La deriva insolidaria que aqueja a nuestra sociedad tiene su origen, según algunos investigadores, en la propia tendencia de la evolución. Según estos investigadores, hay una propensión de la evolución a seleccionar a los individuos egoístas frente a los altruistas. Se trataría de una ley de hierro, tal como lo dice E. O. Wilson, de la evolución de especies eusociales: los individuos egoístas prevalecen sobre los altruistas, por el contrario, la selección, en estas mismas especies, hace prevalecer a los grupos altruistas, donde la cooperación entre sus miembros es la norma, frente a los grupos egoístas donde los individuos que los conforman tienden a buscar su propio interés. Como se ve, hay una clara paradoja evolutiva en el nivel de los grupos eusociales. De un lado prevalecen los grupos altruistas, de otro siempre vencen los individuos egoístas. ¿Cómo se explica esto? Pues difícilmente. Si tienen razón estos biólogos, y la mayoría piensan así, la evolución sería un medio casi esquizofrénico de adaptación al medio. Si un grupo es altruista debe serlo porque sus miembros lo son. Resulta contradictorio que se seleccionen los grupos altruistas con individuos egoístas. Se podría pensar que el altruismo se reduce a los propios miembros del grupo, pero sigue siendo altruismo.
Esta paradoja es la expresión de una fuera
ideológica que no ha podido ser arrancada de los científicos que indagan las
fuerzas evolutivas. Su base de pensamiento es que cuando los individuos de un
grupo buscan su bien propio acaban consiguiendo un bien general. Es la
expresión de la famosa "mano invisible" de Smith. El egoísmo como
motor del progreso forma parte del bagaje del darwinismo y por ende de la
ciencia evolutiva, y ninguna evidencia empírica ha conseguido eliminarlo del
ideario científico hasta el momento. Da igual que las pruebas demuestren que,
al menos, hay paridad entre las tendencias egoístas y altruistas de la
humanidad, ellos siguen manteniendo el dogma marcado a fuego en la ciencia de
los últimos doscientos años: el egoísmo del individuo es bueno para la
sociedad. Este dogma sigue siendo apuntalado por infinidad de
investigaciones y estudios que reciben ingentes cantidades de financiación. De
hecho, para que un proyecto reciba financiación debe integrarse en el paradigma
científico, llamémosle así, de la "mano invisible". Esta tendencia
estadounidense ha venido a imponerse en Europa de la mano del malhadadoPlan
Bolonia, otro jalón más en el camino de la mercantilización de la sociedad.
Las investigaciones más independientes han
llegado a una especie de consenso sobre la evolución del homo sapiens,
a saber, que las fuerzas de selección natural operan sobre individuos y grupos;
que la selección de grupos lo hace sobre los altruistas y la selección de
individuos presiona para que cada cual sea el más apto posible dentro de su
grupo, pero siempre seleccionando el altruismo como norma de comportamiento. El
egoísmo, tal como lo entiende el paradigma vigente, no es un elemento
adaptativo. La búsqueda del bien propio a costa del bien del otro no consigue
que un grupo o sociedad puedan avanzar, ni tan siquiera pervivir. Son las
actitudes individuales que buscan siempre, de forma concomitante, el bien común
o general, las que son seleccionadas. En los escasos 200 mil años de
evolución de nuestra especie, los genes "egoístas" han ido dejando paso,
proceso de recesión, a los genes "altruistas", de modo que nuestra
especie puede ser considerada como una especie eusocial cooperadora donde los
individuos conservan su especificidad. Esto se opone a la dogmática
neoliberal que ha impuesto el paradigma cientifista actual por medio del
control financiero y académico.
Este paradigma cientifista se enseña en
los institutos, se propaga en los medios de comunicación y se extiende como una
mancha por el cuerpo social global. Aplicado a todos los ámbitos de la
sociedad, el daño producido es enorme. En el campo económico es la
causa recóndita de la avaricia establecida como norma de comportamiento
económico. Cuando un inversor especula en bolsa y obtiene enormes ganancias
a costa del hundimiento de la deuda de un país, lo que está haciendo es un
"bien social": su búsqueda del lucro personal tiene como consecuencia
un bien social, hacer más eficientes los mercados y detectar los problemas
económicos. Por tanto, hacerse rico a costa de lo que sea es un bien social,
así lo ha determinado la naturaleza y por ello es "bueno".
Creo que se queremos arreglar esto debemos hacerlo al nivel del paradigma científico impuesto.Hay que empezar enseñando en las escuelas que la cooperación es lo que nos hace humanos, que la solidaridad es un rasgo distintivo de la especie y que la capacidad de un entrega a los demás y el altruismo sistemático nos hace mejores como personas y como sociedad. Esto mismo hay que propagarlo en los medios de comunicación y extenderlo en el cuerpo social, de modo que construyamos un mundo donde el altruismo individual y la búsqueda del bien común nos conviertan en una sociedad agradable para todos.
Comentarios
Te puedo enviar un libro enterito, pero solamente está actualizado al 2011....Dame tu correo...o lo puedes encontrar vía google...Ja Ja, además no tengo pensamientos propios...a lo sumo barajo en forma diferente, en algunas circunstancias, ciertas ideas y/o conceptos (memes)...
Te todas formas, te agradezco que me hayas hecho saber, que tu tienes PENSAMIENTOS PROPIOS...¿?
Gracias
He RELEÍDO (RE DECODIFICADO) tu artículo, disculpa desde Chile, estás meando fuera del tiesto....no cachai ni una..las cagaste, para mal usar conceptos científicos... hablaste de Dennett..usa el concepto MEME entonces....te dí la salida "Sistemas complejos adaptativos"....No se puede con estos ....
Saludos cordiales
PD..¿Cuál comodín sacaras ahora?...Yo anti creacionista...insisto...¿Cuál comodín?...es divertida la carta....
Discúlpame el sólo título de tu artículo, Hace mal uso del concepto de gen egoísta y de gen altruista... no son aplicable a nada social, por lo tanto ya induces errores conceptuales... Releeré tu artículo...
Saludos cordiales
Gracias.
Saludos
Me temo que no has "Leído", a Dawkins y similares, los genes como unidad evolutiva, según plantean, nada tiene que ver con la estructura social...Aunque pueda ser mal relacionado, como usted lo está haciendo.
En el caso de un individuo y la sociedad es mejor utilizar el concepto de "Sistema Complejo Adaptativo"...(Sistemas abiertos, vivos y viables).
Saludos cordiales
En España estamos sufriendo parte de lo que ustedes sufrieron en Argentina antes de quitarse de encima el FMI y todo el sufrimiendo que se está infligiendo a la gente normal se achaca al modelo social, imposible de cambiar, nos dicen. Se trata de la peor de las ideologías porque ha tomado la piel del cordero de la ciencia.
Un saludo.
Quiero agregar que no estoy haciendo proselitismo ateo. No hago este comentario a caballo de la cruzada de R. Dawkins.
El foco de mi comentario está sobre la consistencia del debate acerca de la posible "evolución" traccionada por la tecnología y por "las propuestas de los mercados". Sufrir los yerros de terceros que planificaron el futuro del mundo -finanzas, incluído- revela que, en términos generales, lo que denominamos "sociedad" tiene como primera decisión consumir y luego, si no le satisfizo lo consumido, analizar. Si la mayoría de las personas analizase antes de consumir, seguramente su presente sería distinto, tal vez un poco menos penoso; ya que así ha sido la forma en que las especies que aún caminan sobre la tierra pueden seguir haciéndolo.
La pregunta es: ¿Tiene consistencia eso de pensar que la evolución es algo inherente al espíritu? ¿Por qué no evolucionan las cucarachas? ¿Hemos llegado a confundir "evolución" con presiones del mercado?
Agradezco tu atención y agradezco tus reflexiones.
Norberto. (Que lo pases bien en estas fiestas)