Empresario
Nos
encontraremos, a poco más de dos años, con un nuevo Gobierno y un nuevo
Presidente o Presidenta, nuevos Diputados y Diputadas y nuevos Munícipes. Para
algunos es mucho tiempo, para otros es poco; para extraños es indiferente. Pero
es importante poder expresar a estas alturas de la política, que hay personas
con suficientes valores éticos y morales que pueden aspirar a ser Candidatos a Diputados, Munícipes y hasta ser Candidatos a
la Presidencia de la República y estamos en el mejor momento para descubrirlos.
Todos los costarricenses mayores de diez y
ocho años pueden participar de esta fiesta democrática, cada cuatro años. Los
ciudadanos costarricenses son los que eligen a sus gobernantes en nuestro país y
debemos tener muchísimo cuidado, a la hora de emitir secretamente y libremente nuestro
sufragio; por ejercer nuestro voto por los
mejores Candidatos y Candidatas que se presentarán para ser elegidos en Febrero
del 2014.
Costa
Rica necesita, en este momento, conocer caras nuevas, hombres y mujeres,
comprometidos en trabajar honestamente y con mucha capacidad por un país maravilloso,
donde hemos nacido en paz y en familia; donde se deben seguir conservando las
mejores tradiciones democráticas, en todo su esplendor de la palabra; pero por
desgracia, algunos falsos políticos no
dejan escalar, ni participar a jóvenes profesionales, ni a buenos
prospectos por culpa del egoísmo y posible celos de algunos; a los que yo
podría llamar, erróneamente, “falsos políticos”,
porque les encanta el egoísmo por vivir de la política. Esto que menciono, lo podemos
apreciar en algunas diputaciones, ministerios e instituciones por cuanto han
escalado, alguna personas, puestos en
las diferentes Municipalidades y en otros Poderes. Los podría describir, por
ejemplo, como una casta instaurada, ya hace muchos años, por algunos Partidos
Políticos y sus dirigentes, que lo aceptan por tratarse de expertos aduladores;
que les encanta y les fascina a los falsos políticos. Algunas fotografías en
los medios de comunicación nos lo han revelado y en la vida real también. Otros
y otras han llegado a puestos de elección popular por haber sido educadores y
educadoras, muchos y muy buenos se han destacado como excelentes Señorías; pero
algunos pocos llegan sin saber hablar bien el español, y lo peor también, es
que no saben leer bien, y posiblemente no comprenden el escrito que les
redactan sus asesores, pero se enorgullecen de decirlo en el Plenario. La televisión,
la radio y las Actas de la Asamblea Legislativa son testigos de lo que estoy
expresando.
Este
es el momento más apropiado para decir a viva vos: “queremos políticos
honorables, éticos, bien educados, transparentes, honestos y auténticos”, pues
lo que vemos ahora en los tres Poderes de la República, personas que por su proceder y actuar no nos gusta para nada.
Costa
Rica se merece y está necesitada de tener excelentes personas en el Gobierno de
la República; rechacemos, por lo tanto, a los falsos políticos que corrompen nuestro
país y la política costarricense.