Hasta Ricardo Alfonsín, Eduardo Duhalde y Elisa Carrió, por nombrar a algunos líderes opositores, trataron de sumarse dialécticamente al festejo desarrollado por el PRO, tomado no tanto como una victoria en sí propia sino una demostración de fuerza al gobierno comandado por Cristina Fernández de Kirchner pensando en las presidenciales de octubre. En las elecciones porteñas, el votante, sin generalizar, claro está, no privilegió tanto la gestión macrista, criticable en varios aspectos durante los últimos cuatro años sino una enemistad marcada al kirchnerismo, profundizada luego del conflicto con el campo en 2008. Los Kirchner y los porteños. Una relación compleja, por dónde se la mire. El electorado de Capital, tan volátil, capaz de votar a Pino Solanas hace menos de 25 días y ayer a Macri, donde algunas encuestadoras hasta se animan que ese 47% inicial pueda ir una tercera parte a CFK en octubre.
Macri desoyó a quienes decían que se presentara para presidente. Así, quedaron clavados Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta, la primera, electa diputada en 2009, con notoriedad mediática desde su irrupción como vicejefa, a posterior desaparecida tras el plantón de Mauricio. El segundo, el cuadro político del PRO que, por lejos más conoce las problemáticas de la Ciudad, sin las encuestas, palabra mágica en el diccionario macrista, de su lado, deberá mirar los acontecimientos desde afuera.
El PRO obtuvo un respaldo popular de valía, en una gestión con algunos índices positivos en cultura, espacio público, turismo, la formación de la Policía Metropolitana y reformas simples en el transporte, aspectos que el porteño medio ha sabido apreciar. En deuda, mucho. La gestión en la Ciudad deberá dar una vuelta de página e iniciar proyectos consistentes en materias tan álgidas como salud, seguridad, educación, vivienda, urbanización de las villas y disminuir la brecha existente entre Norte / Sur, entre otras tareas pendientes. Por cómo le vaya a Macri en su segunda gestión en la Ciudad dependerá su performance si quiere los boletos mayores para el 2015.