Una vez, cuando pequeño, vi unas
ecuaciones químicas. Ese día me enamoré de la Química. Hasta
entonces, como todo niño, quería ser veterinario, médico, bombero, y quién
recuerda cuánto más. Años después me gradué de Bioquímico y quizás llegué a
creer que había encontrado el derrotero a seguir. Pero un día me descubrí fuera
del camino. Entonces fue como regresar a la niñez: quise ser escritor,
dibujante, locutor, comunicador…Quise ser tanto que alguien uso la manida frase
para definirme: “músico, poeta y loco”... Realmente más lo último que lo
primero, y mis versos aún están ocultos en una gaveta.