La vida son pedazos de tiempo unidos que hacen que tú sientas
que estás vivo. Y entrando al tema te
das cuenta de que esos pedazos de tiempo son cortísimos, pudiendo tu presente
ser de un segundo, porque el que sigue es futuro, en consecuencia inseguro, pudiendo figurativamente hacer de tu vida un
devenir. Vivir y lo repito, son pedazos de tiempo unidos, que tú los planeas según
los deseas, pero que todos tienen en común que tu no sabrás nunca exactamente
como saldrán, por eso hay que desterrar los miedos, ya que en nada los cambiarán
y solo daño te harán.
Con estos pensamientos te das cuenta que voluble es el
presente, si, el PRESENTE aunque te extrañe, ya que es la vida quien decide el
resultado inmediato. Y llamo a la vida al conjunto de hechos o acciones que son
fortuitos y que sobre ellos tú no tendrás nunca el control total. Por eso es
tan importante “vivir el presente” aceptando
su cortísima duración y que lo que se fue y lo que viene hay que verlo solo
como experiencia y anhelo, porque el pasado es historia y nadie lo cambia y el
futuro solo lo podrás planear como un deseo o un plan y nada más. Ese momento
es tan corto, que podríamos decir, figurativamente repito, que el presente se
convierte en INCIERTO, ya que una llamada telefónica, un accidente cualquiera, un
encuentro fortuito, una noticia y miles de hechos más, en segundos cambian tu presente y vives ciertamente en una
incertidumbre, porque hechos simples o complejos hacen de tus planes y de ti una marioneta.
Creo que con lo que hemos mencionado hasta ahora, te
darás cuenta de lo sensible que eres a la vida y que lo ideal sería que
empezaras a quitarle importancia a tus actos, sin malas interpretaciones, en
otras palabras vive sencillo y no te ufanes tanto. Mira a los poderosos e
intocables, en segundos su “inmortalidad” se esfuma y pasan a enrolar la masa
de seres humanos que siempre lo fueron. Por eso mídete en tus metas y aprecia
los valores, como la religión, la familia, las amistades y todo lo espiritual que
te rodea, ya que los cambios en ellos son lejanos y casi siempre son valores
incólumenes que aunque pertenezcan al presente
tú los presientes o inclusive los manejas, que ya es una ventaja.
Así termino esperando que con estos pensares nos demos
cuenta que la vida está hecha de momentos casi siempre inseguros, que alguien
llamo con justicia un “continuo devenir”, por eso es que somos humanos y
no dioses y que la humilde aceptación es la actitud correcta en esta vida, sin
que eso signifique un rendimiento. Salvo mejor parecer.
Arq. Enrique Colmenares Leith