¿Es posible vivir sin dólares?
Economía | 21/09/2020
Las reservas del BCRA bajan de un modo constante y alarmante a esta altura, por el escenario de caída histórica de la economía interna y con un mundo que a diferencia de crisis locales anteriores, también está cerrado y en recesión por la pandemia.
Esta crisis aunque sería mejor decir: desenlace de crisis económica financiera ---más financiera que económica-- debía tratarse de un modo muy serio, coherente y cambiando las recetas tradicionales, desde la misma asunción de Fernández, dado el escenario que le había dejado Macri.
Pero no, no pasó..
Desde el comienzo pusieron el foco en resolver del default técnico, financiero y asegurado que teníamos, ( si no hubiera sido por los giros que FMI le envió a Macri), en el que estaba la deuda pública y privada, aunque en distintas fases.
Los pesos ya estaban en default y reprogramados (reperfilamiento le llamó al default el Macrismo)
Los dólares no alcanzaban para pagar los compromisos, más crédito no iba a llegar y este gobierno tampoco quería pedir. Por otra parte los ingresos de dólares comerciales, IED, dólares fuera del sistema o turismo, con expectativas de mayor devaluación, varias cotizaciones de la moneda e impuestos que distorsionan su cotización, tampoco iban a ingresar al mercado local ni el BCRA iba a poder hacerse de mayores reservas. Este era un hecho desde diciembre de 2019 en que asumieron el gobierno.
El problema más urgente a solucionar no era la deuda en dólares que iba a un seguro default (aunque había que solucionarlo y se podía negociar en paralelo) El problema en cambio era recuperar el flujo de divisas, la confianza inversora o para hacer negocios y volver alguna normalidad.
El default apremiaba era cierto, como también que solo hubo unos 90 días antes de la llegada del virus al país, pero de todos modos en ese tiempo se pudo haber mostrado una actitud de corregir los desfaces en las variables, de unificar el tipo de cambio para permitir ingreso de divisas, de quitar impuestos e imposiciones a la salida de dólares y que aquellos que quisieran hacer negocios, inversiones o tan solo depositar sus billetes de dólar, vieran un cambio en las políticas.
Luego con la pandemia pese a todo el desastre económico que sucedió en el mundo, con reglas de juego más claras, mayor libertad para permitir el flujo -- seguramente con una mayor devaluación también-- dado el cierre de todas las economías y las tasas cero o incluso negativas de los principales mercados, Argentina pudo ser destino de divisas (si a la par negociaba su endeudamiento en dólares, para ser confiable) como lo fue y es Uruguay o ahora se ofrece Australia, Canadá o Nueva Zelanda.
Esta crisis de salud pese a lo global de la pandemia, la paralización del comercio y la desconfianza generalizada, pudo haber sido también oportunidad aunque más no sea financiera para Argentina, de negocios en bienes raíces u otros de mediano y largo plazo ---pos pandemia-- en energía, explotaciones de recursos o concesiones.
Había que aprovechar un abaratamiento de costos vía una devaluación inevitable para unificar el tipo de cambio, como también sin ser incoherente pero contemplando la necesidad de dólares, ofrecer una tasa más atractiva (que cero como en el primer mundo), que de haber avanzado o incluso cerrado la negociación de la deuda con los Fondos acreedores, hubiera dado la confianza necesaria para recibir aunque sea lentamente algunos depósitos de dólares (de personas y empresas argentinas al menos, o bien que no retiraran depósitos en dólares como viene pasando)
Era grande el desastre heredado y fue poco el tiempo, es real, pero se pudo mostrar un cambio de rumbo en lo macro, en lo financiero, en lo impositivo y asumir que sincerar y dejar flotar el tipo de cambio ---con la devaluación que ello implica-- era inexorable tarde o temprano.
Solo se le puede poner precio al dólar ( al peso en realidad) mientras se tiene dólares, ya no se puede poner un precio de algo, cuando no se tiene más de ese algo.
¿Por qué debieron llegar a esta instancia terminal, donde más allá de cálculos de salida de dólares que pueden no cerrar, ahora es un hecho que solo será cuestión de 2 a 3 meses?
¿Creen que van a llegar a poder absorber dólares comerciales de cosechas en el verano y hasta marzo, con todavía reservas disponibles en el BCRA?
¿Por qué asumir semejante riesgo con un mundo que continúa cerrado y los dólares comerciales no van a ser la solución?
¿No se dan cuenta que hay que pensar en otros modos de ingresar divisas, porque hay actividades, productos y necesidades impostergables --salud, energía, insumos industriales y tecnología por ejemplo--- que si no tenemos dólares no funcionan?
¿Cómo se puede hacer viable un país, sin divisas para intercambiar?
¿Piensan activar los Yuanes de China, vender Oro, incautar depósitos privados?
¿No entienden que no ser transparentes, no mostrar la realidad primero y con ella un plan de salida y recuperación, solo aumenta la desconfianza y podría precipitar el desenlace con más salida de depósitos en dólares?
Esta semana pasada hablaron los máximos responsables de la economía y la macroeconomía del gobierno y no fue alentador ni dio confianza escucharlos.
Miguel Ángel Pesce el Presidente del BCRA habló en varios medios pero donde más desarrolló fue en Perfil en una entrevista a su editor Fontevecchia, en la que tuvo una continuidad de conceptos de una entrevista anterior también extensa, que le había dado al mismo periodista en diciembre pasado, pero en esta oportunidad con mucho menos anclaje en la realidad--o casi sin anclaje-- para esos conceptos.
Uno de los conceptos repetidos, es que "la Argentina tiene dólares, más de 70.000 millones en el país y no menos de 300.000 millones en el exterior, pero los tienen personas y empresas, no el Estado o el BCRA.." No es textual la frase del presidente, pero si el concepto que desarrolló en ambas entrevistas. El tema es que desde diciembre que asumieron hasta hoy casi 10 meses después, no implementaron una sola medida macroeconómica o financiera, para que esos dólares se vuelquen en el mercado en inversiones o el Central los pueda absorber como reservas.
Otro de los conceptos repetidos, es que "Argentina exporta por 60.000 millones año en promedio y a la vez importa por unos 60.000 millones año en promedio" de dólares por supuesto. Y agregó en la última entrevista, que "se necesitan exportar 30.000 millones de dólares más..porque si no, no alcanzan para servicios de deuda y otras necesidades de divisas del país como turismo emisivo o giro de utilidades de multinacionales.." En este caso volvemos al mismo interrogante ¿qué hicieron estos casi 10 meses o al menos los 3 primeros antes de la llegada del virus, para incrementar exportaciones?
Desde que dejó el poder Néstor Kirchner y antes de él --megadevaluación mediante en 2002--- sabemos que a la macro argentina, le faltan entre 20.000 y 30.000 millones de dólares cada año para cubrir sus necesidades de divisas, no es novedad. Solo esos 4 años hubo "superavit externo, balanza de la cuenta corriente externa a favor" o para decirlo fácil: entraron más dólares de los que salieron. Y fue más producto de la devaluación de 1 a 4 de 2002 y una buena administración económica de Lavagna (que fue echado por Kirchner en 2006) lo que hizo la diferencia, que en realidad un modelo distinto en lo macro, que nunca se concretó. Ya el primer gobierno de Cristina se comenzaron a perder los famosos "superavit gemelos", 2008 de por medio y la crisis global de las hipotecas nos mandaron a un déficit profundo, que solo se maquilló en 2009 con un crédito automático del FMI por 4500 millones de dólares, que cerraron aquel año las cuentas. En 2010 se siguieron acumulando reservas por pequeñas correcciones al tipo de cambio, que llegando las elecciones de 2011 se detuvieron y se usó al dólar ---como siempre-- como ancla inflacionaria y para dar sensación de alto poder adquisitivo a la gente congelandolo.
Cristina llegó a ese 2011 electoral, con tarifas congeladas que apenas había movido para algunos sectores con un retraso real de 300% y un retraso cambiario aproximado de 25% a 30% entre principio y final de año en función de la inflación del IPC --manipulado--de esos meses. De haber corregido el tipo de cambio o haber dejado flotar naturalmente al dólar y haber actualizado tarifas aunque sea en sectores de mayores ingresos, hubiera devuelto cierto flujo de inversiones, hubiera evitado pagos de subsidios en energía ---indiscriminados-- que la llevaron al déficit fiscal y no hubiera frenado el ingreso de divisas por el retraso.
Pero no, no lo hizo. Y así llegó a las elecciones que de todos modos hubiera ganado, sin hacer correcciones por temor a perder electorado, cuando la centro izquierda y la social democracia de Binner y el radical Alfonsin estaban divididas, Macri se había bajado de la competencia y el único rival que le podía quitar votos peronistas a Cristina era Duhalde. Quizá no hubiera sacado el 54% del electorado aquel año haciendo las correcciones y hubiera perdido algunos puntos, pero hubiera evitado una gran escalada de desfasajes. Terminó aplicando un "cepo al dólar" en el BCRA que sellaría la historia hasta hoy, si bien en aquel momento se podían comprar hasta 2 millones de dólares al mes y hoy tan solo 200 dólares, cada vez con más restricciones. Solo esto ya describe la decadencia.
Macri en medio de esta megacrisis de 9 años, poco o nada hizo en 2015 cuando ganó para corregir. Salió mal del cepo en 2016 con una cotización por arriba de la oficial de 12,40 pero muy por debajo del dólar blue de Cristina, que rondaba los 16 pesos. Luego dejó flotar el tipo de cambio, pero ya era tarde y el retrasado que se sostuvo, también impidió el ingreso de dólares para inversión genuina, que si bien entraban al país vía inversiones financieras, lo hacían más para aprovechar las altas tasas de interés en pesos y luego volvían al dólar y salían, con la ganancia hecha (carry trade)
Fue inexplicable el modelo primero Prat Gay-Sturzenegger y luego Caputo-Sturzenegger, que a la vez dejaban ---supuestamente-- flotar al dólar y colocaban tasa que llegaron al 100% año en pesos. Esto por no resolver un tercer elemento que habían heredado de Cristina que eran las Lebac. Unos 330.000 millones pesos habían heredado de la Era K y llegaron a fabricar, vía absorción de pesos que emitían (a causa de los depósitos que venían por el carry trade) más de 1,3 billones de Lebac.
Luego las Lebac se convirtieron en Leliq solo para entidades financieras, el problema se acotó sacando a las personas humanas (físicas) pero solo cambió de nombre y las ganancias de manos, beneficiando enormemente a los bancos.
El eterno problema como lo describieron críticos económicos a lo largo de distintos gobiernos, pero sobre todo durante el Macrismo, es que siempre acá el Gobierno con Economía "prendía la calefacción" tratando de activar con medidas y el BCRA " el aire acondicionado" enfriando con tasas altas y cepos.
Un problema sin solución en un mismo modelo que solo cambia de actores, porque el Estado gasta más de lo que recauda, porque: recauda poco, le cobra cada vez más a los mismos y porque cada crisis deja cada vez más pobreza y hay que asistir cada vez a más sectores. Esto sin contar los subsidios millonarios a empresas, la corrupción y las ineficiencias en la administración de recursos.
Por otra parte porque a la vez el país vende menos o igual que lo que compra al mundo, la moneda se desvaloriza todo el tiempo vía emisión-inflación y como no cumple nunca con el requisito de ser "reserva de valor", solo se usa para comprar y vender, pero para retirar utilidades y ahorrar, se recurre al dólar. Así los dólares nunca alcanzan.
Los dólares se acaban literalmente y sin dólares es imposible fijar un valor del tipo de cambio y evitar un mayor derrumbe o directamente un derrumbe total del peso.
Estamos en otro momento de quiebre real de la moneda y la economía argentina.
Podrán usar paliativos, convertir Yuanes, vender oro o manotear dólares de último momento de las cosechas, pero sin un cambio total de modelo, no se va a solucionar el problema de fondo.
En el mundo sobran dólares porque nadie paga tasas ni siquiera mínimas con la recesión actual. En Argentina sobran dólares en manos de empresas y privados. En el único lugar que faltan dólares es en el Banco Central y faltan porque pretenden fijar un valor, que todos sabemos no es real.
No tengo idea cuál será el valor real del dólar o mejor sería decir del Peso frente al Dólar, pero si sé que ese valor, es equivalente a la fortaleza institucional de un gobierno y a la confianza que se tenga en su gestión. Y para que sea sostenible en el tiempo esa fortaleza y confianza, además se demandan políticas de estado, que más allá de cambios de gobiernos y signos políticos, se sostengan en el tiempo.
Está claro que no se puede vivir sin dólares, porque es la moneda de intercambio con el mundo fuera de que acá se use como ahorro y resguardo de valor.
Tampoco se puede vivir sin pesos o alguna moneda local, ya que de tener solo dólares, sería imposible ser lo competitivos que son los países dolarizados o equivalentes, con nuestra presión impositiva y nuestros costos internos.
Quizá sea el momento de pensar en un instrumento como la UF en Chile, que paró la debacle de 72' no sin altibajos, pero que aquí solo sería creíble para que la gente ahorre, compre y venda bienes durables e inmuebles, si todo el arco político argentino, la apoya y la convalida.