El desvelo de los elegidos.
Política Internacional | 30/04/2016

Si y es natural que se preocupen ya que definitivamente los tiempos cambiaron, estamos en el siglo XXI.  Antes cientos y miles de injusticias sucedieron en la triste de nosotros los humanos, pero los que las cometieron quedaban anónimos al momento de sus abusos, robos y maldades, no había lo que yo llamaría “la globalización de las comunicaciones” y en un vulgar ejemplo lo ilustro, si hoy día un mandatario se resbala y cae al suelo en público, por decir lo menos malo,  en menos de 5 minutos decenas de millones de todo el mundo se están enterando y comentando………“globalización”  que en otro sentido se convierte en un relativo freno a los desmanes de los “discutibles” que nos están gobernado. Por eso la importancia de la libre expresión en los medios y escritos, es fundamental.

Y comento esto por lo último que estamos viendo en nuestra sufrida América. No estoy contando a Cuba ya que después de más de 50 años de ultrajar a su pueblo, a  los Castro y camarilla poco les importa  que se comunique algo de ellos. Ya tienen piel de cocodrilo y  los Chavistas maduros de Venezuela van por el mismo camino. Lo mismo pasa con el sandinista de Nicaragua y tal vez un poco menos con el risueño Rafael en Ecuador.

 

Quedan Perú, Chile, Uruguay (el menos), Paraguay, Argentina, Bolivia, Colombia, Brasil y el resto de países centroamericanos incluyendo México. No quiero volver a contarles lo que ya Uds. conocen y que  sucede ahora con la ex presidenta de Argentina, con la presidenta del Brasil y su “socio” Lula, los papeles de Panamá y cientos de otros “destapes” que nos llegan por los medios.

 

Y es que eso es bueno porque de alguna forma,  se empieza a convertir   dependiendo del tipo de piel, en un freno para disminuir los abusos y desmanes de cualquiera con mucho o algo de poder y que esta “globalización en la comunicaciones” lo repito, ayude y tal vez cause algo de “desvelo” y preocupación a ese casi batallón de “elegidos” servidores públicos que tenemos en América y que de servidores no tienen nada.   Algunos de ellos con una pasión por perennizarse en el poder, salvo las honrosas y pocas excepciones que siempre existen.

Comentarios

Esta columna aún no tiene comentarios.
BUSCAR
volver a vista clásica