Desde
la óptica y opinión de Paco, el mapache, cada elección ganada, ya fuera por
medio de la compra de votos, de la manipulación de urnas, de la compra de
voluntades, del amedrentamiento verbal y físico, etcétera, su labor bien puede
ser considerada como un trabajo perfecto, comparado con lo que se gana -ya sea
dinero, beneficio político o favores-, lo que se pierde, siempre será demasiado
poco, pero no por eso se puede decir que la alquimia electoral es un trabajo
fácil, en muchas ocasiones, bien podría decirse que incluso la vida de los
perpetradores de cada fraude, ha estado y seguirá estando en juego.
“Sencillo
nunca ha sido y nunca lo será, los métodos base del fraude electoral no han
cambiado demasiado en los últimos años, finalmente, debemos considerar que el
pueblo, como ente de definición de una elección, hasta las últimas elecciones
del señor Obrador, no había avanzado mucho en cuanto a educación y cultura
políticas, siguen vendiendo su voto por nada, siguen creyendo en cada una de
las mentiras que se les da, no vayamos demasiado lejos, se tragaron todas las
que el actual presidente les aventó; déjame te cuento algunas de mis aventuras
como mapache…
Veracruz:
En
alguna ocasión, me fue encargado el municipio de Coatepec, aledaño a Jalapa, la
capital –donde por cierto, puede conseguirse uno de los mejores cafés de todo
el mundo-, ahí nos tocó hacer un trabajo de primera, todo salió de las mil
maravillas, a las cuatro de la tarde del mero día de las elecciones, ya
podíamos decir con seguridad que la elección estaba ganada, habíamos hecho
circo maroma y teatro, habíamos actuado aún con la oposición presente, a mí me
tocó enfrentar a un diputado federal en una de las casillas y fíjate que
pendejos pueden llegar a ser estos cabrones que ahí mismo, con la ley en la
mano y a pesar de que andaba de rijoso, armando desmadre y medio, le di la
vuelta a tal grado, que terminó dándome la mano, un abrazo y alabando mi
desempeño aún, cuando ya se la habíamos aplicado abriendo la casilla antes de
lo estipulado, al final, el resultado de la elección fue aplastante, por eso
comenzamos a celebrar mucho antes de que la jornada terminara.
Hidalgo:
A
lo largo de la campaña, detectamos que la oposición mandaba toneladas y
toneladas de despensas, cemento, varilla y materiales de construcción de todo
tipo con la finalidad de comprar votos al por mayor, pero gracias a la
experiencia y a la disposición de los distintos actores involucrados en este
tipo de operaciones, orquestamos un mecanismo de control que les impidió
incluso, entrar al pueblo, hicimos tan bien nuestra chamba que los propios
habitantes montaron una serie de retenes que consiguieron cerrarle la puerta a
estos cabrones, no cumplieron su objetivo, esta elección se ganó, digamos que
limpiamente porque en lugar de diseñar y poner en marcha un fraude, lo
desarticulamos.
Michoacán:
Ya
te lo conté anteriormente, cuando te digo que por el partido tricolor nos
jugamos la vida, no es retórica, es una realidad, en Michoacán, los malditos
opositores nos tenían venadeados, sabían exactamente quienes éramos, qué
hacíamos y cómo, cuando regresamos a la casa de seguridad, estábamos rodeados
de güeyes encabronados, machetes en mano, dispuestos a cargarse a cualquier
persona que se atravesara en su enardecido camino, ahí tuve que sacarme de la
manga un discurso mamonsísimo que los convenciera de dejarnos salir y llevar
las urnas trucadas a su destino final, finalmente los convencí, pero tuvimos
que dejar todo, maletas, boletas y actas electorales, fue una noche terrible,
sin embargo, chingaron a su madre, nos la pelaron, no sólo ganamos la elección,
sino que también les demostramos que, en materia de alquimia, acá tu
servilleta, seguía siendo la riata peluda”
Al
volverse independiente, Paco, comenzó a ofrecer sus servicios como
“especialista en asuntos electorales” con los partidos y los candidatos mejor
posicionados en las distintas entidades del país, llegando a ser conocido, como
uno de los más letrados y experimentados bandidos electorales de todos los
tiempos.
La nueva falacia de la democracia
“En
la actualidad, el fraude no es la primera opción, siempre se considera en
primera instancia, ganar la elección de manera contundente y “derecha”, las
alternativas para obtener el triunfo comienzan a fraguarse cuando el resultado
de las encuestas, es decir, las tendencias, no muestran la posibilidad de un
resultado positivo para mi cliente, ya no se trata de desgastarse física e
intelectualmente, ni de gastar dinero a lo pendejo cuando no es necesario ¿no?,
digamos que la estafa es y siempre será el último recurso, al menos en estricta
teoría, actualmente, todo se puede planear desde el inicio de las campañas,
incluso desde muchísimo antes, sí, pero solo como alternativa, es decir, para
tener todo dispuesto en caso de ser necesario, siempre estaremos al pie del
cañón con las artes viejas de la alquimia”
Desde
1997, el mapache ha desempeñado un papel más “profesional” en los comicios
electorales, tratando de apegarse y de guiar a sus “clientes” dentro de las
prácticas mejor apegadas a lo estrictamente establecido por la ley, para que,
siguiendo los canales adecuados -jurídicamente hablando-, cada proceso sea
llevado de la mejor manera posible, es decir, por la derecha.
Los
grupos de choque ya no se despliegan a la primera oportunidad, se mantienen
guardados, entrenados y listos para, en caso de ser necesarios, poder ejecutar
su labor divisoria, actualmente, la principal labor de estos grupos, es
contener a la oposición, es decir, mantenerla a raya.
Los grupos de choque
“Los
grupos especiales, que no grupos de choque como bien conocemos a los Porros, se
reclutan de los sindicatos afiliados a la CTM a la CROC, a la CTC, etcétera,
porque son entera y ciegamente leales a sus líderes, actualmente funcionan
igual pero ya se ha diversificado, en la actualidad estos grupos son
conformados por universitarios, habitantes de los barrios bravos de la ciudad
de México, ex convictos que necesitan dinero porque nadie les quiere dar
chamba, e incluso gente de los propios cárteles ¿no?, pura gente que está
dispuesta a jugársela por unos cuantos pesos pues”
La
operación de los grupos especializados, es coordinada por alguien que no
trabaja dentro del campo, es decir, en las calles, actualmente se cuenta con un
trabajo de inteligencia bien estructurado, diseñado y presupuestado para
detectar y ubicar los mejores puestos, las mejores casas y lugares para operar,
para realizar las reuniones durante el día de la jornada electoral, para llevar
a cabo la compra de votos, para determinar exactamente en qué colonias,
oficinas y distritos se debe coartar la votación de los electores y muy
especialmente, en que sitios y con qué grupos opositores, resulta necesario,
desactivar las acciones de defensa del voto.
“Esta
desactivación puede ir desde la simple presencia del grupo o de los grupos
especiales, hasta el enfrentamiento absoluto ¿no?, la idea es sacarlos de
circulación sin llegar a situaciones graves o fatales, si acaso se repartirán
dos tres cachetadas, dos que tres golpes y punto, es decir, no estamos hablando
de un grupo de desarrapados con la única consigna de romper madres, para nada, ya
no estamos en los tiempos de la barbarie, estos grupos responden y se apegan a
un plan perfectamente bien definido, todo va de acuerdo a las circunstancias
conforme se vayan presentando y, al frente de cada grupo va gente que no es
parte de los gorilas, es gente que piensa y conoce las consecuencias de lo que
se va a llevar a cabo, todo esto tiene un costo y este es cubierto por quien te
contrata, ya sea un grupo político, un candidato o cualquier partido, y ellos
corren con todos los gastos, traslados, alimentos, comunicaciones, hospedajes y
obviamente, los honorarios del mapache a cargo, pero lo mejor de todo esto es
el botín, porque además de los salarios, quienes formamos y conformamos los
grupos de choque, somos motivados con la promesa de una ganancia extra, el
botín de guerra, es decir, lo que alcances a agarrar durante la ejecución de
cada encomienda es para ti”
Carteras,
celulares, computadoras, dispositivos de grabación, portafolios cargados con
billetes e incluso información vital de operadores y partidos, todo esto, forma
parte del botín de guerra de cualquier mapache que pueda presumirse de
“profesional”
Antonio
Andrade – Periodista, Escritor y Poeta mexicano
Otoño del 2019