La crisis económica ha llevando a los gobiernos a
modificar la normativa que regula el etiquetado de los alimentos. El objetivo
es evitar el desperdicio de comida que terminaba en los contenedores de basura
al haberse rebasado la fecha de caducidad. Sin embargo estos cambios entrañan riesgos para la salud de los consumidores al flexibilizarse
los requisitos legales que marcaba la legislación anterior. El ejemplo más
reciente lo encontramos en el etiquetado de los yogures en los que la normativa
española ha sustituido la fecha de caducidad por la de consumo preferente, que
ahora fijan los propios fabricantes. Sin duda es un tema que requiere un
análisis en profundidad para que los consumidores sepan los riesgos que corren
si consumen alimentos una vez superada la fecha indicada en el envase. En
cualquier caso es importante conocer las diferencias existentes entre fecha de
caducidad y fecha de consumo preferente en los productos alimenticios
perecederos.
Fecha de caducidad
La fecha de caducidad indica hasta cuándo un producto es seguro para el consumo
y afecta en general a los alimentos muy perecederos y con riesgo
microbiológico, como carnes y pescados crudos y frescos, la pastelería o
algunos productos lácteos. Según la normativa vigente hasta ahora se establecía
como fecha de caducidad o periodo de consumo 28 días transcurridos desde la
fecha de fabricación. El pasado 29 de marzo el BOE publicaba la nueva normativa
por la que se elimina la fecha de caducidad de los yogures y se sustituye por la
de consumo preferente establecida por los propios fabricantes.
Fecha de consumo preferente
La fecha de consumo preferente, establecida por la nueva normativa, indica
el momento en el que el producto comienza a perder sus propiedades (sabor,
aroma, textura, color etc.) pero se puede consumir con posterioridad a esta
fecha si se ha conservado adecuadamente.
Períodos adecuados de consumo
En cualquier caso surge la duda de durante cuánto tiempo no encierra riesgo el
consumo de un yogur una vez trascurrida la fecha de consumo preferente. Para
despejar esta incógnita pueden ser útiles las siguientes referencias. El
presidente de la Academia Española de Nutrición y Ciencia Alimentaria, Lluís
Serra, considera que si se ha mantenido bien refrigerado, un plazo orientativo
puede ser de entre dos y tres semanas después de la fecha recomendada. El plazo dependerá, no
obstante, de cómo se haya conservado el producto, pues a veces se rompe la
cadena de frío en el supermercado o al transcurrir mucho tiempo desde que
compramos el producto hasta que lo metemos en la nevera.
Otro criterio es el acordado por los propios fabricantes, en concreto la
Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL) que fija un periodo de 35
días desde la fecha de fabricación.
Pero lo paradójico es que la propia normativa aunque elimina la fecha de
caducidad permite a los fabricantes establecer un periodo de consumo inferior
al existente hasta ahora. En cualquier caso los empresarios del sector consideran que esta
flexibilidad de la norma puede confundir a los consumidores y perjudicar la
seguridad alimentaria. Abunda en este sentido un científico del CSIC, Alfonso V.
Carrascosa quien mantiene que consumir yogures después de la fecha de caducidad
tiene riesgos para la salud.
Consideraciones finales
La necesidad de evitar el despilfarro de alimentos en una etapa de crisis
económica como la que estamos viviendo, no debe llevar a situaciones que pongan
en riesgo la salud de los consumidores. Por ello, aunque la nueva normativa
permita prolongar el periodo de consumo de un alimento tan básico como el
yogur, deben extremarse las precauciones tanto en la conservación como en el
respeto a las indicaciones que hacen los fabricantes. Debe por tanto haber un
equilibrio para que el celo en evitar el derroche de alimentos no provoque
consecuencias irreparables en la salud de quién los consume. Lamentablemente
otro país, Grecia, que padece una prolongada y grave crisis económica ha
llegado más lejos en este tipo de medidas al permitir la venta de alimentos
caducados, eso si a un precio más barato.