La incidencia de suicidios entre los pacientes de cáncer
puede ser hasta 10 veces más alta que la tasa de suicidios del resto de la
población. Un estudio ha mostrado que el riesgo de suicidio en pacientes de
cáncer es más alto durante los primeros meses después del diagnóstico, y que
este riesgo disminuye de manera significativa con el paso de las décadas
Los factores generales de riesgo de suicidio generales para
las personas con cáncer incluyen los siguientes:
•Antecedentes de problemas mentales, especialmente los
relacionados con la conducta impulsiva (como los trastornos limítrofes de la
personalidad).
•Antecedentes familiares de suicidio.
•Antecedentes de intentos de suicidio.
•Depresión.
•Abuso de sustancias psicotrópicas.
•Defunción reciente de un amigo o cónyuge.
•Escasez de apoyo social.
Los factores específicos de riesgo de suicidio para los
pacientes de cáncer incluyen los siguientes:
•Diagnóstico de cáncer oral, de faringe o pulmón
(relacionado a menudo con el abuso del alcohol y el tabaco).
•Enfermedad en estadio avanzado y con pronóstico precario.
•Confusión o delirio.
•Dolor mal controlado.
•Deterioro físicos como las siguientes: ◦Pérdida de la
movilidad.
◦Pérdida de control de los intestinos y la vejiga.
◦Amputación.
◦Pérdida de la vista o la audición.
◦Parálisis.
◦Incapacidad de comer o tragar.
•Cansancio.
•Agotamiento.
La depresión debe ser diagnosticada y tratada por un
proveedor del cuidado de la salud. Tratar la depresión puede ayudarlo a sobrellevar
su tratamiento para el cáncer y mejorar su estado de salud en general. La
recuperación de la depresión lleva tiempo, pero los tratamientos son eficaces.
Actualmente, los tratamientos más comunes para tratar la
depresión incluyen:
Terapia cognitiva-conductual
(TCC), un tipo de psicoterapia, o terapia de diálogo, que ayuda a las personas
a cambiar los estilos de pensamiento y conductas negativas que pueden
contribuir con su depresión.
Inhibidor selectivo
de la recaptación de serotonina (ISRS), un tipo de medicamento antidepresivo
que contiene citalopram (Celexa), sertralina (Zoloft) y fluoxetina (Prozac).
Inhibidor de la
recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN), un tipo de medicamento
antidepresivo similar al ISRS que contiene venlafaxina (Effexor) y duloxetina
(Cymbalta).
Aunque la mayoría de los tratamientos para la depresión que
se encuentran actualmente disponibles son seguros y bien tolerados, incluso si
está bajo tratamiento de cáncer, pueden haber interacciones farmacológicas y
efectos secundarios que requieren adecuada supervisión. Hable con su proveedor
del cuidado de la salud sobre los medicamentos que está tomando y otras
opciones de tratamiento. Si desea obtener información actualizada sobre
medicamentos, visite el sitio web de la Administración de Alimentos y
Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos . No todos responden al tratamiento de
la misma manera. Puede llevar varias semanas para que los medicamentos surtan
efecto, y quizás deban combinarse con terapia de diálogo continua o se necesite
cambiarlos o ajustarlos para minimizar los efectos secundarios y lograr mejores
resultados.
Además de la TCC, otras formas de terapia de diálogo han
demostrado ser eficaces para ayudar a la gente con cáncer a controlar su
depresión, entre ellas4:
Psicoeducación, que
le enseña sobre la enfermedad y su tratamiento.
Capacitación para el
control del estrés, que le enseña diferentes maneras de lidiar con la ansiedad.
Terapia de resolución
de problemas, que le ayuda a identificar los problemas que interfieren con su
vida cotidiana y contribuyen con los síntomas de la depresión y a encontrar
formas de solucionar esos problemas.
También puede unirse a un grupo de apoyo, que ofrece una
importante oportunidad de compartir las emociones difíciles que esta sintiendo.
Usted puede aprender a sobrellevar su depresión y su cáncer junto a otros que
están atravesando experiencias similares.
Siempre tengan en cuenta que los problemas físicos, tal como
cansancio, falta de apetito, y cambios en el sueño también pueden ser efectos
secundarios del tratamiento del cáncer, y pueden persistir después de finalizar
el tratamiento. Hable con su médico sobre las posibles causas de estos síntomas
y si la depresión pudiese ser un factor.
Lo que el paciente puede hacer
• Exprese los sentimientos y temores que usted o sus
familiares pudieran tener. Es comprensible sentir tristeza y frustración.
• Escúchense mutuamente con atención.
• Decidan juntos lo que se puede hacer para apoyarse
mutuamente.
• Animarse unos a otros, pero no ejercer presión, para
hablar.
• Buscar ayuda a través de la asesoría y grupos de apoyo.
• Utilice la oración, meditación u otros tipos de apoyo
espiritual.
• Intentar la respiración profunda y los ejercicios de
relajación varias veces l día (por ejemplo, cierre sus ojos, respire
profundamente, concéntrese en cada parte del cuerpo y relájela, empezando por
los dedos de los pies y terminando en la cabeza. Al relajarse, imagínese en un
lugar agradable, como en alguna playa con brisa o una pradera asoleada).
• Hable con su doctor sobre posibles tratamientos para la
ansiedad y depresión.
• Considere acudir a un consejero profesional para que pueda
lidiar con los cambios que han habido en su vida.
• Antes de comenzar a tomar antidepresivos, asegúrese de que
su médico tenga una lista de todos los medicamentos que usted está tomando.
• Tome todos los medicamentos según como sean recetados.
• Se espera que tome por lo menos de dos a cuatro semanas
para que los antidepresivos surtan su efecto. A veces, los medicamentos
estimulantes se usan durante este tiempo para aliviar los síntomas.
• Informe a su médico si tiene algún efecto secundario
después de comenzar a tomar un antidepresivo.
• Evite consumir alcohol mientras esté tomando un
antidepresivo salvo que se le indique que pueda tras haberlo consultado primero
con su médico o farmacéutico.
• Antes de tratar de conducir, averigüe si el antidepresivo
causa somnolencia.
• No suspenda la dosis del antidepresivo de forma abrupta.
Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del
paciente
• Invite con amabilidad al paciente a hablar sobre sus
miedos e inquietudes.
• No obligue al paciente a hablar si no está listo para
hacerlo.
• Escuche detenidamente sin juzgar los sentimientos del paciente o sus propios sentimientos. Es comprensible señalar o estar en desacuerdo con los pensamientos contraproducentes. Evite “dar ánimos” al paciente, o decirle que “le eche ganas” o que “sea positivo” cuando se evidente que está deprimido.
• Decidan juntos lo que se puede hacer para apoyarse
mutuamente.
• No trate de razonar con la persona si el miedo, la
ansiedad o la depresión es grave. Hable con el médico sobre los medicamentos u
otro tipo de ayuda.
• Si es necesario, ayude a concertar una cita para
evaluación y tratamiento, y ofrezca transportar al paciente para acudir a sus
citas con el médico.
• Involucre a la persona en actividades que disfrute.
• Si el paciente comienza a tomar antidepresivos, anímele a
continuar el tratamiento hasta que los síntomas se alivien (lo que puede tomar
de dos a cuatro semanas) y consulten con el médico sobre algún tratamiento
diferente si no se observa mejoría.
• Asegúrele a la persona deprimida que, con el tiempo y el
tratamiento, empezará a sentirse mejor.
• Tenga en cuenta que los cuidadores de la salud también
pueden deprimirse. Todas estas sugerencias pueden aplicar para los cuidadores
de igual forma.
• Tome tiempo para atenderse a sí mismo(a). Pase tiempo con
los amigos o participe de actividades que disfruta.
• Considere obtener apoyo para usted a través de grupos de
apoyo o psicoterapia individual.
Llame al médico si el paciente:
• Tiene pensamientos suicidas, o no puede dejar de pensar en
la muerte.
• Tiene un comportamiento que es preocupante para su
seguridad.
• No puede comer o dormir, y no tiene interés en las
actividades cotidianas por varios días.
• Tiene dificultad para respirar, tiene sudoración o se
siente inquieto.
Bibliografía:
1. Kessler
RC, Chiu WT, Demler O, Merikangas KR, Walters EE. Prevalence, severity, and
comorbidity of 12-month DSM-IV disorders in the National Comorbidity Survey
Replication. Arch Gen Psychiatry. 2005 Jun; 62(6):617–27.
2. Williams
S, Dale J. The effectiveness of treatment for depression/depressive symptoms in
adults with cancer: a systematic review. British Journal of Cancer. 2006 Feb
13; 94(3):372–90.
3. Chida Y,
Hamer M, Wardle J, Steptoe A. Do stress-related psychosocial factors contribute
to cancer incidence and survival? Nature Clinical Practice: Oncology.
2008 Aug; 5(8):466–75.
4. Jacobsen
PB, Jim HS. Psychosocial interventions for anxiety and depression in adult
cancer patients: achievements and challenges. CA: A Cancer Journal for
Clinicians. 2008 Jul–Aug; 58(4):214–30.