El
tan mentado debate de los presidenciables, no solo fue un montaje que, por
mucho, agravia fuertemente la inteligencia de los mexicanos sino que también,
fungió como un impolítico “pasarle por encima” a lo poco que de democracia nos quedaba.
Una
vez más, el IFE –institución encargada de regular y defender la democracia
nacional- demostró su servidumbre para con los partidos políticos, no solo
estaba en sus manos la realización de un evento de suma importancia para los
votantes –en teoría, debatir para los aspirantes a la presidencia, debería ser
una oportunidad para extenderle al pueblo sus propuestas de campaña, no para
continuar dividiéndolo con sus descalificaciones y actitudes apolíticas-, sino
que también, estaba obligado –por el simple hecho de ser una herramienta más al
servicio del pueblo- a ajustar la verborrea de los expositores, exclusivamente
a cada tema que se les iba presentando, pero ni modo, no se le puede pedir
mucho a quienes fueron concebidos para la subordinación, palmas burlonas para
el instituto por favor.
Durante
120 minutos, los televidentes fuimos testigos de la falta de compromiso que
para con la nación, tienen nuestros pretendientes, -que si una policía
militarizada, que si aplausos por las vialidades de cuota y las inversiones
privadas en PEMEX, que si aumentar el número de elementos en las policías
federal y estatales, que si castigar a los gobernantes que no se quieran meter
al ruedo, que si eliminar únicamente 100 diputaciones federales, que si la
manga del muerto y que a Chuchita la bolsearon- lamentables participaciones
venidas a menos –aún más- por sus señalamientos por completo fuera de lugar
que, solamente denotaron, por un lado, verdadero miedo por sus contrincantes y
por el otro, una excesiva urgencia por apoltronarse en la máxima silla.
Las
carcajadas resonaron cuando Andrés mostró una foto de cabeza, se repitieron
cuando Enrique dio a entender que a él le daban menos tiempo que a los otros, resultaban
incontenibles, cada que Josefina se lanzaba desesperadamente a la yugular de su
tricolor contendiente y de plano estallaron cuando Quadri –protegido político
de la Gordillo- habló de educación.
¿La
broma de la semana?, la edecán del “debate”, ganaría la presidencia por
unanimidad.
Antonio
Andrade
@antonio_andrade