Ingenieros Mexicanos:
El puente más alto del mundo.
I.- Ingenieros de la historia en perspectiva
En
Alemania, la colección de “museos de la ciencia”, mejor conocidos como “Deutsches Museum” alberga una
importante cantidad de objetos y exposiciones que dan cuenta de los avances
tecnológicos en el mundo moderno. Si se visita el que se localiza en la ciudad
de Múnich (München, en el idioma sajón) al sur de dicha nación, se pueden
encontrar y observar diversos objetos. Este centro es de los únicos museos que guardan
los objetos reales de lo que expone y no maquetas a escala. Se pueden descubrir
ahí a varios aeroplanos, entre ellos el legendario avión del “Barón Rojo”, pero
también hay trenes, barcos, autos y hasta una bomba famosa (la V2, un cohete de
4 metros de diámetro por 12 metros de altura). Esta bomba, por la tecnología
desarrollada en su tiempo, es precursora de los misiles dirigidos a control
remoto, pero también es el antecedente de los cohetes de los programas
espaciales.
Dentro de la sala de “Energía Eléctrica” se ubica el busto a Werner Von Siemens y debajo de él una
placa que dice que fue él quien descubrió el principio dinamoeléctrico en
1866 y ese mismo año construyó la primera Dynamo.
Los alemanes tienen un gran orgullo por sus contribuciones a la ciencia y a la tecnología y honran a sus ingenieros por los avances que han alcanzado a lo largo de la historia, pasada y actual, como lo demuestra el caso de Von Siemens.
II.- Ingenieros mexicanos en la actualidad. Vanguardia en la industria de la construcción
Sin embargo, nuestro país, México, debe sentirse orgullo de sus contribuciones a la ciencia y a la tecnología y reconocer a sus ingenieros que han logrado en el pasado, y hoy por hoy lo siguen haciendo, importantes cosas en la materia. Un ejemplo de lo anterior es justamente el puente “Baluarte Bicentenario” construido en los límites de los estados de Durango y Sinaloa. Consta de 402 metros de altura sobre el fondo de la barranca y 1124 metros de claro entre apoyos.
Recientemente, en gira de trabajo por esa zona, el Presidente Felipe Calderón unió los extremos de dicho puente, constituyéndose así en el más alto del mundo en su tipo. Además, el Presidente Calderón detalló que la organización de “Récord Guinness” otorgó a México una certificación por la construcción de esta obra: ser el puente con tirantes de acero más alto del mundo.
Además, el titular del Ejecutivo Federal señaló que la construcción del Puente Baluarte requirió una inversión de $2,180 millones de pesos. Agregó que es una pieza clave de la carretera Durango – Mazatlán porque es "un proyecto que unirá a los océanos Pacífico y Atlántico por el Norte de México". Indicó que al comunicar mejor a la región se incrementarán los beneficios económicos, pues habrá mayor fluidez de viajeros y turistas hacia Mazatlán y Playa Espíritu y, por ende, mejorará el bienestar de más mexicanos.
El Puente Baluarte está ubicado en la Sierra Madre Occidental, en la zona
conocida como el "Espinazo del Diablo", en el cruce de la Autopista
con el Río Baluarte, limítrofe de los estados de Durango y Sinaloa; cuenta con
cuatro carriles y acotamientos, aptos para la circulación de vehículos
particulares, autobuses de pasajeros y transporte de carga. La obra forma parte
de la Autopista Durango – Mazatlán,
el proyecto de infraestructura más importante de la administración del
Presidente Felipe Calderón y que requirió una inversión de unos 20 mil millones de pesos.
El plan consiste en la construcción de una carretera de altas especificaciones
con una longitud de 230 kilómetros,
para agilizar la comunicación entre los estados de Durango y Sinaloa. La
autopista cuenta con 61 túneles y 115
estructuras entre pasos, puentes y viaductos, con lo que se planea reducir
la distancia y el tiempo de recorrido. Se
acortará el camino 75 kilómetros, y los tiempos a 2.5 y cuatro horas para
autos y camiones. En contraste, actualmente 6 horas invierten quienes realizan el
recorrido de 305 kilómetros en auto, y de 10 a 12 horas para camiones de carga,
debido a la topografía.
En conclusión, las construcciones que hacen actualmente ingenieros mexicanos son, como su nombre literalmente lo indica, un “baluarte” que contribuye a la ciencia y tecnología del mundo moderno. En este sentido, México y sus ingenieros, capaces de lograr tales avances, deben ser reconocidos.
Fuentes:
Deutsches Museum
http://www.deutsches-museum.de/
El Informador