A propósito del ejemplo de Rafael Buelna Tenorio y del fervor estudiantil que se despierta en México. A la juventud sinaloense:
Política Nacional | 03/07/2012

“Ser joven y no ser revolucionario,es 

una contradicción hasta biológica”

Salvador Allende


Por Benjamín Cervantes Romero

        El siglo XX fue testigo del nacimiento de uno de los grandes héroes que ha tenido el estado de Sinaloa. En el Municipio de Mocorito, en el año de 1890 nace el personaje, que en el futuro seria conocido como “El granito de oro”, el más joven y valiente de los generales de la Revolución Mexicana. Rafael Buelna Tenorio,  nació  un 23 de mayo,  en un a familia con ideales de lucha contra la injusticia y el autoritarismo. Inició sus estudios a la edad de ocho años en la  escuela primaria “Lic. Benito Juárez” de ese mismo lugar  -que era la única- y cuyo edificio todavía se conserva frente a la plazuela. Sus compañeros y amigos, según nos cuenta la narrativa de  su condiscípulo  Don Ricardo Riveros, nos muestra un Rafael que “pese a su corta edad y de ser complexión delgada, logró imponerse como líder tempranamente… siempre era el escogido por don Sabás de la Mora para que nos reuniera, para que llamara a formación… todos le obedecíamos… la simpatía, aunada a su inteligencia, lo convirtieron en un líder natural, con el que nos gustaba compartir”. 1      

En el año de  1907, se traslada a la Ciudad de Culiacán para realizar sus estudios en el Colegio Civil Rosales que actualmente es la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde rápidamente se distinguió como uno de los estudiantes “más aprovechados e inteligentes”2 y donde se le tenia como un muchacho audaz, inquieto, decidido y temerario… de fácil y persuasiva palabra.3

Cuando empezaba a correr el año de 1909, el clima político por el que estaba pasando el estado de Sinaloa y el país en general era delicado, pues  a pesar de intentar conservarse,  el régimen porfirista se encontraba ya en su ocaso. Al mismo tiempo, el gobernador del estado de Sinaloa, Francisco Cañedo había muerto, y se convocó a elecciones extraordinarias para elegir gobernador.5 El escenario  era de fácil lectura: El viejo régimen pretendía imponer a Diego Redo Vega,  hijo del acaudalado don Joaquín Redo, amigo  cercano del gobernador Francisco Cañedo. Éste candidato  representaba la herencia y el continuismo  de ese viejo sistema político que encabezaba  Porfirio Díaz.  Por otro lado,  las personas de tendencia liberal inconformes con el viejo modo de gobernar de Cañedo y cansadas ya de soportar a quienes habían detentado el poder durante 32 largos años, querían un cambio radical en lo social y en lo político. 4 Es así como surge la candidatura  independiente del periodista José Ferrel Félix, a quien en algunos textos lo citan como “honesto y valiente”, y es a él  a quien Rafael Buelna decide apoyar en su campaña política.

En este escenario, la noche del 23 de junio de 1909, el joven estudiante Rafael Buelna encabeza una manifestación política por las calles de Culiacán y conduce un movimiento de insubordinación de los jóvenes estudiantes internos del plantel. Esa fue la primera acción estudiantil que se llevó a cabo contra la última reelección del general Porfirio Díaz.5

El movimiento estudiantil ocasionó un serio alboroto en las esferas oficiales y despertó el entusiasmo popular. El periodista Heriberto Frías publicó en el periódico El Correo de la Tarde un artículo titulado: “El heroísmo de los estudiantes ferrelistas del Colegio Rosales”.6 Este movimiento y manifestación en contra del viejo régimen de Díaz le costó la expulsión del Colegio Civil Rosales, institución que por cierto, años atrás su tío, el Lic. Eustaquio Buelna  había fundado.

La historia marca que el día 8 de agosto de 1909 se celebraron las elecciones y que José Ferrel Félix ganó de calle la elección. Sin embargo, el aparato electoral del porfiriato funcionó a las mil maravillas (tenían a su disposición miles de lindos, gordos y expertos mapaches) y el  licenciado José Ferrel Félix, el gran periodista liberal, sufrió la afrenta de la derrota, junto con el pueblo sinaloense esperanzado en la democracia, después de una campaña sin mácula donde el pueblo fue a votar por él. No se respetó la voluntad popular y se le impuso gobernador al  pueblo. 7

A pesar de todo, Rafael Buelna en ningún momento disminuyó su participación en política, pues era  líder del Club Democrático de Mazatlán.8 Su vida en adelante siguió el rumbo de la lucha por  los ideales que desde pequeño había cultivado y fortalecido: él ya era un revolucionario.

Al trasladarse a la ciudad de Guadalajara para continuar sus estudios, en 1910 se unió a la revolución en Tepic. Al triunfo de Madero, volvió al colegio  Rosales como estudiante. Muerto Madero,  volvió a dejar los libros por las armas y luchó contra Victoriano Huerta en febrero de  1913. Fue nombrado comandante militar y jefe político de parte del sur de Sinaloa y parte de Nayarit. Chocó con Obregón, por razones de mando. Estuvo en la Convención de Aguascalientes, y cuando Carranza desconoció los acuerdos de esa asamblea, Buelna se unió a Francisco Villa.  Desde 1910 hasta el día de su muerte en 1924 permaneció en la lucha revolucionaria siendo firme a sus principios de libertad y justicia, llegándosele a conocer como “el más joven y valiente de los generales de la Revolución Mexicana”. Rafael Buelna nos dejó a todos, pero sobre todo a los jóvenes, un hermoso legado.

Hoy en día, al entrar por la puerta principal  de Ciudad Universitaria, junto al campo de beis bol, se puede apreciar una estatua erigida en honor a su persona, y que en su placa lleva inscrita la siguiente leyenda: “ Rafael Buelna Tenorio,  El granito de oro. Alumno del glorioso Colegio Civil Rosales e inspirador ejemplo de valentía y entrega para toda la juventud que la madre universidad alimenta en su brazo”.

Estas palabras siempre me han conmovido,  y me llena de emoción pensar que un joven de 19 años se haya convertido  en todo un referente en nuestros días al anteponer su interés  por el bienestar nacional antes que su propia vida.Hoy en el 2012, la historia nos ha alcanzado: somos los días que muchos de nuestros hermanos vieron y que así como Buelna, han dado todo para dejarnos un mundo mejor. 

Hay un paralelismo en todo esto:

La situación no es muy distinta, pues casi siempre ha sido la misma historia: Un grupo de potentados  y privilegiados  pretende imponernos un  gobernante.  Ya  no puede ocultarse ese hecho, es más que evidente, pues solo basta con encender el televisor unos minutos, escuchar a unos “periodistas”  en su faceta de “analistas”,  escuchar la radio, hojear algunos periódicos, leer algunos “intelectuales” o bien, salir a caminar a la calle para ver su publicidad (desde hace mucho) ya excesiva.

Si bien logra esa publicidad convencer a muchos, la realidad de la oligarquía es ésta a más de 80 años de estar en el poder:  Mas de 52 millones de pobres  en un país de 112 millones de habitantes 9,  (10 de los cuales aparecen en la lista de los hombres más ricos del mundo); oportunidades limitadas de estudio, desempleo y empleos mal pagados, una guerra que nos ha ensangrentado con más de 80 mil muertes en casi 6 años, un bolsillo muy limitado, un refrigerador semivacío, etc. Esta terrible situación y desigualdad solo se pueden traducir mínimamente en una palabra: CORRUPCIÓN. ¡¿Y quién lo puede negar?! . A pesar de todo, lo interesante (y valla que es todo un espectáculo)  es ver cómo algunas personas –sin razón inteligente alguna- siguen manifestando su apoyo a su propio verdugo. Bien dijo  Ricardo Flores Magón:  “Nada es tan desalentador como un esclavo satisfecho”.

Ante este escenario inocultable, la fuerza de la juventud estudiantil se hace presente en todo el país alzando su voz en las calles y las plazas públicas para mostrar su cansancio y su indignación contra ese sistema político corrupto  del que forman parte muchos medios de comunicación masivos actuando de manera parcial y anti demócrata para imponernos un gobernante con la cínica y falsa idea de un “cambio”.

Son miles, son jóvenes, son estudiantes y sus voces resuenan por todo  el país buscando la democratización de los medios de comunicación, con el fin de garantizar la información transparente, plural e imparcial para fomentar una consciencia y pensamiento críticos. Saben que el sistema político y económico no responde a las demandas de todos los mexicanos, por ello también buscan que la situación actual de miseria, desigualdad, pobreza y violencia sea resuelta. 10 Ellos son los nuevos revolucionarios.

El pueblo Mexicano les da la bienvenida; han traído un hondo respiro de oxígeno puro no solo a la democracia insipiente del país, sino también  a la esperanza de millones de mexicanos que deseamos un cambio verdadero. Han hecho cimbrar los cimientos del viejo régimen, han encendido una luz de la vida pública del país. ¡México ya los esperaba! , y aunque haya opiniones divididas sobre la integridad y autenticidad del movimiento, me permito citar las palabras que el Presidente Benito Juárez dirigió al emperador Maximiliano en plena intervención:  “ Es dado al hombre señor, atacar los derechos ajenos, apoderarse de sus bienes, atentar contra la vida de los que defienden su nacionalidad, hacer de sus virtudes un crimen y de los vicios una virtud; pero hay una cosa que está fuera del alcance de la perversidad: El fallo tremendo de la historia. Ella nos juzgará”.

Pasado el tiempo, y si éste nos da la razón,  seguramente entonces el pueblo mexicano en señal de agradecimiento se considerará hacer una estatua al estudiante 132 para hacer memoria de todos aquellos que se unieron a la lucha en la búsqueda de un país mejor y cuya placa posiblemente portará la leyenda:

“Inspirador ejemplo de valentía y entrega para toda la juventud que la madre patria alimenta en su brazo”… ¡Defendámosla Siempre!

Yo soy uno de ellos, me he unido a ellos y por eso clamo junto con ellos y junto con muchos otros mexicanos:

¡Viva la generación de la transformación! ¡Vivan los jóvenes! ¡Vivan los estudiantes! ¡Viva el pueblo de México! ¡Viva México!

 

 

1, 6, 7, 5. Honorable Congreso del estado de Sinaloa,” Rafael Buelna Tenorio”, [Publicación en línea]            http://www.congresosinaloa.gob.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=115&Itemid=70 [Fecha de acceso: 30 de Junio de 2012]

2.- Valadés, José C.  (1937). Rafael Buelna Las caballerías de la revolución. Culiacán: Universidad Autónoma de Sinaloa

4,7.- [Publicación en línea]   http://sinaloagobernadores.galeon.com/DiegoRedo.htm                      [Fecha de acceso: 30 de Junio de 2012]

5.- Escobar Ibarra G. Y Carrillo Rojas A. (2003) Sinaloa, 100 años. La gran aventura del siglo XX. Culiacán: Universidad Autónoma de Sinaloa.

8.- Espinoza de los Monteros Hernández, R. “El granito de oro. Rafael Buelna y la revolución” INEHRM  [Publicación en línea]              http://www.inehrm.gob.mx/Portal/PtMain.php?pagina=exp-rafael-buelna-articulo                   [Fecha de acceso: 30 de Junio de 2012]

9.- CONEVAL, 2011

10.- “Yo soy 132” Declaratoria y pliego petitorio


Comentarios

Esta columna aún no tiene comentarios.
BUSCAR
volver a vista clásica