¿Y usted también quiere medallas?
¿Por qué Tomás Gonzalez salió cuarto y no tercero?
Álvaro Fischer Díaz
¡Pero cómo¡ exclamaba Piñera, reclamaba Piñera mejor dicho, cuando Ruiz Tagle le explicó que era muy poco probable -suavizando la expresión que en realidad era imposible- obtener alguna medalla en estas olimpíadas de Londres 2012. Pero si la gorda se sacó fotos con Massu y Gonzalez, doble medallista de oro gueón, DE ORO y tú me decís que yo estoy cagao, que no podré tener esa foto, ni siquiera bronce, chucha la huevá.
Este diálogo pudo haber existido, quizás en otro formato, quizás parecido.
La pregunta que merodea tiene que ver con esa obsesión nacional por tener éxitos deportivos; cuánto queremos y cuanto necesitamos una copa libertadores, una copa sudamericana en fútbol, cuanto deseamos pasar la segunda fase en un mundial; cómo se nos salen esas ganas con la sola posibilidad de una medalla olímpica. Estando es esas ansiedades, que importa tener dos nóveles en literatura, que me importa el Cervantes, solo queremos medallas y copas, pero esas, majaderamente no llegan.
Vamos por parte. Veamos por qué no llegan esas esquivas medallas.
La base genética. La mezcla que da origen al “genoma chilensis” es una cazuela interesante en algunos dominios pero no en todos. El deporte no es uno de esos dominios menos interesantes. La mezcla genera un fenotipo o biotipo caracterizado por una estatura media baja, cuerpos más bien gruesos no estilizados; piernas cortas y gruesas; brazos cortitos y musculosos; torax anchos que podrían permitir guardar aire (aptitud para la pesca submarina). O sea, hay pocas disciplinas en las cuales tenemos “ventajas competitivas” y no las explotamos, más encima. Estamos muy, pero muy lejos de la mezcla de los argentinos o uruguayos. Aquí la base genética se formó entre los españoles de tercera y los mapuches (con todo respeto a los mapuches, claro está) más algunas trazas de croatas, algo de italianos, un poco de árabes, jordanos, sirios, libaneses.
Alimentación. En Chile comemos mal. La carne y la leche aparecen en la dieta solo hace poquitos años; hasta hace 20 o 30 años, solo comía carne el ABC1, el resto dele molida, algo de equino y mucho carbohidrato y poca fruta y verdura. Cabros chicos criados con tecito y harto pan con margarina no aseguran nada, NADA, solo potenciales gordos. En estos últimos años, harta papa frita, hamburguesas de luca y media y cereales de 100 pesos. Tendencia cada vez más fuerte a la obesidad.
Conductas y hábitos deportivos. Cuantos colegios tienen un buen gimnasio; cuantas escuelas tienen un par de colchonetas y un caballete. Con suerte, algunos colegios tienen un patio central conformado para usarse de multicancha; arcos sin mallas; aros de basquetball fuera de norma, sin redes, y si toca la suerte de tener espacios deportivos, si encuentra un balón en condiciones aptas, gana premio. ¿Qué deporte se practica masivamente en Chile? Simplemente fútbol. Fútbol que se practica casi exclusivamente por hombres entre los dos y los cincuenta años, o sea, casi durante toda la vida por la mayoría de los hombres. Resulta paradojal que siendo el fútbol tan masivo y mayoritario, y siendo los tomadores de decisión también hombres, estos últimos al llegar al poder no hayan realizado las acciones Políticas que permitan elevar la calidad de este deporte y sigamos jugando en la calle, con pelotas no de trapo, si de plástico. Ya no hay piedras como arcos, ahora se usan botellas recicladas de gaseosas. No hemos avanzado NADA. No tenemos cultura deportiva, digámoslo, aceptémoslo; no tenemos hábitos deportivos. Nuestros colegios y nuestra educación valen NADA en este dominio. Aquí hay mucho paño que cortar todavía pero en honor al objetivo de este relato, dejaremos esas divagaciones para otro día, solo cerrar diciendo que el ejemplo de Alexis Sanchez es tremendamente paradigmático y el de Raimundo Tupper también.
Organización social y política para el deporte. Imagino que muchos aún recuerdan que hasta hace muy pocos años, Tomás Gonzalez era ninguneado por la propia federación de Gimnasia y no lo inscribía en las competencias; no le pasaba plata, no le compraba ni los pasajes; ni siquiera hablamos de tenerle un gimnasio adecuado, financiar su entrenador, NADA. ¿Cuántos tiburones Contreras han vuelto a aparecer?; cuantos Choque; cuantos chino Ríos, cuantos Massu y cuantos Fernando Gonzalez? ¿De qué depende la aparición (léase, surgimiento, desarrollo y consolidación) de estos deportistas? De variados factores, pero ninguno, NINGUNO tiene que ver con gestión pública o gestión de la empresa privada; solo la familia, los amigos, las redes. No tenemos una organización social y política que esté mirando este tema, solo nos alcanza para ponerle una pegatina a la polera del deportista -que ya viene avalado por familia y por empresas (que se suben una cuadra antes de la meta)- que dice “Gobierno de Chile” y que es equivalente en dimensión, al aporte formativo y operacional, o sea, NADA.
Antes de cerrar este punto vale la pena preguntarse cuáles son los profesionales especialistas, llamados a generar los diseños de políticas públicas en el ámbito del deporte. Tal cual existen los especialistas en salud pública, en educación pública, en defensa, ¿qué especialista se hace cargo de este tema?
Vayamos, rápidamente, a la sección más sabrosa de esta crónica. Vamos a responder de modo especulativo a la pregunta de por qué Tomás Gonzales (TG) salió cuarto y no tercero? Es casual la puntuación obtenida por TG? Veamos.
El deporte de alto rendimiento, el deporte olímpico, se mueve en una nube de excelencia que implica muchas aristas de las cuales una de las más importantes es el negocio. Esto es un gran negocio que mueve muchos millones en un circuito de competencias y torneos que a su vez están asociados con marcas, con productos y servicios, con turismo, con contratos, con investigación y desarrollo con mucha innovación, es decir, moviliza directa e indirectamente muchos recursos. Chile, está claro, no es potencia mundial en deporte. Si hablamos de cobre, de salmones o de vinos, tenemos algo que decir y jugamos en las ligas mayores, pero en el deporte, no somos NADA. ¿Cuántos torneos internacionales de gimnasia u otro deporte se hacen aquí? Ninguno.
Los jueces que tuvieron que poner nota al desempeño de TG y sus rivales, no saben siquiera donde queda Chile, sin embargo han estado varias veces en Rusia, en China, en Corea, en Rumania, en torneos a los que esas federaciones los invitan a trabajar dos o tres veces en un año. Estos deportes, que requieren del juicio de un experto, estarán siempre sometidos a la variable POLITICA, imposible de soslayar. Dígame usted si estos jueces –todos del primer mundo por cierto- al momento de tener a la vista a los siete finalistas no están evaluando a cada país allí representado y tasando (aunque sea inconscientemente) lo que “es el país” cada uno y por tanto, estimando donde impactará de mejor modo una medalla. Cuando tienes un competidor como el coreano, super dotado y número uno indiscutido no hay nada más que decir, pero cuando debes decidir entre tres gimnastas muy parejos, quien recibe medalla y quien no, la diferencia estará puesta en lo que no está en la pista, la diferencia será el país, el circuito, el mercado interno, el esfuerzo de cada país, la inversión pública y privada, la diferencia que cada juez es capaz de observar es el tamaño de la pirámide bajo ese deportista. Si Rumania manda 80 gimnastas de primer nivel a una olimpiada, cada juez sabe que debajo de cada uno de ellos hay cien o doscientos que vienen, entonces, la medalla en Rumania tiene evidentemente, un impacto muchísimo más importante que en Chile. ¿Cuántos nuevos tenistas tenemos después de las medallas de Massu y Gonzalez? No lo diga, lo digo yo: NINGUNO y ¿sabe por qué? Simple. Las medallas de Massu y Gonzalez nunca respondieron a una Política de Estado (pública y privada) sino a una política de sus familias. Esas medallas adornan un hermoso living pero nunca adornarán un escaparate en la federación de tenis.
Si queremos medallas debemos ser capaces de tomarnos este tema muy en serio y aspirar a entrar al gran circuito, al circuito de verdad, se consigue de una sola manera: Inversión de verdad. El tema comienza por asegurar que nuestros niños jueguen con balones de verdad, que cuenten con bicicletas de verdad, con gimnasios de verdad, todo esto requiere contar con un país de verdad.
Comentarios
Afortunadamente, (mirando el vaso medio lleno; es importante revisar los procesos de desarrollo que si han sido exitosos La Minería, Pesca, Agroindustria,etc. que se mencionan, o bien en el ámbito deportivo, nuestra gloriosa U, en todas ellas el factor comun es que han habido procesos de desarrollo que parten con acciones claves: 1.- Trabajo perseverante dentro de un lapso de tiempo (años),2.- Prolijidad en sus Esfuerzos;3.- metodologico durante este lapso, lo que ha permitodo generar una cierta "masa crítica" que da sustento a los respectivos desarrollo.Esto refuerza aun mas que el punto de partida para cualquier emprendimiento que queramos sea exitoso,llamese estudios, metas deportivas desarrollo de sueños , etc depende directamente de un trabajo perseverante, prolijo y metodologico a traves del tiempo, y el omitir este procesos clave, o hacerlo a medias(no alcanzar la masa critica requerida, nos lleva a frustraciones a mi juicio sin sentido. Dasafortunadamente este es el proceso que siempre queremos saltarnos,tratando de buscar diversas causas y/o justificaciones del por qué no se logran, y lo unico tangible, y que la historia se encarga de recordarnoslo es cuando nos hacemos presa de esas frustraciones.