Oposición: quién es quién con miras al 2013
Política Nacional | 25/01/2013


Este texto se inicia con una pregunta que deja azorados a propios y extraños, ¿cómo se organiza la oposición para las próximas elecciones legislativas que se desarrollarán este año? Es una pregunta determinada pero que, metiéndonos en la particular arena política argentina, deja en sí heterogéneos interrogantes, de textura similar a lo que se plasmaba en agosto de 2011, tiempo de las primarias que consagrarían a CFK con extrema holgadez sobre sus competidores. La oposición, como entelequia, parte de distintas visiones ideológicas, prácticas, de gestión, que imposibilitan aunar fuerzas desde el consenso, palabrita vital en términos políticos. Para peor aún, similares ejes como De la Sota y Macri, quienes alardean una raigambre peronista, coquetean con gestos, una fotito por aquí, otra por allá, pero a la hora de sentarse, de planificar una agenda común, de pasos a seguir, vamos a suponer yendo a internas, todo se desmorona, uno se considera más peronista que el otro, se aferra a la imagen del General, el otro no quiere subyugar a su propio partido político a la esfera tradicional del peronismo, todo termina quedando en la nada.

 

Macri mira el 2013 pero mucho más al 2015 y, desde su grupo cercano, entienden que la falta de territorialidad política del PRO es el bache más profundo de cara a las elecciones presidenciales. El Jefe de Gobierno porteño sostiene una estrategia que ya le dio réditos en Santa Fe: promover candidaturas del mundo del espectáculo y el deporte. A lo generado por el humorista Miguel del Sel en Santa Fe, saliendo segundo en los comicios a gobernador de dicha provincia, ahora las cartas van para el ex árbitro Héctor Baldassi en Córdoba y un ofrecimiento para el hermano de Emanuel Ginóbili, Leandro, el piloto Eduardo “Lalo” Ramos, el ex futbolista Carlos Mac Allister y hasta sonó el nombre de la modelo Rocío Marengo, luego descartado. Personas con notoriedad mediática, un perfil bien característico del PRO, con llegada a la gente. Sus condiciones de gestión, serán otro tema, en el caso que sean elegidos. Los `90, tuvieron mucho que ver en esto, recordemos los casos de Daniel Scioli y Carlos Reutemann, por citar ejemplos exitosos, también hay de los otros y se nos viene a la mente el ex intendente de Morón, Juan Carlos Rousselot, de pasado como locutor televisivo, preso por acciones fraudulentas en aquél municipio.

 

De la Sota quiere llegar a 2015 como presidenciable, separado del gobierno, intenta juntar adhesiones desde un peronismo disidente, un espacio tan etéreo como extraño, en que las figuras van y vienen, se arreglan, se pelean. Estas construcciones políticas, con la génesis de constituirse en contra de algo, tampoco son redituables al mediano plazo, pero el intento del gobernador cordobés se mantiene inalterable, tendrá un trecho de tiempo para consolidar su candidatura y sofocar los embates del gobierno, que los habrá, y hablamos de presupuesto, justamente. Si sale decoroso de esta batalla, sin demasiadas heridas de guerra, quién dice que no pueda colocarse con aspiraciones. Sólo el tiempo dará una respuesta.

 

Otro caso, tripartito, lo conforman la Unión Cívica Radical (UCR), el Frente Amplio Progresita (FAP) y otro grupo, residual de lo que fue la Coalición Cívica, Proyecto Sur y sectores de la centroizquierda. La UCR, enmarcada en un proceso de reconstrucción difuso, con algunos “nuevos” apellidos como Barletta, Strubrin, Artaza, intenta reacomodarse para obtener el protagonismo perdido en el tablero político, una tarea nada sencilla, en el que deberá accionar y tender puentes con los estratos jóvenes para obtener vigorosidad en la agenda pública. El FAP, segundo en las elecciones de 2011, agrupa distintos vectores  políticos, con el liderazgo de Hermes Binner, hoy en baja en las encuestas tras la crisis de seguridad que se vive en Santa Fe, que ha dejado sin respuestas a su sucesor y delfín, Antonio Bonfatti. Una olla a presión lo que sucede en la provincia, mostrada como un ejemplo a seguir durante la campaña proselitista hace dos años y que hoy refleja una imagen deshilachada, en que la inseguridad, incluida la presencia del narcotráfico, arrastran menos votos. El acercamiento con Prat Gay, de las huestes de Carrió, brinda una señal en esto de la sumatoria de fuerzas pero la inquietud reside en cuánto en común puede haber entre ellos, la inmediatez de los comicios posibilita acuerdos, ahora, la duración de los mismos es la gran pregunta. Proyecto Sur, con llegada exclusivamente a Capital Federal, jugará su carta a su único referente, Pino Solanas, para mantener las bancadas que obtuvo en las excelentes elecciones de 2009.

 

Hugo Moyano es otro partícipe de este rompecabezas. Con flamante partido, el secretario general de la CGT Azopardo probará fuerzas en materia de votos. Un desafío poco simple, sin rumbo fijo todavía, sobre qué lugares se presentará, qué orientación tendrá el mapa electoral que designen Moyano y los suyos. Cómo compatibilizar el rechazo K en votos constantes y sonantes hacia alguien que comulgó hasta hace muy poco con el Frente para la Victoria será el objetivo prioritario.

 

Por lo visto, con disímiles características y coyunturas, la oposición en Argentina no traza lineamientos en común para enfrentar con sustentabilidad al oficialismo. En esto, repartir culpas a la calle Balcarce no tiene sentido ni es creíble. Una autocrítica sincera debería ser el primer paso. Hay intentos, manejos, desmanejos, charlas y algunos acuerdos, que, viendo el verano, la playa, el mar, parecieran durar menos que un castillo de arena. 

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