Dos medallas (un oro del boxeador Robeisy Ramírez, de apenas 18 años; y un bronce espectacular del librista Liván López) en la última jornada de competición, cerraron la actuación cubana en los XXX Juegos Olímpicos Londres 2012.
Con estas dos preseas Cuba llegó a un total de 14, divididas en 5 de oro, 3 de plata y 6 de bronce, para quedar ubicada finalmente en el puesto 16* entre 204 naciones, a la cabeza de Iberoamérica, Latinoamérica y el Caribe.
Cualitativamente, la actuación cubana fue superior a
Dentro de del perfomance de la delegación cubana existen varias notas a destacar.
Primero, la confirmación de los deportes de combate (judo, lucha, boxeo…), como motor impulsor del medallero cubano; con el boxeo a la cabeza; deporte que parece haber retomado los cauces dorados, amén de actuaciones poco menos que decepcionantes de dos de las figuras con mayor favoritismo precompetencia (los campeones mundiales Julio César la Cruz y Lázaro Álvarez).
Tanto los pugilistas cubanos como los yudocas, superan sus actuaciones de Beijing y continúan entre los deportes que mayor número de medallas olímpicas han aportado históricamente a las delegaciones cubanas.
Segundo, el pésimo resultado del atletismo cubano; deporte que en años anteriores se había ido posicionando como otro “buque insignia” del deporte nacional. Apenas dos medallas (una de plata y otra de bronce; ambas de un valor extraordinario) pudieron sacar nuestros atletas de la pista y campo londinense.
Actuaciones muy por debajo de lo esperado y, tal vez (solo tal vez), un poquitín de mala suerte, redondearon lo que quizás (no tengo datos para absolutizar) haya sido la peor actuación del atletismo cubano en citas multideportivas.
Mucho tendrá que analizar
Otro aspecto llamativo fue la actuación de deportes “poco tradicionales” que, sin embargo, supieron dar distinción a la presencia cubana en Londres.
Comenzando por la histórica medalla de oro del tirador Leuris Pupo (con esta el tiro deportivo suma tres preseas olímpicas –un oro y dos bronces-), pasando por el extraordinario séptimo lugar olímpico del pollo Hanser García, hasta el más reciente quinto puesto alcanzado por un incombustible José Antonio Guerra (a quien sigo creyendo que el pase al salto sincronizado le restó méritos en su tradicional prueba de la plataforma) en la final de la plataforma olímpica, luego de una clasificación épica y amén a un programa de salto de muy baja complejidad que lo obliga a saltar casi perfecto para superar posiciones.
Por otro lado, resaltar con todo el mérito que reviste, la labor y efectividad de los atletas pinareños. De las cinco medallas de oro, tres fueron a parar a cuellos de esa provincia, además de una plata histórica (la de
Esto contrasta con la delegación santiaguera que, a pesar de ser la más numerosa entre el total de cubanos, tuvo que conformarse con un bronce (Robelis Despaigne en el taekwando) y el quinto lugar de Guerrita en el clavado.
La edición de Londres 2012 ya es historia. En sus palabras de clausura, el Presidente del Comité Olímpico, Jacques Rodees, se cuidó de caer en la manida frase “los mejores juegos de la historia”, limitándose a catalogarlos como unos juegos “alegres y gloriosos”. Afirmación justa para una cita que dejó no pocas notas curiosas y polémicas hasta su propia jornada final de competencias.
Ahora comienza un nuevo conteo olímpico hasta Río 2016, momento en el que una vez más el deporte cubano estará bajo la lupa de muchos. Para entonces, varios de los protagonistas de hoy no estarán, mientras otros tendrán la oportunidad de mejorar o repetir sus actuaciones.
Cuatro años en los que se impone mucho trabajo con nuestros atletas. Parece mucho, pero eso está “al doblar la esquina”.
*Nota: La descalificación de la bielorrrusa Ostapchuk por dopaje dio a NUeva Zelanda su sexta medalla de oro, desplazando así a Cuba al puesto 16.