“Humedales”
Como ciudadanos debemos estar informados sobre
aspectos básicos que rigen tanto la conducta y las actividades del hombre desde
lo individual como a lo colectivo.
Una de las actividades relevantes y de gran
importancia desde la consecuencia social de un ciudadano honesto y comprometido
con su Patria es trabajar para mantener la ciudad de un ambiente libre de
contaminación, en el entendido amplio del concepto de contaminación como vicio
y profanación.
Los Valdivianos hemos sido testigos por décadas de
varias acciones de ciudadanos de distintos pensamientos que han abrazado la
causa de los Humedales en Valdivia para mantener estos libres de toda
profanación y al servicio de toda la comunidad.
La biodiversidad y las áreas silvestres de estos
humedales han sido el foco de atención de todos y sin distinción de los grupos
de ciudadanos que se han comprometido al cuidado de la profanación de estos
lugares importantes para el Valdiviano como para el investigador, estudiante y
turista que valora el sentido trascendente de estos santuarios naturales. De ahí que cobra valor el concepto de
profanación cuando entendemos el sentido de santuario, tratándose de estas
reservas naturales que no sólo albergan biodiversidad y áreas silvestres sino
también alberga al hombre que trata de entenderse asimismo por medio de su
entorno más próximo y que hacen un verdadero tabernáculo estos espacios donde
se respira historia, presente y futuro de esta ciudad, icono relevante de la
libertad de Chile y del poder resciliente de sus ciudadanos ante los sucesos de
la naturaleza.
Todos sabemos en mayor o en menor medida que hay
legislación y tratados celebrados con el
objeto de garantizar los derechos y obligaciones del hombre con el medio
ambiente, especialmente en la carta fundamental por medio del decreto 100 que
fija las normas generales sobre el medio ambiente, pero, de igual modo sabemos
que no son suficientes en materia de voluntad, debido al desinterés de sectores
o de particulares que ven los Humedales como una fuente de inspiración
individualista debido a los espacios descubiertos y ganados por la comunidad
que en nada benefician el lucro de la empresa privada o de algunos sectores que
de estos podrían, de no estar protegidos por la comunidad, lucrar perennemente
al costo de destruir los ecosistemas que albergan los humedales.
Es necesario que el ciudadano domine conceptos y
definiciones de normas del medio ambiente, agua, aire, protección del suelo,
energías, fauna silvestre, bosque y flora silvestre, patrimonio cultural,
ruido, biodiversidad y áreas silvestres protegidas, ordenamiento territorial y
legislación orgánica procesal del medio ambiente con el objeto se ilustre en
materia del medio ambiente, considerando que cualquier alteración a los
humedales trae consigo consecuencias directas en cada uno de los individuos que
habitamos este hermoso espacio y que dicen relación a perder nuestra calidad de
vida, ya que perderíamos áreas de oxigeno limpio, especies únicas en la región
y áreas para nuestra recreación.
Un buen ciudadano defiende sus espacios mediante la
activa participación en actividades que tiendan a la protección de los
humedales, cuidando de igual modo con nuestras manos los espacios más cercanos
conocidos por humedales así aumentará la belleza de nuestra ciudad y seremos más
visitados por turistas.