Apenas han pasado unos meses y ya se desviven en Podemos por buscar cargos, sueldos estables, sillones de mando,…
Permítaseme la licencia. La frase del título es la que se emplea cuando alguien ha trabajado mucho y se ve expulsado de la organización a la que pertenece. Eso es lo que le ha pasado a Juan Carlos Monedero, el ideólogo de Podemos, además de asesor político para gobiernos bananeros de algunos países como Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia,… El experimento no podía durar mucho y ya se está cayendo.
El número tres de Podemos, Juan Carlos Monedero, ha acusado a sus propios compañeros de ser casta; justamente lo que achacaban a otros partidos y formaciones. Apenas han pasado unos meses y ya se desviven en Podemos por buscar cargos, sueldos estables, sillones de mando,… Pactarán con el diablo si es preciso y con los comunistas del niño Jesús, si llega el caso.
Monedero, que siempre se ha acercado a los pudientes y al árbol de más sombra, resulta que acusa a los demás de lo que él viene haciendo con miembros de la sociedad pija; véase a la tal Lomana y otras “miembras” como ella que buscan la sombra de quienes dicen tener “cash”. Monedero ha engañado y traicionado a sus propios compañeros y él se siente traicionado y engañado por ellos. En Podemos están a matar y ya se nota. Hasta las encuestas empiezan a negarles el pan y la sal. Decía Henry Kissinger que “las grandes tragedias de la historia no ocurren cuando el bien se enfrenta al mal; sino cuando el bien se enfrenta a otro bien”.
Quien fuera la tercera pata del banco de Podemos se vio envuelto en corrupción, blanqueo, ocultamiento a la Hacienda Pública y fraude fiscal. Todo ello ha hecho que sintieran miedo en Podemos, de ahí que relegaran a un tercer plano a Juan Carlos “Calderilla” y, si a eso se une su escasa capacidad de convocatoria, como sucedió la semana pasada, no es de extrañar que le hayan puesto a los pies de los caballos. Además, hay que sumar el hecho de que acusara a sus compañeros de “preocuparse más por un minuto de televisión que de atender al ciudadano”.
En resumen, Podemos ha empezado a romperse y cuando comiencen a verse sus pensamientos traducidos en hechos y medidas concretas, pues entonces sí será el fin de un grupo de muchachos cuyo afán por hacer daño no parece tener límite. Al tiempo.
En Podemos han acabado pareciéndose a esos mismos a quienes pretendían sustituir. Y si me apuran son peores, pues representan la casta de colmillo retorcido, cual Chaves y Maduro. Aquellos mismos del “exprópiese”, “fusílenlos”, “encarcélenlos”, “repréndanlos”,… Conceptos muy propios de la izquierda ‘ratonera'; aquella de los puños y las pistolas, la violación a monjas, asesinatos a frailes y sacerdotes, incendios de iglesias y conventos, violación de imágenes,… es decir, aquella izquierda del “No Pasarán” que-- llegado el momento-- salió corriendo, con el rabo entre las piernas, mostrando su habitual cobardía y, no por casualidad, se tiraron cuarenta años de vacaciones, dejando morir en la cama al abuelo Pachi.