Según estudios realizados en la Universidad de Minnesota,
USA, se cree un tipo de bacteria patógena, Salmonella, podría llegar a ser muy
efectivo como tratamiento de tumores en órganos que rodean al intestino, como
el colon y el recto, el hígado y el bazo, que son los lugares que ataca de
forma natural esta bacteria. Los ensayos realizados en animales demuestran que
este microorganismo puede controlar en forma exitosa y favorable el crecimiento
de los tumores. Actualmente se están llevando a cabo ensayos clínicos en seres
humanos.
Este comportamiento favorable manifiesta la capacidad y
el poder biotecnológico que representan muchos tipos de bacterias. "Muchas
bacterias y virus -incluso los más peligrosos- pueden ser empleados para
combatir enfermedades", explica el doctor Edward Greeno, quien dirigió el
estudio. Y agrega, "Creemos que podría ser posible usar a esta bacteria
para combatir el cáncer".
El objetivo principal, una vez que entra al organismo
humano, es llegar hasta el estómago, intestino y otros órganos asociados, donde
puede prosperar y multiplicarse.Es por esto que el doctor Greeno y su equipo
querían encontrar una forma de utilizar esta capacidad de la bacteria para
llegar al intestino, pero sin provocar una infección en el paciente. Lo que
hicieron fue modificar genéticamente un grupo de bacterias para debilitarlas (y
que no causaran infección) y agregaron un compuesto, una proteína llamada interleucina
2 (IL-2), para que pudiesen detectar los tumores.
"Podríamos imaginar que la IL-2 es una especie de
perro guardián que olfatea el organismo o cuerpos extraños, explica el doctor
Greeno. "Cuando encuentra uno, como un tumos, llama al sistema inmune para
que ataque".
Actualmente se están llevando a cabo ensayos en seres
humanos, cuyos resultados iniciales -dicen- son prometedores.
"Probablemente esta estrategia no reemplace a otras
formas de tratar el cáncer, como la quimioterapia o la radiación", afirma
el doctor Greeno. "Pero es un área prometedora de estudio y esperamos que
sea una herramienta poderosa en nuestra batalla contra el cáncer".
"También tiene el potencial de ser una alternativa mucho más barata y
menos tóxica que la quimioterapia o la radiación", añade el científico.
La investigación está siendo financiada por los
Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
Fuente:
http://bbc.in/fDxmWW