El síndrome de Prader-Willi (PWS) es una enfermedad genética
caracterizada por obesidad con hipotonía e hipogenitalismo, acromicria y
retraso mental.
La hipotonía es severa en la época neonatal, conlleva
infecciones respiratorias y problemas de alimentación. La obesidad se inicia
entre los 6 meses y los 6 años.
Existe un fenotipo conductual muy característico; en los
primeros años de vida son niños alegres y bonachones. En la segunda infancia
empiezan los problemas de comportamiento, se vuelven obstinados, tienen tópicos
de lenguaje que repiten muy a menudo y son frecuentes los accesos de cólera.
Puede aparecer diabetes no cetógena. El coeficiente intelectual
es variable, sin que se pueda descartar la existencia de retraso mental que
puede ser variable.
Se trata de una enfermedad sistémica con variabilidad en la
expresión clínica.
Frecuencia estimada en población general 1/15.000 a 1/25.000
recién nacidos vivos.
Etiología
El síndrome de Prader-Willi (PWS) se debe a la falta de
expresión de genes paternos de la región 15q11-q13. Suele presentarse de forma
esporádica, aunque se han descrito algunos casos familiares (< 1%).
Aproximadamente el 70% de los casos se producen por deleciones de origen
paterno en la región 15q11-q13. El 28% de los casos son debidos a disomía
uniparental materna y menos del 2% son causados por alteraciones de imprinting.
En todos los casos el PWS afecta al gen SNRPN.
Diagnóstico
En todos los caso el PWS puede ser diagnosticado por
técnicas de hibridación, PCR e hibridación in situ fluorescente (FISH)
La Sección de Genética del Hospital de Sant Joan de Déu
(Barcelona) realiza estas técnicas para confirmación diagnóstica en individuos
afectados o con sospecha clínica, para evaluación del riesgo de recurrencia
familiar y para diagnóstico prenatal. (http://www.hsjdbcn.org)
Recurrencia
La mayoría de los casos son esporádicos. El riesgo de
recurrencia para los hermanos del afectado es insignificante si se trata de una
deleción paterna o de una disomía uniparental materna. Si existe translocación
equilibrada paterna, el riesgo depende del tipo de translocación y
empíricamente es alrededor del 1-2%. En el caso de mutación de imprinting, el
riesgo de recurrencia no puede ser evaluado, pero siempre puede realizarse un
diagnóstico prenatal.
Consideraciones importantes
Estos pacientes necesitan una atención constante
multidisciplinar para intentar paliar las distintas complicaciones que pueden
ir apareciendo a lo largo de su vida. Necesitan también apoyo psiquiátrico y/o
psicológico, ya que pueden llegar a padecer problemas de autoestima y
trastornos de conducta.
La expectativa de vida puede estar reducida debido a las
complicaciones de la obesidad, aproximadamente sobre los 35 años. Si se
consigue controlar la obesidad y sus complicaciones, esta expectativa de vida
mejora considerablemente. Para ello se necesita una dieta estricta, con una
disminución de la ingesta de calorías que llega a ser dramática, y un programa
de ejercicio muy controlado. Pueden ser niños difíciles y para conseguir un
cierto éxito es imprescindible una buena colaboración entre la familia y los
facultativos que atienden al paciente.
No debemos olvidar que presentan una disminución de la sensibilidad frente al dolor, lo que dificultará el diagnóstico de algunos problemas.