El primer mandamiento periodístico
Política Nacional | 10/11/2012

No busquen a Botana ni a Vigil. Los próceres uruguayos del periodismo que hicieron historia en ambas márgenes del Plata ya no existen y, si bien hicieron escuela, mucho dista del magnífico momento del periodismo de aquéllos años.

Ahora resulta ser que los temas que la prensa trata en sus páginas centrales son blanco fácil del análisis extremo de autoridades Ejecutivas. Así fue como la cuestión de la ex Pluna y sus fallidos intentos por rematarla y todos los rebotes en el Banco República, en la Asociación de Rematadores, en el Banco Central, en el “señor de la derecha” y en los buques aéreos, fueron cuestionados como algo que “no existe”.

Textualmente el Presidente de la República dijo que “Es probable que menos del 1% de la gente viaje con cierta regularidad en aviones. Es un problema que no existe para la inmensa mayoría de la gente, salvo alguna vez en alguna circunstancia y no más.”

Sin dudas, para quienes analizan la realidad, es probable que el hecho de informar tenga que ver con lo que interesa a la mayor cantidad de gente posible. Este concepto, que figura en la tapa del libro de cualquier estudiante de primer año de comunicación social, implica cambios sustanciales desde que la globalización y los medios digitales se han impuesto ante los ojos del lector, televidente o escucha. El concepto de “noticia” ha cambiado notablemente. Si alguna vez lo que era noticia se relacionaba a la llegada, el impacto, la masividad y la influencia que un medio tenía, hoy es noticia lo que la gente NO SABE o que HA OLVIDADO.

Partiendo de esta base ya no es necesario poner en titulares que la inflación pesa en la bolsa del supermercado, la noticia está en que para que un tema se instale en la sociedad y “exista” se lo debe informar, darlo a conocer. Si acaso sólo el uno por ciento de los uruguayos alguna vez volamos en asientos de Pluna no poca acidez produce saber que ahora tenemos TODOS una deuda pública con 136 millones de dólares más. Los ciudadanos no pueden OLVIDAR que las repercusiones de las administraciones erradas o falaces, pasadas y presentes son consecuencia directa en el crecimiento del país.

El concepto de “noticia” ha cambiado. Lo debemos saber los periodistas y los pueblos. Lo que no ha cambiado es la fuerza que los medios de comunicación pueden tener sobre el concepto que los ciudadanos se formen sobre sus gobernantes. He ahí semejante responsabilidad que, si respetamos el oficio, debemos replantearnos cada día.

Nadie quiere la chapa de Botana ni la ganancia de Vigil ni que por la calle le griten “Saporiti”. Queremos respetar el primer mandamiento del periodismo: “andá, mirá y contá”. Lo demás es papeleta electoral.-

(@anailenprensa - libre publicación, sólo cuénteme la web donde lo comparta.

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