¿Me lo parece a mí o está
ocurriendo por todas partes?
No hay día que pase en el
que no sepa de una iniciativa solidaria para paliar los efectos de la crisis.
Son pequeños gestos que salen de cualquier pueblo, barrio,
calle, colectivos vecinales, sociales...que se estrujan la cabeza para hacer
llegar lo poco que sea, al que menos tiene.
En momentos de crisis
pueden ocurrir dos cosas: o la gente saca lo peor de sí misma o dan un giro
radical para ayudar al vecino.
Pues bien, aunque la
primera posibilidad muestra continuos ejemplos, también es cierto que descubres
a muchos anónimos dándole vueltas a la cabeza para mejorar lo que nuestros
gobiernos no están dispuestos a cambiar. Son como una ola, ahora que tanto se
están extendiendo las "mareas" de diferentes colores.
Y como sin ejemplos
reales, concretos parece que las cosas no se entienden, les cuento:
·
ayer acudí con mi hija a un
cuentacuentos organizado por una asociación cultural de Algeciras llamada “Los
Caracoles” que se “pagaba” con alimentos, que se llevarán al Centro de Acogida
de Inmigrantes de un barrio llamado Pescadores.
·
el 1 de Diciembre, en La Línea
se celebrará un mercadillo solidario gigante donde muchas personas de forma
anónima contribuirán llevando comida que se venderá en tapas. Otros se
encargarán de realizar talleres para entretener a los más pequeños, habrá
apartado de peluquería y masajes...entre otras ofertas. Todo lo recaudado irá a
parar a Cáritas y el Hogar social “Betania” de esta localidad
·
para el 29 de Noviembre, en una
zona llamada Palmones de la localidad de Los Barrios, el restaurante Mane
ofrecerá una cena benéfica. Todo lo recaudado será para comprar juguetes a los
niños del municipio barreño
·
el sindicato SAME, que
representa al colectivo de remolcadores del Puerto de Algeciras, también ha
organizado una recogida de juguetes
En fin, podría seguir
pero el listado es enorme..pero tienen que tener en cuenta que todos los
ejemplos ofrecidos se desarrollan en una pequeña comarca gaditana llamada Campo
de Gibraltar.
Si esto se está
extendiendo tal y como estoy viendo y comprobando a diario en los medios de
comunicación y las redes sociales, me parece que los representantes políticos
cegatos que miran para otro lado tendrían que sufrir un sonrojo de tal
envergadura que les debería llevar a presentar su dimisión de manera
fulminante.
Ellos parece que están
para los problemas “gordos”, los de gran calado envueltos del aura europea que
tan lejos nos pilla. Pero aún no se han querido dar cuenta que los problemas
gordos son los dramas familiares en miles de hogares, precisamente los que
están intentando solucionar o paliar los anónimos, los voluntarios, las
personas que viven en la casa de al lado...
Son esos ciudadanos que
dicen representar los mandatarios políticos. Los que mandan, los que están en
la oposición, los que “mediomandan”, los oportunistas sin representación y
demás especímenes que dicen pensar en nosotros, en nuestro futuro y en nuestro
presente.
Ese en el que están
trabajando todas estas personas que tienen más nombre, por muy anónimos que
sean, que los que ellos suman y sumarían en mil vidas que vivieran.
Pese a que me avergüenzan
los que pertenecen a la “clase importante”, me enorgullezco de formar parte de
la “clase humana” que está por todas partes y que ahora está siendo más humana
que nunca.
Sois una ola de
solidaridad. Real. Gracias. Me arrodillo ante vosotros.