El cambio político que se ha
producido en Andalucía tras las elecciones del 2 de diciembre ha provocado la
euforia del PP. Los populares, tras alcanzar un acuerdo con Ciudadanos y Vox para formar
gobierno, piensan que esta fórmula política es exportable al resto de España.
El PP y Ciudadanos miran ya hacia las próximas elecciones municipales y
autonómicas y creen que se pueden conseguir acuerdos similares para gobernar en
municipios, comunidades autónomas y, por qué no, en España cuando se celebren
las elecciones generales. Por tanto, el objetivo de las tres derechas es que lo
que ya se conoce como el “laboratorio andaluz”, sea una especie de banco de
pruebas para desarrollar esta fórmula política y trasladarla a otras zona de
España.
Pero la derecha se olvida de que
en las elecciones del 2 de diciembre se quedaron en casa muchos votantes de
izquierda, votantes que sin duda acudirán a las urnas cuando lleguen las
próximas citas electorales. Además, la aparición de Vox en todo su esplendor,
exhibiendo de forma llamativa el estrambótico programa político que quería
implantar en Andalucía, ha disparado todas las alarmas. Por tanto, hay motivos
para pensar que la inminente formación de un gobierno de las tres derechas en Andalucía
no será el comienzo de un nuevo ciclo político en España, sino más bien una
eficaz vacuna para impedir que la fiebre conservadora infecte el resultado de
las próximas elecciones.
Por otra parte, Ciudadanos va
a correr un serio peligro al formar parte en Andalucía de un gobierno que
depende del apoyo de Vox. A Albert Rivera le han llegado críticas desde
diversos ámbitos políticos advirtiéndole del error que comete al vincularse a
la extrema derecha. La formación naranja ignora el acuerdo suscrito entre el PP
andaluz y el partido de Santiago Abascal y mantiene que no le vincula, pero la
realidad es que sin este acuerdo el gobierno no sería viable. Ciudadanos, al
formar parte de este gobierno, puede perder muchos votos procedentes del centro
político, y como bien se sabe es precisamente en el centro donde se ganan las
elecciones.
Finalmente, volviendo de nuevo
a Vox, sin duda el gran e inesperado protagonista del cambio político de Andalucía,
hay que destacar que ya ha provocado la respuesta en la calle de las mujeres
que se sienten amenazadas por su intención de derogar la ley contra la
violencia de género. Respuesta que no ha hecho más que empezar y a la que se
sumarán otros sectores, LGBTI, animalistas…Vox se ha colado por las rendijas de
la democracia, pero, a pesar de lo que mantienen muchos analistas, no ha
llegado para quedarse. Andalucía ha sido el escenario de su éxito electoral,
pero ahora se enfrentan a una sociedad que no está dispuesta a perder los
derechos conseguidos durante años con el esfuerzo de todos. La vacuna del “laboratorio
andaluz” será suficiente para conseguirlo.