la de mis padres y en la de mis parientes, no puedo estar ajena a la situación que me da verguenza sólo pensar lo que ocurrió anoche.
Hoy relaciono mis lecturas de novelas con la mismísima realidad de pobreza moral de las personas que premeditan esto de llevar los ácidos para hacer daño a otro, la que premedita como cargar al otro, la que lleva malas intensiones en lo que yo imagino es una o debería ser una fiesta del fútbol estos clásicos como boca y river. No voy a los partidos, ni lo he ido, el día que he tenido una entrada la he cedido a uno de mi gente para que vaya. Sí escucho a mis hombres las anécdotas, desde el orinar al otro desde arriba hasta el que se arma el faso y se lo fuma lanzándole el humo encima y luego llegan a casa con ese olor que detecto a dos cuadras y me digo este va a la cancha a fumar o que. Y así muchas historias, la de anoche la viví cuando ya es mi hora de descanso, apago la compu, apago mi celular y me acuesto a escuchar debate político y de actualidad con los ojos cerrados hasta que me duermo. Anoche escuchaba que uno le decía al otro en el comedor, suspendieron el partido. Como curiosa que soy, cambié el canal y la imagen de la tele me mostraba el cuello de uno de los jugadores de river todo irritado. Ya me incorporé en mis almohadas y seguí el relato por el canal oficial. No me daba la indignación como para escribir anoche, no dejaba de avergonzarme de los poco morales que premeditan la maldad solo por lo que es un juego, al menos esto creo yo. Un juego que intenta divertir a casi todos los habitantes de nuestro país y termina siendo una guerra de equipos de fútbol. Repudio todos estos actos, no estoy habilitada a hablar del tema futbolero porque no lo soy pero si soy madre, esposa, hija de fanáticos moralmente hechos y derechos, y no podemos dejar, no podemos permitir que nuestra sociedad se siga lastimando de la manera que eligen, agresiones en la cancha de un super recontra super clásico, NO!!
Beatriz Valerio