Simulación de un Plan de Reconstrucción de Valparaíso
En 2900 casas arrasadas por el fuego se ha dimensionado la catástrofe de Valparaíso. De los 42 cerros porteños 11 resultaron destruidos: Mariposas, Monjas, La Cruz, El Litre, Las Cañas, El Vergel, Merced, La Virgen, Santa Elena, Ramaditas y Rocuant. En una extensión de 1070 hectáreas, había barrios urbanizados con propiedades que contaban con títulos de dominio y otros sectores que estaban en situación irregular, muchas de ellas en zonas de riesgo donde no se debiera construir, pero igual se hizo.
Como estrategia de reconstrucción
postulo que el Estado invierta en las familias damnificadas. Para los
propietarios con propiedades regularizadas propongo el plan de reconstrucción
que paso a explicar. Para las familias en situación irregular asumo que habrá
respuestas de Serviu por la vía de construcción de viviendas sociales en zonas
seguras y el uso de subsidios ya existentes para adquisición de viviendas.
Delimito por tanto la propuesta y simulación que sigue, a un universo de
propietarios damnificados que estimo en 2000 casas.
La idea es generar un programa
urgente de reconstrucción, en autoconstrucción individual o cooperativa, en
terrenos que contaban con títulos de dominio. Se propone la entrega de hasta aproximadamente
35 millones de pesos por cada casa destruida, que permita a los damnificados
gestionar la reconstrucción de sus casas y la recuperación de sus barrios. Esto,
expresado en dólares norteamericanos, equivaldría a US$ 70.000.- por
propietario lo que significaría una línea financiera para la reconstrucción de
2000 casas, de 140 millones de dólares.
Considerando para este crédito
una tasa en dólares referencial que tomaría la tasa de política monetaria del
4% anual que ha fijado el Banco Central, la misma operaría a través del
BancoEstado, sin mayores cargos adicionales por servicios de intermediación
financiera, inyectando a los propietarios una energía financiera que impediría
que cayeran en falencia financiera respecto a sus deudas normales y les daría
la capacidad para gestionar la recuperación de sus hogares. En esta fase
hablamos de autoconstrucción y cooperativismo, con asistencia técnica
pertinente para la gestión de las nuevas construcciones. Otro aspecto clave es
que este crédito blando considere 3 años de gracia para capital e intereses, lo
que significaría que empezarían a pagar al tercer año, con un desahogo que les
ayudaría a superar la tragedia vivida. La simulación que hice es para un plazo
total de 20 años, que podría ser mayor, según pudiera fijarlo la autoridad,
empezando a pagar el año 2018.
Los cálculos estimados en dólares
ubican la cuota en unos 400 dólares mensuales, lo que equivaldría actualmente a
unos $ 215.000.- pesos, suma que resultaría compatible con un ingreso familiar
de clase media, pero esa cuota mensual y el plazo podrían definirse con el
criterio de que no exceda un porcentaje máximo de 20% del ingreso familiar.
También hemos conversado de los
costos que podrían tener los trabajos de reordenamiento territorial de los 11
cerros afectados, los espacios públicos, las zonas de servicios municipales,
retenes, bomberos, postas. Los costos de reconstrucción de calles de acceso,
limpieza de quebradas, muros de contención y otros gastos de infraestructura de
toda el área siniestrada. Estos trabajos debieran enmarcarse en un Plan Maestro
en donde el Estado debiera acometer en forma directa el rediseño territorial
urbano de las 1070 hectáreas arrasadas. A efectos de la simulación, he estimado
un costo de 200 millones de dólares para esta fase de la reconstrucción, que es
anterior o paralela a las actividades de reconstrucción a cargo de la
comunidad.
¿De dónde obtener estos recursos?
El Estado de catástrofe abarca 3 regiones, Arica y Parinacota, Tarapacá, azotadas
por el terremoto del 1° de abril, que causó gran destrucción en Alto Hospicio y
pueblos del interior; y ahora Valparaíso con este mega incendio del 12 abril.
Chile tiene reservas internacionales por M US$ 40.969 y el Gobierno podría
recurrir a esas espaldas del país para impulsar la reconstrucción. Si se
invierte en Valparaíso 140 millones de dólares en un plan de auto construcción
de propietarios; 200 millones en recuperación territorial y 160 millones en los
planes para familias que no contaban con regularización, tendríamos 500
millones, si a ello se agregan unos 300 millones para el norte de Chile, se
llegaría a 800 millones de dólares para superar la situación de catástrofe, una
cifra totalmente manejable con la actual situación de la economía chilena.Cabe
hacer notar que esta decisión se enmarcaría en un Estado de Catástrofe, que
permite echar mano a recursos extraordinarios. El efecto reactivador que
tendría esta inyección en las tres regiones siniestradas tendría un efecto
multiplicador en todas las variables económicas, como son el empleo y el
crecimiento. El sesgo de apoyar directamente a las familias y no a las
constructoras o inmobiliarias, daría una impronta positiva, un nuevo ánimo y
legitimidad a las nuevas autoridades.
En el marco de reflexión del Foro
Valparaíso Posible y el desarrollo del debate en las redes sociales, también se
han sumado jóvenes abogados y profesionales que también están dispuestos a
colaborar en esta catástrofe, apoyando a los barrios en la organización de cooperativas
si ellos deciden la estrategia asociativa.
Que la comunidad sea propositiva
permitirá que la reconstrucción sea un proceso que fortalezca su identidad e
historia, más allá de los instrumentos asistencialistas que se use en la etapa
inicial de la emergencia.
Periodismo Independiente
– Foro Valparaíso Posible – El Epicentro, Abril 19, 2014 @hnarbona en Twitter.