EL
Política Nacional | 03/06/2011

"...Porque el exceso de poder siempre enloquece, toda asimetría de poder engendra patologías: un padre excesivamente severo con sus hijos, un marido violentamente dominante con su esposa, un jefe insensiblemente autoritario con sus conducidos o un duopolio abusador de sus privilegios son ejemplos de cuán enfermiza es la concentración de poder en todos los ámbitos. El efecto enloquecedor del poder es para todos, para el que lo sufre pero también para el que lo ejerce. Por eso todos los sistemas ponen límite de tiempo a su ejercicio y divisiones de poder mientras se lo actúa. Y los poderosos nunca deberían olvidar que Hegel explicaba que siempre el esclavo mata al amo. No hay que ser amo si no se quiere ser asesinado..." 

 

fragmento de "El triunfo de la paranoia" Jorge Fontevechia

 

El es el motivo de sus lágrimas en público, los temas privados, a los periodistas no deberían interesarnos. El es, el que inauguró "El Modelo" en 2003, a El "le gustaban las empanadas y no el locro", y también El,  es el que" quería mucho a los riojanos, a los vecinos de José C Paz"... y a cuanto auditorio, últimamente, se  ponga a escuchar a la Presidenta y sus nostalgias quebradas, por Néstor Kirchner.

Quizá sea natural, que así sea. Es posible que perder a la pareja, en el caso de que esta sea además, pareja política y de poder compartido, motive la permanente referencia en público. Pero convertir al 25 de Mayo, en una conmemoración, más relacionada a El que a la Revolución de Mayo, es haber creado un nuevo acto fundacional.

 

Sin embargo, por mucho que lo intenten, aunque a El, le hagan una caricatura, dentro del entrañable "Eternauta" y su "Candombe Nunca Menos" suene en cada plaza y en cada oído, de cada habitante, El ya no está, y mito o no, tampoco puede ser candidato, fórmula o gobernar. Ese es un hecho, no una crítica, no una apreciación y menos todavía, un intento peyorativo, de cuestionar, los sentimientos de la presidenta. Creo que aunque lo acerquen cada vez más a la campaña electoral, que hace tiempo empezó- si es que alguna vez terminó- su recuerdo, no va a modificar la realidad. Entonces, la pregunta es ¿Qué  realidad? 

 

En todos los países, en mayor o menor medida, se habla de política. Pero aquí hablamos de política permanentemente, aunque Beatriz Sarlo “intuya” que sólo lo hacemos un porcentaje menor de la sociedad. Lo paradójico de esto es, que hablamos de política, con muy pocas certezas. ¿Quién sabe hoy con seguridad, si la presidenta irá o no por su reelección? ¿Y porqué esto no se cuestiona desde la sociedad? ¿Sí El fundó el  Modelo, si El cambió el destino del país y si su obra es tan importante, porque la presidenta duda de continuarla? ¿O no es Ella la que duda? 

 

Cuando a Cristina Kirchner se la ve por el mundo "presidiendo a la Nación" se podría decir, que le encanta ser presidenta. En cambio, cuando se tiene que enfrentar al sindicalismo, la prensa local, y las problemáticas socio económicas-muchas de ellas, resultado del Modelo- entonces no se la ve tan cómoda en ese lugar. Los docentes en Santa Cruz- su provincia adoptiva y su "lugar en el mundo"- llevan más de 40 días de huelga y los alumnos están sin clases. Hay a diario, muchos reclamos, protestas y pedidos de reivindicaciones menores; pero nada es a gran escala, como si en el país no hubiera problemas, como si todos estuvieran conformes.

 

¿Será que los grandes organizadores, movilizadores y agitadores de reclamos- válidos o no- están en su gobierno o al menos están cooptados por él?

 

¿Dónde estuvo Luis D'Elía cuando los aborígenes de Formosa protestaron durante cinco meses en Buenos Aires? Teniendo en cuenta que él,  era quien en el pasado, cortó alambrados de terratenientes ricos,  que impedían el paso de lugareños en otras provincias. ¿Donde estuvo Quebracho, cuando asesinaron a Mariano Ferreyra?   Será que cambiaron y que este grupo tan violento y combativo en el pasado, en el último tiempo solo abolló un poco la cortina metálica de la UIA el 24 de marzo pasado y luego se dedicó,  a la "seguridad" del acto en el que le dieron  a Chávez, el premio  a la Comunicación en la UNLP. Eso  es seguramente cambiaron o falta de tiempo quizá.

¿Y Milagros Salas?, que luego de su visita a Punta del Este, casi no se la vio, ¿cómo no protesta por la acusación que pesa sobre Shocklender, nada menos que en la construcción de viviendas sociales? rubro que ella conoce más que nadie.

¿Y Moyano, Piumato, Viviani y los sindicalistas duros? Que dijeron que “el gobierno no se iba a suicidar enfrentándose a ellos” ¿dónde están por estos días? ¿ya no quieren un trabajador en el gobierno? ¡Y las causas judiciales que los involucran?

 

Quizá desde el periodismo y la prensa, subestimemos la imagen de Néstor Kirchner y en realidad, todos estos grupos vehementes y combativos en el pasado, hoy se alinean  detrás de su obra y por eso la apoyan a Ella. ¿O será por ella? ¿O quizá sea, porque sin Ella,  lo que consiguió, que ellos se pacificaran y apoyaran el Modelo, se acabaría?

Pero, pese al gran cambio experimentado en estos luchadores sociales y sindicales, en los militantes  y porque no decirlo, en la política argentina, todo por ahora sigue dependiendo de Ella. De su reelección, de que sea la candidata oficial. Sin embargo ¿hasta qué punto, Ella también no depende de esos grupos y además, de ser reelecta? al menos para su tranquilidad.

 

Al parecer no hay plan B. Nadie piensa o mejor sería decir,  nadie se atreve a pensar ¿qué pasaría si ella no se presenta?  ¿Cómo seguirían teniendo, todos los beneficios que tienen, los que apoyan el Modelo? ¿Cómo se comportarían con otro signo político en el gobierno? ¿Volverían a la Lucha Social y Sindical?

 

Está claro, que Cristina Kirchner, no iría por la reelección, si no tuviera la certeza de que gana en primera vuelta, o en el peor de los casos, que gana con seguridad en un ballotage contra cualquier supuesto candidato opositor.

 

Por eso es importante preguntarse, ya que todos a su alrededor quieren que se presente, cada cual por distintas motivaciones, pero todos los de su sector lo quieren: militantes, funcionarios, grupos Sociales y de DDHH, sindicalistas y hasta sus propios encuestadores.

 

La presidenta ¿puede confiar en la certeza  de las encuestas,que le dan?

NI ella tiene certezas, y ya no tiene a EL.

 

 

 

 

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