Pobrecita.
Me solidarizo con la número dos del PP María
Dolores de Cospedal porque yo también estoy indignada
como millones de españoles y se pasa muy mal.
Indignada, dice, la Dama de La Mancha, a la que una
vez llamé “de hielo”. Pero tengo que rectificar: la mujer que cerró las
urgencias en zonas rurales de su comunidad autónoma porque “no se utilizaban
mucho”, la que no para de aclarar que no cobra tres sueldos, ...sí, a esta
mujer, hoy en su comparecencia ante la prensa tras el trágico titular de “El País” sobre los “papeles de Bárcenas”, hoy la he visto nerviosa, casi humana diría yo.
Cospedal está irritada,
indignada porque niega con rotundidad la mancha de supuesta “pasta sucia” que se cierne sobre las cabezas
pensantes y no pensantes de este gobierno del Partido Popular.
Y lo tendrá que
demostrar. Y
por cierto, pagar también las pertinentes tasas judiciales cuando presenten la
anunciada querella contra “El País”.
Ya no caben más giros de
cintura, más silencios y frases vacías sobre los brotes verdes que están más
secos que una mojama. El desempleo en España se acerca a laterrible y
sangrienta cifra de seis millones.
Cuando tienes un problema
aconsejan los expertos que hay que mirar desde fuera para salir de esa espiral
que no te deja ver. Y yo, se lo aconsejo señora de Cospedal, Dama de La Mancha:
mírenos..mire no sólo a los parados..mire a los empleados, mire a la que llama
su gente, esa que le ha votado y repítalo, repita que “está indignada”.
¿Puede llegar a caber en
su cabeza la posibilidad de reflexionar sobre el grado de indignación que
tienen los ciudadanos a los que gobierna su partido?.
Está claro que están
abducidos por la locura de Don Quijote de La Mancha, pero la que hace
daño, la que NO DEJA VER. La
que les impide ver molinos y no gigantes.
Pero hay una diferencia,
el personaje de La Mancha no hacía el daño ni provocaba el escarnio que su
gobierno está realizando con nuestro ánimo, nuestros sueldos, nuestras
esperanzas..
Los locos como ustedes NO
TIENEN PERDÓN.
Nosotros somos los Sancho Panza que observan boquiabiertos sus
locuras, sus atrocidades en forma de números. Estamos aquí Cospedal...sí,
queráis o no. Y no os vamos a
perdonar. Porque seremos Sanchos pero es igual SU PANZA la que se han llenado
demasiado.