No puede el analista político hacer una lectura precisa contando apenas con retazos de información. Por ello, es necesario inferir del contexto general, las causas de esta decisión política, intentando avizorar los escenarios que derivan de ella. Sobrellevar en el seno de su familia el dolor inmenso de un hijo enfermo ha sido una situación de suyo estresante para Pablo Longueira y todo su grupo familiar. Compatibilizar eso íntimo con las responsabilidades políticas, es un hecho de la causa. Pablo Longueira hizo un máximo esfuerzo y la salud le pasó la cuenta.
En el contexto de la bajada de
Longueira cabe destacar que la misma se
dio en medio de pugnas en el área chica por los cupos parlamentarios. Estuvo en
primera página en la víspera, la presentación apresurada del proyecto
presidencial para modificar el binominal, como respuesta al golpe de mano que
dio Carlos Larraín, Presidente de RN, al
presentar junto a la Democracia Cristiana un proyecto concordado para cambiar
el sistema electoral, aumentando el número de parlamentarios. Esta coyuntura fue
un elemento tensional más en el conglomerado y un problema que de alguna manera
impactó a Pablo Longueira, quien debe haber lamentado el desmarque de RN de la
campaña, forzando un asunto que siempre fue crítico para la UDI.
En este contexto estuvo también la renuncia de Julio
Pereira, Director del SII, como consecuencia de un lapidario Informe de
Contraloría, que ordenó un sumario por irregularidades en la condonación a Johnson
y la evidencia de conflicto de intereses, toda vez que Pereira aprobó
condonaciones a varias empresas en las que él tenía intereses. La presión de los
funcionarios de SII para expulsar al Director cuestionado, también debe haber
molestado al candidato Longueira que vio como los autogoles le regalaban
dividendos políticos a la oposición, colocando cuesta arriba su candidatura.
Los escenarios probables que se comenzaron a barajar tan pronto los hijos de Pablo Longueira leyeron su declaración, apuntaron principalmente a Evelyn Matthei como eventual reemplazo. Allamand desde México hizo llegar a la familia de Pablo su solidaridad. En las declaraciones de la UDI se apreció que descartaban ir al candidato que había salido segundo en las Primarias y que se declaraban en libertad de acción. Tan preocupante resultó esto para el gobierno que el propio Presidente Piñera dio su saludo público a Pablo, Cecilia y sus 7 hijos, remarcando la necesidad de unidad, generosidad y grandeza. Frente a esto, puede que ambos partidos, UDI y RN, hagan de la primera vuelta un escenario de verdaderas primarias, corriendo Matthei y Allamand, versus Bachelet, con el candidato independiente Franco Parisi aglutinando por fuera amplios sectores que no están conformes con el duopolio. Marcel Claude y Marco Enriquez Ominami estarían socavando votos de Bachelet provenientes de la izquierda y amplios sectores de la DC fugarían hacia Allamand y Parisi.
Si se da este
escenario, estas elecciones serán el sinceramiento de lo que Chile quiere como
futuro, nuevas propuestas, reformas leves o reformas de fondo, maquillaje o
nueva política de verdad. El efecto Longueira cambia los escenarios y la rueda
de la fortuna sigue girando.
Periodismo Independiente,
18 de julio de 2013 @hnarbona en
Twitter.