Acaben con los puentes !
Política Nacional | 26/11/2011

En el mes de noviembre de 2006 el Puente General San Martín, que une ambas márgenes del Río Uruguay y conecta a nuestro país con Argentina permaneció cortado ante los reclamos de los individuos que reclamaban la no instalación de la planta de procesamiento de celulosa Botnia (hoy UPM).

En total, el puente permaneció sin actividad durante más de 1300 días, hasta que las cosas se suavizaron, la planta se armó y hasta cambió de dueños y el tránsito volvió al pavimento. El corte se realizaba en la margen argentina y llegó a decirse que sólo casos de urgencia o incluso por modestos pagos a los vigilantes de la zona excluida, se permitía el paso a terreno extranjero. La historia es conocida y justamente “es historia”.

Pero sin embargo, para la sorpresa uruguaya, ahora el Puente es tomado como rehén de casos sindicales y gremiales uruguayos. El sindicato que agrupa a los funcionarios del estado, COFE, decidió esta semana manifestar en el mismo lugar y mediante la misma forma que los argentinos en 2006. Gendarmería y efectivos policiales lo custodiaron e impidieron.

Nadie pone en duda que la necesidad de mostrar los reclamos es también un derecho pero ¿dónde y quién pone los límites de lo grotesco?

Toda la ciudadanía oriental tuvo una actitud tranquila pero constante cuando aquello sucedió en 2006, entendió que de nada servía el conflicto y con el correr de los años incluso le costó a Tabaré Vázquez el alejamiento de la política pública… ¿qué tiene el puente que tenemos que ir ahora nosotros a quedar estampados ante los ojos incrédulos de los argentinos y la consternación de los compatriotas?

¿qué solución es ésa para alguna cosa? Seguramente ninguna.

Aspiramos a que el diálogo será la primera puerta que se abra, que la tolerancia sea como una cinta transportadora y que, entre tanta problemática uruguaya, no nos miren desde afuera como niños caprichosos y aprendices de malas costumbres.

Los uruguayos tenemos, a justa medida, la buena reputación de ubicados, políticamente correctos, democráticos y defensores de nuestros derechos. Hagamos hechos de estos conceptos.

Comentarios

Esta columna aún no tiene comentarios.
BUSCAR
volver a vista clásica