No es un rescate, es un golpe de Estado
Política Nacional | 12/06/2012


La situación por la que pasa la población española es tremendamente grave. Ya se ha confirmado, la banca española recibirá una inyección de dinero de 100 mil millones de euros por parte del Eurogrupo. ¿Qué quiere decir esto? Que el gobierno español y por lo tanto, el pueblo español también, están totalmente sometidos a la voluntad de Europa.


Ya no es sólo los recortes que se van a hacer y se están haciendo en materia de sanidad, educación y prestaciones sociales. La situación es verdaderamente más grave. España está totalmente sujeta a los designios de los mercados europeos.  Un grupo de corporaciones y sus líderes, toman las riendas de las próximas actuaciones que tenga que llevar a cabo el gobierno español. Hace aproximadamente un siglo, estas cosas no se hacían así. Para tomar el mando de un gobierno, había que sacar los tanques a la calle y ejercer el poder por la fuerza. Ahora ya no es necesario, usar el material bélico, les sale caro. Han dado un golpe de Estado, sin que nadie se haya dado cuenta. Nadie ha votado las actuaciones que seguirá el gobierno español a partir de ahora, lo que ocurra a partir de este momento, está escrito en las agendas de las empresas cotizadoras en bolsa, agencias de calificación y grandes empresas financieras.


Ahora nos toca mover ficha. Desde hace más de un año, la población española ha aumentado de manera exponencial su conciencia y práctica políticas. Han salido miles de personas a la calle manifestando su descontento con lo que ocurre. Hay asambleas que debaten y emprenden actuaciones por todo el Estado español. Muchas personas han aprendido de economía, política, en definitiva están aprendiendo a gestionar sus vidas y a trabajar en grupo. Pero, ya no es suficiente. Lo siento, la fase siguiente ha comenzado.


No quiero asustar a nadie, pero esto se presenta realmente serio. Nos dirigimos sin remedio a momentos verdaderamente crudos. Entramos en una situación de Estado de Excepción y como tal, hay que afrontarla. Según voy escribiendo, soy consciente de que las personas que lean esto, igual que he hecho yo, se dirán a sí mismas, que no puede ser verdad. No es fácil autoconvencerse de los momentos drásticos, pero cuanto antes seamos capaces de verlo, antes podremos tomar las medidas oportunas. La gente va a pasar hambre, no va a tener atención sanitaria, va a aumentar la represión y el número de presos, va aumentar la presión policial, los jóvenes no van a poder encontrar trabajo y tampoco van a poder pagar sus estudios, van a aumentar las personas sin hogar, los crímenes por subsistencia. Nos dirigimos al sálvese quien pueda.


¿Qué podemos hacer? Primero, perder el miedo. Todo lo que venga va a ser malo, así que mejor concienciarse. Si todo lo que venga va a ser malo, será mejor pelear, que tragarse el futuro sin contestación. Todas las actuaciones deben ir en una dirección, arrebatarles el poder. Si ellos han dado un golpe de Estado, nosotros tenemos que quitarles el poder arrebatado. Si nos quitan nuestra soberanía, esa que no teníamos, debemos recuperarla. Ya no valen manifestaciones, ya no valen caceroladas. A partir de ahora las cosas se ponen serias y hay que actuar en consecuencia. Estamos hablando de una revolución. A nadie le gusta, pero es la realidad. Desobediencia civil. Si no tienes casa, okupa. Si no te atiende el médico, toma hospitales. Si no tienes comida, proporciónatela. Si tus hijos no pueden estudiar, gestionemos las universidades. Si te echan de casa, resiste como puedas. Si te pega la policía, defiéndete. Si no puedes pagar el metro, no lo hagas. Si no puedes pagar las multas y no tienes nómina, no las pagues. Desobediencia, rebelión.


Suerte a todas y a todos, nos enfrentamos a una nueva era. Sólo depende de nosotras/os, cual sea su forma. 

Comentarios

7 - Irene Fernández Romacho - 20/06/2012 01:40
¿No ha salido todo mi comentario? ¡¡Argggg...!!
6 - - 20/06/2012 01:36
Saludos:

Soy recién llegada y apenas le agarro la vuelta a este medio pero eso no me va a frenar para poner mi opinión.

He leído atentamente el artículo y los comentarios y básicamente estoy de acuerdo en todo. Tengo fama de "quejica" porque hace más de 20 años, cuando empecé mi etapa laboral, protestaba por mucha cosas, una de ellas (y más bien por poner un ejemplo) el hecho de que la administración nos pusiera multas si nos retrasábamos en el pago de nuestros tributos y nosotros no pudiéramos cobrarle intereses cuando la que se retrasaba en pagar era ella. O que en las convocatorias para un puesto de trabajo te pidieran una licenciatura y el sueldo fuera el de un par de categorías profesionales por debajo. "Eso es así" es el único comentario que me daba la gente. Yo seguía quejándome, consciente de que mis protestas no llegarían de ese modo a ningún sitio y resignada a no encontrar jamás al lobo contra el que pelear.

Tenía sin embargo la esperanza de que las cosas que "eran así" y que no podían ser así cambiaran. Tenía la esperanza de que, poco a poco, la sociedad iba a ir tomando conciencia, y la igualdad iba a ir tomando terreno.

Ahora estamos en esta nefasta situación. Veo que algunos valientes llevan a los juzgados denuncias contra banqueros-políticos que han especulado, robado e impuesto sus intereses, y me huelo que estamos llegando tarde a todo: si consiguiéramos encarcelarles y hacer que devuelvan lo robado, ¿volvería el dinero a la gestión pública y desandaríamos el camino de los recortes ya impuestos? Me temo que no, me da en la nariz que no recuperaremos lo perdido, a no ser que sea --como habéis apuntado por aquí-- que se consiga de la misma manera que se han conseguido estas cosas a lo largo de la historia: llegando a las manos.

Pero --también como habéis apuntado por aquí-- para llegar a las manos es necesario que la gente sufra las penurias en sus propias carnes. Un amigo me dijo hace
5 - Carlos Serrano Hermo - 16/06/2012 21:13
Hola Cruda Realidad!!

Muchas gracias por participar en el debate y ayudarnos así a crear alternativa.

Quizá tengas razón en que una revolución sólo puede estallar cuando la gente no tiene nada que perder. Aún así deberíamos ver, qué entendemos por revolución. De todas maneras, se creo que cada vez hay más gente que no tiene nada que perder, o por lo menos lo cree. Aún así, me da pena que la gente no intente cambiar sus vidas hasta el último momento.

Otra cosa que quería matizar de lo que has dicho, es que la gente ha elegido el neoliberalismo. Sí, la gente ha votado al PP, pero gracias a nuestra ley electoral y a la gente que se ha abstenido, por una u otra causa, el PP gobierna con el apoyo de poco más del 30% de la población. La verdad creo que es para pensárselo. Además, mucha gente que ha votado al PP, no se imaginaba esto. Los partidos políticos en general, no suelen cumplir sus programas, pero es que el PP lo ha contrariado varias veces.

En fin, la solución es compleja, pero creo que la ciudadanía debe actuar tajantemente y cambiar de actitud. Dejar de conformarse y dejar de pedir par empezar a tomar.

Muchas gracias por comentar Cruda realidad, todo un placer debatir contigo.
4 - cruda realidad - 14/06/2012 19:57
hola carlos
me ha gustado mucho tu articulo,pero creo que la revolucion aun dista de llegar, la gente puede hacer una revolucion cuando ya no tiene nada que perder nada mas que la vida. Lo que esta haciendo el gobierno no es mas que la consecuencia de lo que ha votado el pueblo, el pueblo eligio el neoliberalismo pq tenian el recuerdo de la legislatura de aznar. De la voragine inmobiliaria del todos a por todo y a hinchar la burbuja y claro de aquellos barros...enlodados hasta las cejas. Aun no han dicho el precio real a pagar por este rescate a la banca, tampoco nos pueden vender la burra que es que la gente ha vivido por encima de sus posibilidades..
Y queda latente que sufrimos un gobierno totalmente bipolar, que se cree gobierno y oposicion. Un dia dice noo hay rescate, mañana dice siii hay rescate.
Esto no es mas que una version maquillada de las tecnicas de los chicago boys de Milton Friedman.
La gente tiene que despertar y estoy de acuerdo con el amigo que deja el otro comentario. Tendra que haber alguien que prenda la mecha del polvorin. Quien sabe.. igual tan siquiera ha nacido. Porque veo lejos la llegada del dia en el que la revolucion sea algo real..aun tenemos miedo ...pq tenemos mucho que perder. Y ese miedo solo se pierde cuando lo unico que tienes debajo de ti son las suelas de tus zapatos pq es cuando la gente se une de verdad.
Pero sigamos creando y avanzando, las crisis siempre son el fin de algo viejo y el principio de algo nuevo. En nuestra mano esta decidir como queramos que sea. Somos muchos y ellos muy pocos.
un saludo



3 - Carlos Serrano Hermo - 14/06/2012 11:13
¡Hola Julian!

Primero, agradecerte enormemente tu comentario, para mi es todo un honor. Se pretende eso mismo, generar debate y que conozcamos las diferentes posturas. Así que, gracias de nuevo.

Estoy contigo de acuerdo en dos cosas:

-El pueblo ha sido alienado y ha perdido toda solidaridad con sus congéneres en gran parte por el llamado Estado del bienestar. Ha sido una herramienta perfecta para esto, con la excusa de que estábamos mejor que antes, cosa totalmente falsa.

-Por otro lado y aunque me disguste decirlo, también estoy de acuerdo en que tiene que pasar algo grave para que la gente reaccione. Espero que no sea así, pero creo que no quedará otro remedio. También te digo, que la gente está perdiendo la paciencia a un paso enorme y eso se palpa en la calle.

-Ahora te voy a rebatir una cosa que para mi no es cierta aunque muchísima gente opina lo mismo que tú. No creo que hagan falta líderes para una revolución, de hecho suelen ser el problema de la mayoría. Cuando delegas en alguien, por muy buena persona y preparado que esté y sea, al final se termina transformando en un problema para la revolución misma. Creo que sí es necesario gente que encienda la mecha, pero eso es diferente. Esa gente, que indudablemente puede que tenga más capacidad, debe esforzarse absolutamente en que la gente sea capaz de valerse por sí misma. Cada uno aportará una cosa y no tiene porque ser nada más importante que lo demás.

Por último darte las gracias otra vez por ofrecerte en prestar ayuda. No tengo tu e-mail, pero he de decirte que si en tu ámbito estás colaborando, ya es suficiente. Lo importante es que en cada lugar haya conciencia y ahora además desobediencia y rebeldía. Que la contestación se haga más tajante. No, es no, y todo el mundo tiene que entenderlo.

Un abrazo enorme y mucho ánimo, el futuro nos dará la razón. La esperanza es lo último que se pierde.

2 - Julián Orcazarán R. - 14/06/2012 02:10
Lo lamento, se cortó mi comentario anterior; sólo falta la despedida, pero no quiero dejarlo "cojo". Era esto:

En fin, Carlos, que entiendo y apoyo tu inquietud y tu propósito co mo el de bastantes otros movimientos con los que modestamente colaboro; si en algo puedo colaborar contigo, tienes mi e-mail.

Un abrazo muy cordial.

Julián.
1 - Julián Orcazarán R. - 14/06/2012 01:59
¿Sabes lo que ocurre, Carlos? Que la gente, el pueblo, no tiene conciencia de la situación real, y, si la tiene, cree que no depende de cada uno el aportar su granito de arena. Nos hemos hecho "cómodos" ante un precario "bienestar" que parecía colmar todas las expectativas, y estamos (lo está la inmensa mayoría) dispuestos a asumir antes el deterioro social, sobre todo si queda alguna prestación a la que agarrarse, que luchar por su mantenimiento; no digamos ya su aumento.

En cualquier caso, las revoluciones tienen que estar lideradas por personas con el suficiente peso específico como para "tirar" de la masa; si no hay un banderín de enganche, una organización, unos dirigentes creíbles y dispuestos al sacrificio que representa "mover" a la lucha a quienes, en principio, no tienen conciencia clara de para qué (y a las pruebas me remito: 5 millones de parados, y creciendo, sin que las protestas sean no ya ostensibles, sino que ni siquiera sean tales), si no hay esa canalización y liderazgo del indudable cabreo que, forzosamente, han de tener gran parte de los marginados, cuando no expoliados, de la dignidad personal y social, si no existe esa cabeza, digo, el pueblo asumirá impasible su deterioro, su inmersión en la pobreza y su sumisión a las fuerzas del capital y sus poderosos detentadores.

En cualquier caso, tendría que darse una circunstancia que sensibilizara y motivara la puesta en marcha de las protestas masivas; no digo que tengan que suicidarse unas cuantas personas en plena calle, como en Grecia, pero sí algunos casos extremos de agravio a ciudadanos concretos, "visualizables", casos que muy extremos habrían de ser para que "calaran"; si no han calado los desahucios, la asistencia a los degradantes comedores de "caridad", o la busqueda de alimentos desechados en los cubos de basura de los grandes supermercados , ya me contarás...

En fin, Carlos, que entiendo y apoyo tu inquietud y tu propósito co mo el de bastantes otr
BUSCAR
volver a vista clásica