El deterioro cognitivo es un
síntoma de esclerosis múltiple (EM) y se calcula que el 50-60% de los pacientes
desarrolla alguna forma de deterioro cognitivo, independientemente de la evolución
clínica de la enfermedad. Las funciones cognitivas, como la velocidad del
procesamiento de la información y la memoria, resultan afectadas con
frecuencia, y ya se han descrito en las publicaciones médicas
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad que afecta a la mielina o materia blanca del cerebro y de la médula espinal, provocando la aparición de placas escleróticas que impiden el funcionamiento normal de esas fibras nerviosas. La mielina es una sustancia grasa que rodea y aísla los nervios, actuando como la cobertura de un cable eléctrico y permitiendo que los nervios transmitan sus impulsos rápidamente. La velocidad y eficiencia con que se conducen estos impulsos permiten realizar movimientos suaves, rápidos y coordinados con poco esfuerzo consciente.
La causa de la esclerosis múltiple se desconoce,
pero se sospecha que un virus o un antígeno desconocido son los responsables
que desencadenan, de alguna manera, una anomalía inmunológica, que suele
aparecer a una edad temprana
En general, la esclerosis múltiple es una enfermedad
de adultos jóvenes, la edad media de aparición es 29-33 años, pero la gama de
edades de aparición es muy amplia, aproximadamente desde los 10 a los 59 años;
y las mujeres sufren la enfermedad con una frecuencia algo superior a los
varones.
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Cansancio
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Visión doble o borrosa
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Problemas del habla
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Temblor en las manos
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Debilidad en los miembros
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Pérdida de fuerza o de sensibilidad en alguna parte
del cuerpo
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Vértigo o falta de equilibrio
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Sensación de hormigueo o entumecimiento
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Problemas de control urinario
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Dificultad para andar o coordinar movimientos
MANIFESTACIONES NEUROPSIQUIATRICAS
Depresión:
Existen diferentes maneras de correlacionar la EM con la depresión. La
primera y más obvia se refiere a los cuadros originados como respuesta de un
sujeto ante una enfermedad importante. Esta hipótesis, útil en explicar los
síntomas afectivos de algunos pacientes, se topa con limitaciones que hacen
pensar en la existencia de factores orgánicos. Según esta segunda hipótesis la
enfermedad depresiva resulta de cambios neurobiológicos que son los mismos o
paralelos a aquellos que causan los síntomas neurológicos.
Como argumentos que respaldan esta hipótesis orgánica se deben señalar:
1. Alrededor de 20% de los
casos de EM se inicia con episodios depresivos.
2. Los pacientes con EM
presentan más trastornos afectivos que aquellos con otros trastornos
neurológicos con grados similares de incapacidad.
Suicidio
Stenager y cols. encontraron un riesgo aumentado de suicidio en pacientes
con EM, lesiones de médula espinal y epilepsia. En otras enfermedades
neurológicas, el riesgo suicida podría estar aumentado, pero los resultados
fueron inciertos debido a problemas metodológicos. En el caso específico de la
EM el mayor riesgo sería los primeros cinco años tras el diagnóstico,
especialmente en aquellos casos diagnosticados antes de los 30 años.
Euforia:
Desde 1920 se ha descrito la euforia como un síntoma frecuente en la EM,
alteración observable hasta en un 25% de los pacientes. Se trataría de "un
ánimo de complacencia que está fuera de contexto de su situación total",
sin acompañarse del correlato neurovegetativo necesario para diagnosticar un
trastorno afectivo de tipo maníaco. Los pacientes eufóricos tendrían más
frecuentemente compromiso cerebral, dilatación ventricular, peor función
cognitiva, peor función neurológica y mayor incapacidad social que los que no
tienen este síntoma.
Trastorno Bipolar:
Es importante señalar que la euforia experimentada por muchos pacientes no
corresponde a síntomas maníacos o hipomaníacos. Schiffer y cols. han reportado
un aumento al doble, del riesgo de enfermedad bipolar en el curso de la vida
para los pacientes con EM. Los mismos autores encontraron que los sujetos con
EM y trastorno bipolar a menudo tenían antecedentes familiares de ambas
patologías.
Psicosis:
Serían escasos los pacientes que desarrollan psicosis como parte de su
enfermedad. Aunque existen reportes de psicosis esquizomorfas al inicio de la
EM no es posible establecer relaciones claras entre ambas. El uso de
corticoides en altas dosis, en fases agudas de la enfermedad, podría inducir
cuadros psicóticos.
Cambios de Personalidad:
Surridge estudió mediante una entrevista semiestructurada pacientes con EM
y una población control de pacientes con distrofia muscular. El encontró que
casi un 40% de los pacientes con EM mostraban progresiva irritabilidad y
apatía, lo cual casi no apareció en el grupo control.
Otros autores reportan labilidad emocional (cambios rápidos del ánimo),
incontinencia emocional (expresión de afectos desproporcionada y exagerada),
afecto pseudobulbar (expresión emocional anormal debido a compromiso de vías
corticobulbares).