Dioses rogando ayuda a los hombres
Caso Gaia: Entre las suplicas y la venganza
Dentro de todos
los dioses de la antigua Grecia, Gaia o Gea, es la diosa fundamental. Gaia
representaba a la Tierra, la fecundidad y el principio de las cosas. Gea junto
con Eros (dios del amor) son los primeros dioses de la mitología griega y
proceden directamente del caos (lo anterior a los dioses, las fuerzas primigenias).
Gaia por si sola dio a luz a Urano (el cielo estrellado) y a Ponto (el mar). Gaia
tuvo mas hijos producto de una relación con Urano de los cuales
resaltan: Oceano, Tetis y Cronos.
Esta idea de
la mitología griega de representar a la Tierra con la figura de una mujer está
muy arraigada en muchas culturas antigua: Coatlicue para lo aztecas o Terra para
los romanos para poner solo unos ejemplos. Esta visión maternal de la tierra se
conserva incluso en nuestros días en expresiones que son muy utilizadas como la madre tierra o
la madre naturaleza.
Esta visión
maternal tampoco esta desligada de la ciencia. Una de las teorías que más ha impactado
nuestra visión del planeta es la teoría o hipótesis de Gaia. Dicha hipótesis se
encuentra dividida en dos publicaciones: la primera llamada la hipótesis de
Gaia y la segunda con titulo la venganza de Gaia. La hipótesis se empezó a
formular a principios de los años 60’s por el químico ingles James Lovelock y
posteriormente conto con apoyo de la celebre microbióloga estadounidence Lynn
Margulis en 1972. En ella se afirma
que el planeta en su totalidad, incluyendo océanos, seres vivos, rocas y
atmosfera, funciona como un superorganismo que modifica y regula activamente su
composición interna para asegurar su supervivencia.
Esta
hipótesis un tanto mecanicista (cada parte forma parte de un gran engranaje) si
bien posee fundamentos técnico-científicos fuertes como la aplicación de las
leyes de la termodinámica y estudios atmosféricos, climáticos y biológicos
serios; durante gran parte de la hipótesis se exponen ideas un tanto románticas
e incluso espirituales: “…Gaia
había sido herida de muerte…”, “en Gaia existen órganos vitales…” los ríos son las venas de Gaia… que lleva el
oxigeno al cuerpo…”
Estas ideas
sobre la vida en el planeta han llevado a dos formas de ver la crisis ambiental
actual. La primera: que Gaia necesita ayuda.
Que el hombre a través de sus acciones está asfixiándola, contaminando
su sangre y terminando sus pulmones. Se ve al
planeta como un enfermo de hospital que necesita de una intervención quirúrgica
y un tratamiento. La segunda, la de la venganza. Es común escuchar que los
desastres naturales están ocurriendo por que los hombres hemos abusado de Gaia,
fuertes huracanes, terremotos, tornados o sequias son producto de la ira de una
diosa (así se podría interpretar) pues los hombres somos una enfermedad, un
pequeño catarro del cual Gaia se quiere reponer, de hay también un fuerte
arraigo a los apocalipsis bíblicos y mayas.
Pues así,
queda del lector tomar parte de esto o no. En lo personal, me gusta creer en el
planeta como eso, un planeta y que corresponde a los hombres cuidarlo no para
tener contenta a una diosa ni para curar a un “organismo” sino para la conservación
de las especies y la supervivencia de la vida y del hombre mismo.
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