Iron man 3 y los malos que ya no son.
Cultura | 29/05/2013
Iron man tres ni siquiera merece una crònica, no aporta las condiciones mìnimas, por ello, no hablarè del filme ni de la entretenida experiencia del 3D, que siempre es un aporte, no, no hablarè de eso sino de la orfandad en que la realidad dejò al Cine norteamericano. Desde el año 1989 en adelante, los malos del cine son cada vez de menor cuantìa, no significa que sean menos malos, pero ya no existen esos malos, malos, esos malos que justificaban un despliegue mayor de recursos de los buenos para poder derrotarlos y que uno -inoceente- podìa llegar a creer que eran rivales equivalentes, James Bond no podìa estar peleando con cualquier picante, no señor; los malos del cine de antaño eran malos de verdad y la maldad que ellos encarnaban tenìa sentido, ya sea nacional, ideològica, continental o universal, los malos tenìan cuento, ...no es que un dìa cualquiera hayan despertado malos, no, eran de esos malos que siempre habían sido malos. Puede ser la globalizaciòn, mezclada con esta mundializaciòn del mercado, puede ser que desde la caìda del muro y desde la incorporaciòn de China a la bacanal del consumo; puede ser que desaparecido Bin Laden, se nos acabaron los malos (asumiendo que Bin Laden ya eras una figura mas holiwudense que real) o los que ahora existen no les llegan ni a los talones de los otros, los verdaderamente malos, los malos por convicciòn, no a estos que se ponen malos por unas lucas más, o un estímulo pequeño; como se extrañan a los malos de verdad.
Lo que deja como conclusión IRON MAN tres (D), es que los buenos de verdad necesitan malos de verdad, de lo contrario, no se vale.