En base a este
concepto las zonas francas como mecanismo de apoyo a la inversión, se debe
analizar bajo el contexto de la regulación que rige el Sistema General de
Seguridad Social en Salud, ya que la salud como un derecho conexo a la vida, es
regulado en muchos de sus aspectos y el campo tributario no es su excepción.
El impulso de las
zonas francas que está experimentando el país como herramienta de desarrollo
productivo abre la puerta a la reflexión del mecanismo y su conveniencia en el
caso de la prestación de servicios de Salud.
Según la
legislación colombiana las Instituciones de Salud, sean zonas francas o no,
están excluidas del IVA en la prestación de los servicios de salud y en la
venta de medicamentos. De la misma manera, los diferentes tratados de libre
comercio que viene suscribiendo el país, reducen los aranceles a 0% en la
mayoría de los equipos biomédicos, los cuales en su gran mayoría son
importados; por lo cual en la actualidad no son pocos los proveedores que están
adelantando en sus países los certificados de componente nacional que
permitirán importar al país sus equipos sin necesidad de pagar arancel.
Bajo este contexto,
los beneficios de zona franca se traducen de manera significativa en la
reducción de la tarifa de impuesto de renta al 15% para las sociedades y a la
reducción en el IVA de los materiales de construcción, beneficios que según el
marco normativo se pueden otorgar hasta por 15 años, si bien, hasta donde CONSULTORSALUD tiene conocimiento, el
plazo máximo que se la ha otorgado en Colombia a una zona franca de la salud ha
sido de 12 años.
De esta manera los
beneficios de zona franca son tangibles en la reducción del alto costo de
capital que se debe invertir en la creación de una institución de salud al
poder construir las instituciones sin contribuir con el IVA, beneficio que
viabiliza en no pocos casos la creación de estas instituciones.
No obstante dichos
beneficios generan un gran ventaja en términos de tasa Interna de retorno en el
caso de las sociedades anónimas quienes ven reducida la tasa de impuesto de
renta y el valor de la inversión, es importante hacer la reflexión sobre la
ubicación de las Instituciones Prestadoras de Salud que se pretendan construir
o ampliar.
Según las cifras de Gobierno en la actualidad hay nueve aprobaciones para
la constitución de las zonas francas de salud; de estas aprobaciones se
encuentran en funcionamiento Clínica Portoazul en Barranquilla, Clínica los
Nogales en Bogotá y la Fundación San Vicente de Paul en Medellín.
Finalmente, se debe tener en cuenta que desde el 2013 Colombia no tiene
normas de estabilidad jurídica, por lo cual
no se debe perder de vista que el país está debatiendo internamente la
conveniencia del mecanismo de zonas francas de cara a la inversión y empleo que
genera, en contraposición con el trato desigual en la tributación, con las demás
empresas establecidas que no cuentan con dicho beneficio. Es por ello, que las
zonas francas, vienen siendo objeto de debate nacional y con ello están siendo
permanentemente reformadas por la legislación, que hasta este momento ha
generado cambios a futuro en las Instituciones que se crean con posterioridad a
los cambios legislativos.
Fuente: Dr Juan Carlos Madriñan Padilla
Gerente Clínica Portoazul Barranquilla
http://www.consultorsalud.com/flash-de-noticias/1667-beneficios-de-las-zonas-francas-de-salud