1.2. El proceso de
investigación científica
El proceso de investigación científica debe
interpretarse como los pasos a seguir por el investigador para poder llegar a
su meta.
Aquí resulta aplicable la siguiente definición:
“La
metodología es precisamente un conjunto de métodos que tienen por función
adaptar los preceptos teóricos a la producción de los datos. (Sautu R.
, 2005)”
1.- ¿Qué ventajas y desventajas tiene un enfoque de
investigación sobre otro?
Se debe partir por indicar que los métodos
aceptados son dos: el cualitativo y el cuantitativo. La clasificación la
encontramos, entre otros, en la cita que Pita Fernández, S., Pértegas Díaz, S., autores del texto
Investigación Cualitativa y Cuantitativa realizan cuando mencionan a Abdella en
los siguientes términos:
“La
investigación cuantitativa es aquella en la que se recogen y analizan datos
cuantitativos sobre variables. La
investigación cualitativa evita la cuantificación. Los investigadores cualitativos hacen
registros narrativos de los fenómenos que son estudiados mediante técnicas como
la observación participante y las entrevistas no estructuradas. (Fernández
& Díaz, 2002)”
En base a lo anterior se realiza como constructo la
idea que más que estar interesados en cantidades, interesa la calidad de lo
investigado.
La ventaja existente en el método cualitativo
resulta ser en que permite identificar la calidad de lo investigado, más que la
cantidad de los factores a estudiar.
De hecho, lo que ha interesado al autor del
presente esfuerzo es ubicar la calidad de la participación del docente como
factor de cambio en la Institución Educativa, pues no es en base a cantidades
que se logra ser tomado en consideración, más bien, por la calidad de las
propuestas.
Las diferencias aparecen en el siguiente cuadro:
Tabla
1.1
ENFOQUE CUANTITATIVO ENFOQUE CUALITATIVO
Investigación centrada en la descripción y explicación La
investigación centrada en la comprensión e interpretación.
Estudios bien definidos, estrechos. Estudios tanto
estrechos como totales (perspectiva holística)
No obstante, está dirigida por teorías e hipótesis
expresadas explícitamente. La atención de los investigadores está menos
localizada y se permite fluctuar más ampliamente.
La investigación se concentra en la generalización y en
la abstracción Los investigadores se concentran en generalizaciones
específicas y concretas (teoría local) pero también en ensayos y pruebas.
Los investigadores buscan obtener una clara distinción
entre hechos y valores objetivos. La distinción entre hechos y juicios de
valor es menos clara; se busca más el reconocimiento de la subjetividad.
Los investigadores se esfuerzan por usar un acercamiento
consistentemente racional, verbal y lógico a su objeto de estudio. El
entendimiento previo que, a menudo, no puede ser articulado en palabras o no es
enteramente consciente
Son centrales las técnicas estadísticas y matemáticas
para el procesamiento cuantitativo de datos. Los datos son principalmente
no cuantitativos.
Los investigadores están desconectados, esto es,
mantienen una distancia entre ellos y el objeto de estudio; desempeñan el papel
de observador externo. Tanto distancia como compromiso; los investigadores
son actores que también experimentan en su interior lo que están estudiando.
Distinción entre ciencia y experiencia personal. Los
investigadores aceptan la influencia tanto de la ciencia como de la experiencia
personal; utilizan su personalidad como un instrumento.
Los investigadores tratan de ser emocionalmente neutrales
y establecen una clara distinción entre razón y sentimiento. Los
investigadores permiten tanto los sentimientos como la razón para gobernar sus
acciones.
Los investigadores descubren un objeto de estudio externo
a sí mismos Los investigadores crean parcialmente lo que estudian, por
ejemplo el significado de un proceso o documento.
(Nota: El cuadro no se copia, por lo que se ha marcado en cursivas lo que
corresponde a las cursivas del título. J.M.G.P.)
(Aravena, Kimelman, & Micheli, 2006)
2.- ¿Cómo se construye un proyecto de
investigación, con base en la elección de cada enfoque de investigación?
Ya elegido el enfoque cualitativo sobre el
cuantitativo, para poder construir un proyecto de investigación se debe seguir
lo que maneja.
“Las
recomendaciones más relevantes vinculadas a la redacción de los objetivos de
investigación son: tener en claro la diferencia entre el tema de investigación
y los objetivos; expresar apropiadamente nuestra propuesta analítica; incluir
sólo conceptos definidos en el marco teórico; especificar la dimensión
espacio-temporal de los objetivos de investigación; redactar objetivos
específicos, incluidos el objetivo general; y finalmente, no confundir los
objetivos específicos con los pasos necesarios para llevar adelante una
investigación. (Sautu R. , 2005)”
Siguiendo lo que ha quedado marcado, se podrá construir
un proyecto de investigación con todo el rigor metodológico que permita arribar
a conclusiones ciertas.
Capítulo 2. Introducción
En la materia “Actualización
disciplinaria” que forma parte de la carga curricular de la Maestría en
Educación Basada en Competencias, en la Universidad del Valle de México,
aparece como elemento a considerar para obtener calificación, elaborar un
trabajo de investigación.
Se ha elegido dentro
del enfoque “La evolución de la investigación educativa en México”, el tema Importancia
del Docente dentro de la Institución Educativa como factor de cambio.
Para el autor del trabajo,
la importancia del docente dentro de la institución educativa como factor de
cambio va mucho más allá de sólo lo relativo a impartir la clase.
El docente debe tener
certeza en lo que está haciendo, en decir, en su trabajo y funciones, no estar
a expensas de lo que el directivo o funcionario de la institución quiere que
conozca. Es increíble que en pleno siglo XXI, cuando la transparencia empieza a
tomar carta de naturalización en los gobiernos y más aún, en las empresas
privadas, algunas universidades e instituciones pretendan ocultar al docente, negándole,
copia de su contrato individual de trabajo; de su recibo de salario, de su
horario de labores, de las fechas de pago y otras situaciones que la Ley
Federal del Trabajo prevé a la perfección pero que pareciera no tienen
aplicación en algunas instituciones educativas.
Hace unos cuantos días,
una maestra, con más de doce años de servicios para el mismo patrón,
institución educativa privada, acudió al despacho a solicitar asesoría pues de
ser docente, quisieron obligarla a vender seguros y lavar las instalaciones de
la empresa. No lo aceptó.
Se le hizo ver la seriedad
de lo que estaba solicitando y ella insistió: no quería volver a un trabajo
donde la obligaran a vender seguros cuando su oficio y para lo que está
preparada y sabe hacer, es educar niños con valores, con dignidad y con
congruencia entre el hacer y el decir.
Si a ella, la maestra, la
que ven altiva y siempre dispuesta, un día la ven vendiendo seguros, profesión
nada despreciable pero ajena a la de docente, en ese momento la imagen de la
maestra habría de derrumbarse ante los alumnos.
Y se presentó la demanda
rescindiendo la relación laboral por cambio en las condiciones de trabajo. Se
espera la resolución sea favorable. Va en juego la dignidad, los valores que
predica, su orgullo y todo lo que el dinero y los directivos, no pueden
comprar.
Cierto, el docente ha de
colaborar en la institución, se está de acuerdo. Cierto, pueden ayudar a vender
seguros y a limpiar la bodega, también existe coincidencia. Claro, el día que
los afanadores firmen los cheques y que los de seguridad asignen las clases.
Antes, no.
Ve el docente cómo la
institución se va por el despeñadero por las órdenes mal dadas pero es tanto el
falso orgullo y la soberbia de los directivos, que prefieren verla quebrar
antes que admitir un consejo del que está viendo todos los días el problema y su
posible solución.
2.1. Planteamiento del problema
La importancia del docente la encontramos en las palabras de Latapí, cuando
dice:
“…afirmo que la educación no ha sido objeto de la
energía de los gobiernos federales para transformarla a fondo. En un mundo
globalizado y altamente competitivo en el que hay que correr para continuar en
el mismo sitio, nuestros retrasos educativos son la raíz de nuestros retrocesos
económicos (Latapí Sarre, Pablo, 2008)”.
El autor se refiere a recuperar la esperanza. Plantea un escenario fatal,
en el que como émulo de pitonisa declara que los retrasos educativos son la
raíz y origen de nuestros retrasos económicos.
El docente, en cuanto tenga resueltos sus problemas existenciales, podrá
aportar mucho más a la educación. En México y en gran parte del mundo, el
docente es sólo un obrero más en la industria de la educación, que gana y
bastante de lo que producen sus trabajadores, regateándoles el crédito por sus
esfuerzos. El día que el docente gane como el profesionista que realmente lo
es, podrían cambiar muchas cosas.
Es para reflexionar y en gran medida, el hecho de
que las directrices en políticas educativas en México y en la mayoría de los
países en desarrollo obedezcan los dictados de la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE por sus siglas, pues ha sido la que
ha impulsado que la escuela sea formadora de competencias en los alumnos, ya no
de pensamiento.
En efecto, de manera secular la escuela y por
consecuencia lógica, las universidades, pugnaron por crear pensamiento, es
decir, seres con capacidad de enfrentarse a un problema desconocido y
afrontarlo, con un bagaje cultural tan amplio como una universidad y la vida
pueden proporcionarlo, para que el estudioso pudiese llegar a feliz término con
el problema a resolver.
Sin embargo, las empresas mercantiles necesitan
poco a quien piensa y sí, por el contrario, necesitan mucho a quien pueda hacer
lo que ellos necesitan. Requieren de personal competente para apretar un
tornillo, para abrir una puerta, para cerrar una válvula y así, han pugnado por
una especialización educativa sin más límites que la disposición de los
directivos universitarios a obsequiar las peticiones de los empresarios.
Nacen así carreras que, más que profesionales,
parecen de técnicos superiores. En realidad, es lo que son. Especialistas
técnicos en algo, pero sin sustento filosófico, que es la ciencia que lleva a
conocer la razón del por qué de las cosas.
En esa búsqueda de personal competente, ha habido
voces muy autorizadas con afirmaciones como la que hoy se reproduce:
“La última
“modernización” educativa es el producto de las políticas del Fondo Monetario
Internacional y el Banco Mundial: Competitividad y productividad son exigencias
tanto para el sector productivo como para el sector educativo. Todo ello tiene
que ver, a su vez, con la calidad de recursos humanos y los sistemas sociales
que se integran a la producción. (Toral, 2008)
Siguiendo a Toral, en efecto, las exigencias del
Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial aparecen en lo que la OCDE
solicita a sus países miembros en cuanto a políticas educativas. No filosofía,
eliminar las materias de “relleno” como la lógica, etimologías, ética, civismo
y cosas así que en la planta productiva no son necesarias. Que el obrero sepa
apretar las tuercas necesarias y punto. Que sea competente, no que piense. Esa
es la gran diferencia.
2.2. Objetivos
Al momento de indagar
en la importancia del docente como factor de cambio dentro de las instituciones
educativas, aparecen voces que han contemplado ese fenómeno, como puede
advertirse de las siguientes citas:
“Sin
embargo, la insistencia de los positivistas en la preponderancia de lo fáctico
como único criterio válido de delimitación y “cuantificación” de la realidad,
ha sido reiteradamente cuestionada como precondición científica fundamental (Cobos Sanchíz, David, 2007)”.
El positivismo como
ciencia que sólo confía en lo que tiene a la vista, en manejo de lo que los
sentidos pueden valorar, ha resultado ser, a la larga, una fuente de
desilusiones para el investigador pues, no sólo lo que es tangible y mesurable,
es válido para ser tomado en consideración.
Que no lo tengamos en
nuestro catálogo de situaciones válidas, no implica que un hecho o una
situación no pueda, en un momento determinado, ser el detonante que se había
buscado.
Para poder analizar el
tema, se deben plantear las siguientes preguntas: a) ¿El docente es parte
integral de la institución educativa o es sólo un empleado más? b) ¿La opinión
del docente debe ser escuchada y atendida por los niveles directivos y
gerenciales de la institución educativa? c) ¿El docente debe ser consultado
para la elaboración de los planes de estudio? d) ¿La institución educativa debe
respaldar las decisiones disciplinarias de los docentes o debe soslayarlas?
Al lograr las
respuestas, habremos dado un paso muy importante para atender nuestra propia
realidad de actualización disciplinaria.
Ahora, que ya se sabe
que el docente debe ser parte de la Escuela, entendiendo por escuela a la suma
de los factores que inciden en el proceso de transferencia de conocimientos, se
debe indicar cuáles son, a juicio del autor de este trabajo, los fallos que
existen para permitir una mayor intervención del docente en la vida interna de
las escuelas, pues a la fecha, sólo representa el aplicador de las políticas,
sin poder intervenir en el desarrollo de las mismas.
Tratar de establecer
metas medibles, en este México tan acostumbrado a la rapacidad de sus
funcionarios, podría convertirse en el talón de Aquiles del autor del presente
esfuerzo, si se toma en consideración que cosas distintas son comparecer de
manera formal ante un grupo de legisladores, como atender una solicitud para
pretender incrementar los conocimientos y preparación del docente.
De manera secular, las
instituciones educativas han pretendido que el docente sea quien cargue con el peso
de su propia actualización disciplinar, olvidando que como cualquier otro
empleado, ha de recibir del patrón, conforme a la obligación constitucional,
capacitación y adiestramiento, premisas por los que la propia OCDE ha pugnado a
nivel internacional.
El docente ha de poder
acceder a campos de investigación así como a capacitación constante, para poder
desempeñar su función primera: impartir cátedra. Docencia e investigación son
las dos líneas en que ha de actuar el docente.
“A
pesar de las lógicas, los procedimientos y los recursos utilizados en cada
campo disciplinario la docencia y la investigación mantienen principios
propios. En el caso de la docencia imperan los principios pedagógicos: la
enseñanza y el aprendizaje de conocimientos (Wittrock, 1988). La investigación
por su parte mantiene, en cualquiera de las disciplinas en que se sitúe, aquel
viejo anhelo señalado por Weber: la generación de conocimiento nuevo, aun
cuando el conocimiento envejezca con extrema rapidez (Weber, 1979).Citados por:
(Rodríguez J., Raúl , 1999)”
Es evidente que la
docencia y la investigación, si bien son los pilares fundamentales de las
instituciones educativas, tienen entre sí grandes diferencias.
Mientras el docente
trata y busca la forma de transmitir su saber y su conocimiento al educando, el
investigador va en pos del conocimiento, esa forma que permite alcanzar nuevas
metas en la vida.
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