Sin
que se generalice a todos los políticos, trataré de exponer, desde mi punto de
vista, las razones de por qué algunos de ellos ocultan el verdadero propósito o
razón de su intención de lograr conseguir un puesto de elección popular con los
votos de todos los ciudadanos; ya sean
alcaldías, diputaciones o lograr llegar a la Presidencia de la República.
Son
infinidad de estrategias que han usado algunos políticos en el pasado para
conseguir el objetivo de llegar a esos puestos de elección popular y directa;
aunque en su interior, tengan la convicción real de no cumplir con sus promesas
de campaña ni rectificar en sus verdaderos fines personales y maquiavélicos.
Ejemplo
de lo anterior, los vemos a diario en los medios de comunicación, donde hemos
leído, escuchado y visto los actos de corrupción que han protagonizado algunos
Alcaldes, Diputados y alguno que otro Ex Presidente de la República, que han
ensombrecido y manchado el prestigio de toda la Nación. Reflejo de ello, es la
misma sociedad costarricense en que vivimos y que algunas personas de nuestra
sociedad aceptan que existan individuos que se desenvuelvan en las verdaderas
aguas turbulentas de los antivalores; y, para que se me entienda mejor, usaré
una expresión popular; aunque no me guste usarla: “los juega vivos”.
Propósitos
de estos verdaderos personajes antes descritos, pueden ser muchos; como los
monetarios, sexuales, egocentristas, narcisistas y criminales en general; no
importándoles lo más mínimo la ideología ni la religión que practican. Otros,
menos ambiciosos que los anteriores, en su afán de no trabajar simplemente se
limitan a calentar la silla y decir que no se pueden corregir los males que
aquejan a los ciudadanos continuamente; señalando a los culpables en otras
esferas diferentes a su suscripción, esperando, eso sí, engolosinarse con un
buen salario y una jugosa pensión. Estos últimos los podríamos, tal vez,
encontrar muy calladitos en lo alto del Poder Judicial y Ejecutivo, aunque no
sean de elección popular.
Para
no caer en los errores del pasado y no equivocarnos en elegir a personas no
gratas para esos altos cargos, debemos estudiar y conocer muy bien la
trayectoria de los candidatos a las diferentes alcaldías y a la Presidencia de
la República. Y en el caso de los mal llamados “Padres de la Patria”, debemos apoyar el proyecto de Ley de elección
de los Diputados, para que esta Ley sea modificada y se pueda votar
directamente; candidato por candidato, y no como ahora, que se vota a una lista
partidaria de candidatos; y que en muchas ocasiones, es aprovechada para que se
oculten los personajes que he mencionado anteriormente.
Seguiré
apoyando y aplaudiendo a todos los valientes periodistas, medios de
comunicación, valientes costarricenses que nos previenen y nos informan,
continuamente, de los malos hábitos e intenciones corruptas de políticos nada
transparentes que quieren ocultar su incapacidad o maldad. Pero cuidado con
acusar y desprestigiar injustamente a políticos honestos y capaces que quieren
conducir los destinos de nuestra Patria con energía, estabilidad y progreso.
Antonio López Escarré
Empresario