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¿ACABAR CON LOS POBRES O CON LA POBREZA?
Economía | 17/04/2012
La
página oficial de la Presidencia de la República informa que en Uruguay se ha
logrado bajar la pobreza, la indigencia y la concentración de la riqueza en los
dos últimos gobiernos de izquierda.
Ante
este dato el Ministro de Desarrollo Social, el economista Daniel Olesker
manifiesta que es poco común que en un país se llegue a un índice Gino 0.4 y que
Uruguay bajó. El Índice de Gini es 0 cuando hay máxima igualdad y es 1 cuando
hay máxima desigualdad. Por ende, tanto más se acerque este índice al 0, habrá
mayor igualdad de ingresos en la sociedad.
El
Ministro también ha dicho que las políticas sociales y de empleo, son las que
colaboraron a que esto sucediera, no sin remarcar que dentro de lo social se
encuentran los impuestos, los salarios y los empleos. En este margen de cálculo
se estima que entre el año 2004 y el 2011 la pobreza se redujo casi un 27 por
ciento. En números rondan los 850 mil pobres menos.
Sin
caer en análisis previsibles bien podría uno estimar que es un dato positivo. Lo
es en tanto miles de personas comen, viven o sobreviven, visten y se calzan
aunque no sea de la mejor forma, pero si también es una realidad que la
concentración de la riqueza bajó, bien puede decirse que los ricos también
disminuyeron.
Siguiendo
este razonamiento es de considerar que la franja que divide a ricos y pobres se
achicó: los ricos son menos ricos y los pobres son menos pobres. Socialmente es
conocida la necesidad de una clase media que amortigüe cualquier roce entre
clases. Alto y bajo necesitan de un amortiguador en el medio que filtre y frene
rebeliones y excesos. Esa clase media, en Uruguay, jamás se la menciona y de
hecho, pareciera que casi no se toma en cuenta.
¿Existe?
Debe
existir, al menos es la que accede a una formación profesional, a un salario
acorde a la tarea, la que posee una Pyme o puede pagar un colegio privado para
sus hijos sin pensar en que llega fin de mes, es la que paga un servicio
doméstico y compra un plasma. Sin embargo es la que más dificultades tiene para
acceder a un crédito. ¿Por qué? Porque el Estado está diseñado, al menos ahora,
para reservarle tanto en impuestos que le quita la capacidad de proyección.
Cualquiera que desee acceder a un crédito necesita, ante todo, saber si lo podrá
pagar. Esos impuestos, que acortan en
ingreso real de un ciudadano, son los que el Ministerio de Desarrollo Social
dice que contribuyen a reducir la pobreza. En una familia tipo de la denominada
clase media casi el 25 por ciento del ingreso del hogar se va en impuestos. Una
paradoja.
¿Los
pobres son menos? ¿Los ricos son menos? ¿O la humilde clase media es la que está
pagando el costo de la pobreza por el sólo hecho de querer
progresar?
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Comentarios
1 - Eugenio García García - 18/04/2012 16:17
Que los pobres tengan más plata para gastar debería ser una muy buena noticia para la clase media, quien capta una buena porción de esos ingresos. Ya que las familias más pobres tienen tantas necesidades insatisfechas que gastan todo lo que les llega a sus manos, en: visita a profesionales de la salud, compras de alimentos en los pequeños comercios barriales,usando todo tipo de servicios que ofrecen los integrantes de las clases medias. Pero en vez de alegrarse por eso, se muestran visiblemente molestos y discriminados.