Leía un artículo de una
periodista argentina que hablaba de la nueva edad, que me impacto por lo real
que describía lo que ella llamo “La nueva edad”. Resumiendo lo leído……… ha
aparecido una franca social que antes no existía, es la gente que ahora tiene sesenta
años y que ha pateado la palabra “sexagenario” porque en sus planes no está
envejecer. Trabajan desde hace mucho tiempo y ni sueñan con jubilarse, las
mujeres de esa edad tienen un papel rutilante ocupando lugares que su madre no
había ocupado, inmersas en el mundo de la cibernética contactan a su familia
igual que a sus bancos….en realidad con todo el mundo, ya no se ponen a llorar cuando pierden; solo
reflexionan y toman nota. Los que somos
jóvenes a los sesenta, vamos a ser jóvenes para siempre, dicen ellos, tienen
hijos a la edad que les da la gana o simplemente deciden no tenerlos,
………finalizando en resumen, esta edad no tiene nombre, recuerdan su juventud sin
nostalgias, saludan al sol cada mañana de su vida y sonríen para si por alguna razón secreta.
Resulta que con setenta y cinco años y un poco más, me atribuyo todas las características de la llamada “La nueva edad” descritas por la periodista antes citada, con tres diferencias marcadísimas y la he llamado “La joven madures”, porque no se me ocurre algo más acertado. La “tercera edad” o “edad madura” simplemente para mí, son títulos obsoletos que funcionan solamente para ocupar de vez en cuando al también obsoleto Seguro Social, además que disimulan de forma elegante la palabrita de marras “Vejez” que yo todavía no la veo tan cerca.
Esto está escrito para parejas de matrimonios de hombre y mujer no queriendo decir que no funcione en cualquier otro tipo de unión de las existen ahora ya públicas y que siempre han existido. La primera diferencia con la llamada Nueva Edad es que ya estamos jubilados o auto jubilados o semi jubilados (caso mío), como quieran llamar a este real accidente, seas hombre o mujer. Nos sobran las horas del día y todas los días son feriados que en mi caso a veces no se en que día estoy y no estoy reblandecido, es que todos los días son iguales. Trabajo de vez en cuando, clientes agradecidos que en verdad te necesitan por la forma en que negociaste por años y no se acostumbran a otro trato o a otra cara. Mi negocio como Arquitecto es la “Iluminación Arquitectónica” y mientras el cuerpo aguante, no tienes por qué dejarlo. Me ayuda bastante al bolsillo. Y otra ocupación importantísima no remunerada son mis hobbys entre los cuales están la pintura y la radio afición virtual así como la música clásica y ligera y la práctica de la cibernética con la PC y los últimos teléfonos digitales. Y los menciono por lo importante que es tener en esta etapa de tu vida algo en que ocuparte, hay días en que el tiempo no me alcanza. A lo mencionado anteriormente agrégale una media hora diaria de ejercicios, cualesquiera que sean, aparte de las bondades en tu físico te ayudaran mucho en la parte anímica.
La segunda diferencia y
no los puedo engañar, cosa que antes no pasaba, vives los días como “días
menos”. Soy totalmente consiente que debes tratar de no desperdiciar tu tiempo
en cosas negativas, aprovecha con felicidad cada minuto aunque esto que
menciono cuesta trabajo porque te obliga a cambiar hábitos de toda tu vida. Trata de que cada minuto sea de alegría y si en tus manos esta, ayuda en
lo que puedas a los que te rodean empezando por ti mismo.
Y la tercera para
terminar es que ya no pensamos en hijos solamente y no en tenerlos o no
tenerlos y cuantos, porque esa etapa ya
la superamos….ahora tenemos a los nietos y a una familia que ha crecido, seas
hombre o mujer. Pues a todos ellos trata
de dedicarles la mayor atención posible porque a fin de cuentas, en esta etapa
de tu “Joven Madurez” es con seguridad el mayor tesoro que tienes en compañía
de tu Sra. Esposa o Esposo, si tienes la enorme suerte de que te acompañe
todavía. Con este panorama al vuelo
podrás ser un hombre o una mujer completamente feliz, todo lo demás realmente
es superfluo y no vale nada.