¿El fin del periodismo?
Política Nacional | 06/11/2011
Michael Foucault asombró, cuando afirmó que:"el Hombre, concebido como sujeto, era un concepto histórico y construido, perteneciente a cierto régimen de discursos, y no una evidencia intemporal capaz de fundar derechos o una ética universal ".. Y luego agregó que : " el único tipo de discurso que le daba sentido estaba históricamente perimido”.
Así como los fundamentos ideológicos de Izquierda, nos mostraron que Dios había muerto, al exponer, la sociedad que existió, entre la Iglesia, las monarquías y los poderosos, durante siglos. Luego también mataron al hombre como sujeto y lo convirtieron en masa , diferenciando solo algunas individualidades dirigenciales, que nadie supo porqué lo eran, pero que sostuvieron el modelo. Todo parecía perfecto, pero habían olvidado un detalle: la Prensa.
La prensa, aunque podríamos ajustar la sintonía a los periodistas, fueron el límite de la credulidad social en el modelo. La caída del Muro de Berlin, pudo haber sido la oportunidad, de equilibrar un modelo racional, coherente y con lo mejor de los dos conceptos, pero no fue así y la tendencia se volcó hacía la utopía capitalista. Vendría luego El Consenso de Washington y los neo liberales años 90.
Ese capitalismo " anárquico" del que hoy habla la Presidenta Cristina Kirchner, (del cual también forma parte y en realidad fomenta en su entorno ) que se diversifica, se mueve dinámicamente, se expande y solo atiende a su propia rentabilidad, sin contemplar nada más. No es más que la globalización del concepto capitalista, sumando las nuevas tecnologías. La crisis primero de EE.UU y ahora de Europa, son quizá su muro de Berlín, pero este corrimiento hacía la Izquierda y en casos, hacía la centro izquierda , en cuanto a conceptos ideológicos, que se ve en todo el mundo (incluida Latinoamérica), quizá sea un error, muy parecido al anterior.
Los que llevan adelante el discurso del Modelo, al hoy le llaman progresista, saben de sus falacias. Saben que los grupos de poder económico (el capitalismo), siempre se acomodan, detrás del poder político (el gobierno) y hasta , posiblemente hayan sido, quienes crearon, con su financiamiento, las figuras políticas que lo dirigen. Por eso cualquiera, que intente mostrar las inconsistencias, es un enemigo, al que lo hacen parecer, del lado del peligro eminente, cuando en realidad, los asociados son ellos.
En el capitalismo, aún en el anárquico, los medios de comunicación, consideran a la información un producto más del mercado, pero justamente por eso, es que la hacen circular, rápido y eficientemente, porque su rotación es la que da ganancias. Las falencias, de esta prensa, es que difícilmente, va a criticar o exponer, a sus propias empresas o a sus anunciantes y asociados (pero ni siquiera ante la Ley, nadie está obligado a atestiguar contra si mismo) . La información para el discurso progresista es un derecho de la sociedad, siempre y cuando esa información no atente contra el modelo y allí es donde radica el problema más grave: ¿quién lo decide?
El Capitalismo, seguramente tritura, pulveriza y termina extinguiendo, todo lo que no renta, pero la antigua Izquierda, hoy devenida en este maltratado-aunque noble- término Progresismo, si antes mató a Dios y luego al hombre, ¿por qué no va a hacerlo con el periodismo?
El Gobierno argentino, pasó los primeros años de su gestión, asociado y beneficiando "hegemonías mediáticas" En este segundo período, trató de desarmar, lo que antes había creado, mostrando una lucha épica contra las "hegemonías". Hoy la "hegemonía de poder" es el gobierno y no sabe - o si sabe - como poner una hegemonía enfrente. Es peronista (necesita tener un enemigo de peso) Tiene un discurso progresista ( necesita luchar por utopías) y además muchas de las corporaciones de enfrente, compiten con sus propias corporaciones.
En medio de esto, están los periodistas- que no quieren extinguirse, ni ser cooptados- esos que sienten a la información , sin importar a quien beneficie o no, como una deuda con la sociedad.
El periodismo utilitarista, bien al servicio de hegemonías de poder político o de poder económico (que aveces son lo mismo) , quizá sea la antesala: de un verdadero periodismo, profesional, no partidario, objetivo y puro conceptualmente .
Pero también puede ser el final del periodismo, y eso solo depende de nosotros: los periodistas.
(mi solidaridad, aunque no la necesite y respeto, por Jorge Lanata, en representación de muchos otros periodistas, que queremos un verdadero periodismo)