Segunda luna de miel
Política Nacional | 30/10/2011
Todos sabemos  qué  es una "Luna de miel" en la vida amorosa y también,  aunque no todos llegamos a experimentarla, que es una "segunda Luna de Miel" . Pero en la política y en la gestión, en particular   presidencial, Luna de Miel, es esa época, algunos dicen: los primeros 100 días  , en la que, en primer lugar  los electores, luego la sociedad y por ende los medios de comunicación, son benévolos, consecuentes y apoyan cualquier medida de gobierno 

En ocasión de estás últimas elecciones, la Presidenta Cristina Kirchner es reelecta -  segunda luna de miel- pero  además, está por asumir un tercer período, de un mismo modelo. Territorio inexplorado, aún por el peronismo. Ningún signo político, logró en la historia-una historia, signada por interrupciones democráticas- gobernar tres períodos consecutivos. 

A estos antecedentes, podemos agregar, que en su primera elección de 2007,  en la que sucedió a su esposo, la crisis con el sector agrario y el voto no positivo de su compañero  de fórmula Julio Cobos, la dejaron   casi sin su luna de miel presidencial. 
El escenario actual, no solo parece repetirse, pese a que logró un triunfo histórico con el 54% del electorado y la mayor diferencia con  un  segundo  que quedó con menos del 18%, sino que se ve más complejo, (para una segunda Luna de miel).  Es posible que antes de llegar al final formal,  de su primer mandato y que  renueve su gestión en diciembre , tenga que enfrentar - enfrentarse - a la realidad y a las falacias de su propio modelo.

Lo interesante de este tiempo inédito para el país, es que al  gobierno,  solo le queda gobernar, gestionar y solucionar conflictos y tensiones.  Luego de ocho años  , luego de haber aprobado casi todas las leyes que   propuso y de tener ahora semejante apoyo social  y mayoría en ambas cámaras legislativas; le va ser imposible al  kirchnerismo, responsabilizar a alguien que no sean ellos mismos, de sus desaciertos. 

El 2001, ya muy lejano, es sólo un trauma social, que se lo dejamos para que lo expliquen los sociólogos. La oposición, fragmentada, disgregada y algunos en retirada o en vías de extinción, solo tendrán voz -aveces-  pero no voto. Las gobernaciones e intendencias más importantes del país están en  manos del oficialismo y los sindicatos duros, al igual que los grupos sociales más combativos, están  amenazados con causas judiciales- Moyano- o cooptados- Milagros Salas y Luis D'Elía. ¿Entonces que podría salir mal, si todos los que pueden hacer ingobernable una Nación están de su lado?

Muchas son las cosas que podrían salir mal, la gestión de un país es muy compleja, pero lo cierto  es que de las buenas y de las malas,  el oficialismo, será el único responsable, ¿o no?

A decir verdad no.

La sociedad es,  lo fue antes y lo seguirá siendo, tan responsable, como el gobierno de turno, aunque,  él de este turno, se vea tan poderoso. El apoyo social a las medidas, a lo que se debe y no hacer, para que un modelo económico se sostenga o no, es crucial  .Pero cuando me   digo "sociedad" me refiero a todos: corporaciones, empresas, inversores , asociaciones civiles y ciudadanos. 

 El gobierno a su vez, deberá reconocer las falacias electorales planteadas, las iniquidades, las a simetrías y la gestión todavía por hacer. Porque de caso contrario, va a ser difícil, que los que aún  siguen siendo perdedores del modelo,  los contribuyentes eternos y los sometidos al clientelismo, apoyen la gestión. Cuando lleguen los ajustes, deberán aplicarse primero a los ganadores del modelo, deberán hacerse sobre gastos innecesarios y deberá mostrase ahora, verdadera vocación  progresista.  

La rendición de divisas a las Mineras y empresas de hidrocarburos, es un comienzo. Un impuesto a las corporaciones y quizá hasta recuperar aquel porcentaje de las cargas laborales a las grandes empresas, puede ser otra señal. Aerolíneas Argentinas es un tema a revisar y el Fútbol gratis, si las necesidades básicas de la sociedad no están resueltas, es una obscenidad.

Son solo puntos de vista, para que la sociedad, no se divorcié del gobierno,    antes de la segunda luna de miel.

  Porque si no, el otro camino es el conocido; seguir  hablando de la Ley de medios y echarle la culpa a Clarín.  
 
 

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